Cosas cada chica necesita en su habitación

De Venezuela a Argentina: Como sobreviví a la inflación [ consejos y experiencias. ]

2020.07.04 02:14 PassiPash De Venezuela a Argentina: Como sobreviví a la inflación [ consejos y experiencias. ]

¡Hola! Y buenas noches, algunas personas en el post : [[ No entiendo nada de nada y tengo miedo de todo ]] me pidieron que relatara mi experiencia y paralelismo con argentina así como fue mi transcurso para llegar hasta aquí.
¶ Antes que nada; esto va a ser algo largo así que, prepara un matesito y que esto será leer una biblia jajaja. ¶ Soy bastante joven me faltan muchas cosas por vivir aún, pero creo poder aconsejar un poco a todos aquellos adultos, jóvenes y menores de edad que estén pasando por una crisis existencial justo ahora. Tranquilos, crisis hay muchas y vendrán más. ¶ Intentaré filtrar por [[ TITULOS ]] el contenido para que sea más fácil para ustedes saltar la información que le parezca irrelevante, de cualquier manera eres bienvenido a leer todo este post.
[[ ¿PORQUE ARGENTINA? ]]
Para responder esto tendremos que regresar algunos años atrás cuando era una estudiante universitaria, tenía 16 años en ese momento, el país tenía ya varios años en crisis y en aquel entonces Argentina tenía una economía meramente estable. Su clima era bastante lindo y sobretodo: no quería pasar malos tragos con la xenofobia. Además de la facilidad que ofrecía a sus migrantes miembros del mercosur.
Lastimosamente el proceso para apostillar mis papeles me tomo medio año pues los cupos abrían cada 3/6 meses y eran limitados ( que no se note que todos nos queremos ir del país )
Se que actualmente argentina no está en su mejor momento y muy probablemente ningún país lo esté por lo pronto, pero veo esto como un trampolín, mi meta era salir de Venezuela y conseguir un mejor lugar donde poder mantener una vida tranquila hasta buscar un mejor lugar para dejar raíces.
[[ MI SITUACIÓN ]]
Para todos y cada uno de nosotros las maneras y formas de enfrentar este problemática que nos afecta a todos son distintas y muchos factores tienen que estar en juego. Por lo tanto explicaré de la forma más breve posible como fue mi situación;
Egresé a la edad de 18 años de mi licenciatura en Diseño Gráfico, el país estaba casi en ruinas al menos mi ciudad natal Maracaibo ( Ubicada en el estado Zulia ), sufría de constantes apagones de 6/8 horas diarias o días. El agua era cada semana por un par de horas en mi zona, los puestos públicos trabajaban solo 3 Días debido a las fallas eléctricas, escasez de alimentos y el sueldo mínimo en el pais eran de 5USD al mes, vamos a sumarle que al ser la llamada "Región zuliana" Era un calor perpetuo de 40-50 °C de sensación termina. En resumen. El infierno en la tierra.
Mi situación familiar y emocional estaba en los suelos, era una carga económica para mí casa y los otros miembros de la familia ahora que mis estudios habían culminado, así que se que es llevar piedras, mi madre se fue en búsqueda de su felicidad y emigró a bolivia a rehacer su vida justo después de graduarme, por lo tanto, termine bajo el techo materno viviendo con el resto de mi familia: Mi padre, mi hermana mayor, su marido y sus dos hijos ( mi viejo posteriormente siguió los pasos de mi madre y se fue dejándonos la casa. ).
[[ LA ECONOMÍA VENEZOLANA DESDE UN EGRESADO CON MIEDO. ]]
Fue muy duro al inicio, era una recién graduada sin ninguna experiencia laboral, con 19/20 años. Sin dinero, "petisa" pues no paso de los 1.63 cm y en ese momento pesaba 42 kls, vamos que no estaba tan sencillo.
Mi padre por otro lado me daba indirectas muy directas para casarme, pues, a sus ojos y él del resto de mi familia yo no lograría grandes cosas, solo seguiría allí con ellos. Y debía buscar a alguien que me mantuviera o solventara los gastos que mi presencia hacía.
Al principio. El primer año, imprimí varios currículums para poder aspirar a algún puesto de trabajo, como la luz era tan escasa y a veces los sistemas se caían la gente prefería ver en físico tu CV, imprimí muchos y en eso se fue todo mi dinero.
¶ Algo a tener a consideración; En Venezuela el efectivo es valioso. Para tener 100bsf en efectivo debes comprarle a alguien que tenga ese billete y depositar en su cuenta bancaria el 300% de su valor + el valor base. Al final depositabas 400 BsF para conseguir 100 BsF en efectivo. Todo un negocio la gente se hacía ahí. Pero así se fue todo mi dinero. Ya que contaba con cuenta bancaria más no tarjeta bancaria. Ya que el plástico era escaso y muy pocas veces el banco te daba tarjeta ( si, aprendí a usar un cajero y una tarjeta bancaria aquí en Argentina ), fue a varios lugares, fotocopias, tienditas, chinos. Me quedé en blanco y ningún familiar quiso ayudarme para seguir buscando empleo, me tocó ir de puerta en puerta a pie.
Al final no recibí ninguna llamada.
[[ COMO BURLE LA INFLACIÓN VENEZOLANA Y AHORRÉ ]
Cómo más arriba mencioné soy diseñadora gráfica, mi familia ya había Sido clara: ninguna ayuda económica saldría de su bolsillo, ni de mi madre en el extranjero, pero más allá de deprimirme intenté seguir en alto.
Alguien una vez me dijo que en los peores momentos el ser humano se volvía ingenioso.
La internet es una fuente de trabajo impensable, tenemos todo a la mano y no sabemos usarla o sacarle provecho.
Primero cree mi Paypal y busque la forma de activarla, de esa forma a mi casi segundo año desempleada busque de todas las maneras posibles promocionar mi trabajo. Luego de varias semanas encontré empleo con una empresa de diseño a distancia panameña. Hacía una media de 25 videos al mes y 100 imágenes, por 20USD como pago mensual. Muy poco, sabía que me explotaban pero lo necesitaba e hice mi mejor esfuerzo en conservar ese trabajo pese a los inconvenientes con la luz en mi ciudad, casi no dormía, llegué a pasar días en vela. Debido a que mi familia empezó a cobrarme alquiler y pagar servicios y la mitad de los alimentos del hogar.
Tiempo después también realice dinero con algo muy gracioso: Videojuegos.
La verdad este método me daba el triple en la semana que mi salario mensual al mes como diseñador. Pero quería experiencia laboral así fuese a distancia por lo que acepte seguir en aquel empleo.
Me gustaban mucho, así que sabía sacarle el jugo a todo juego que practicaba. Vendía eloboost, así como "carrys" o ítems.
Otro método que me dió dinero fue dar clases a distancia como diseñadora a españoles.
Al final, 2 años después, de 22 años, con la frente en alto a pesar de las bajas espectativas de todos ya tenía mi dinero suficiente para emigrar a Argentina.
¶En mi tiempo sin trabajo tome cursos, Vi videos, hice ejercicios, siempre en constante desarrollo personal luchando contra la depresión y los problemas que cargaba tras mi espalda.
[[ MI VIAJE A ARGENTINA ]]
Resumiendo mi dinero en Paypal debía cambiarlo a BsF y luego comprar con ello Dólar físico. Algo muy difícil, termine por aprenderme de memoria cuando un evento o cambio haría que el precio del dólar fuera más rentable para comprar y ese mismo día hacer toda esa transacción ya que por la inflación el BsF se devaluaba de un día a otro y eran dólares perdidos.
En Venezuela es ilegal que un ente de la ley te vea con dinero que no sea la moneda venezolana por lo que debo abrir bolsillos falsos y agujeros en mi ropa para guardar allí los billetes y luego cocerlos hasta cruzar la frontera venezolana.
Me fui en un servicio de autos desde ciudad bolivar, pasando por la gran sábana hasta Boa Vista la ciudad más cercana a Venezuela con Brasil. Muerta de miedo, era una chica sola con dinero encima, y una maleta de 13 kls con solo un par de prendas de ropa. Pero por suerte llegue bien.
( En el camino cruce un total y sin mentir, 37 puntos militares dónde varias veces revisaban mi maleta y mis cosas. Así perdí objetos que ellos me descomisaban con excusas tontas )
Una vez en Brasil tome dos vuelos y llegué a la capital argentina sin contratiempos. Este viaje me tomo un total de 5 días.
[[ COMPARATIVA VENEZUELA Y ARGENTINA ]]
Yo venía de la ciudad más tecnológica de Venezuela y la segunda más poblada, pero cuando llegue a la capital Argentina me sentí en una metrópolis, todo era gigante, con muchas luces, el clima era diferente, llueve diferente, hasta el agua sabe diferente, ah, que fue y sigue siendo una maravilla.
Recuerdo que el primer mes guarde mi dinero como duende gastando lo justo en una pequeña habitación compartida en una residencia. Compraba lo más barato del DIA que para muchos es cosa de tercera categoría. Eso señores sabe mejor y tiene más calidad que la segunda categoría en Venezuela aaa...
El transporte público al menos aquí en la capital es hermoso, en Venezuela eran autos sacados de películas de los 90, todos sin colores, con carteles arriba que dicen la ruta que llevan, dónde más de una vez me robaron, acá ustedes tienen un sistema mil veces más seguro gracias a la SUBE.
Su inflación es realmente baja comparada a la que estuve acostumbrada por varios años lo que me facilito poder vivir sin estrés mucho tiempo.
¡Las monedas aquí sirven! En Venezuela las monedas son decorativas, no tienen valor, y solo muy pocos billetes.
Su gente es muy amable y me recibió muy bien, muchos no sabían que soy venezolana puesto que mi ciudad también "vosea" hablamos de vos, vais, veis, por lo que pase muy desapercibida.
[[ QUE HACIA PARA GANARME LA VIDA ]]
Bien que llegue casi que con cero experiencia, con un poco de mis ahorros me compré una laptop de oficina de 8.000 pesos y seguí diseñando y mejorando mi portafolio mientras hacía trabajos pequeños; repartir volantes más que todo, arreglar uñas, arreglar cañerías de vecinos y cuidar niños, pues debía tener DNI para otros trabajos.
Mi DNI tardo 7 largos meses por problemas en el sistema de migraciones pero al tenerlo pude empezar a tener otros trabajos que me ayudaron a poder conseguir una mejor posición económica y cambiar de residencia.
Debí luchar con mi timidez, era y soy muy tímida y cohibida, así que debí enfrentar algunas situaciones nuevas de golpe para poder avanzar.
[[ ¿QUE HAGO AHORA? ]]
Me mudé nuevamente, esta vez a un dos ambientes para mí y ahora ejerzo el diseño gráfico, no con una empresa Argentina como me gustaría tener, lastimosamente siempre me llamaban porque les gusta mi trabajo o las cosas que sabía hacer pero no les gusta que no sepa la "moda" de este lado del continente, así que nunca pasaba la última entrevista porque no tenían tiempo o recursos para entrenar a alguien nuevo.
Pero por suerte conseguí hacerme con unos clientes a distancia y tengo un "sueldo" vijo con clientes de varios países, eso ayuda a evadir un poco la inflación, pues ganó en dinero extranjero.
Ahh ~ el poder de la internet hace de las suyas otra vez.
[[ CONSEJOS Y MORALEJAS ]]
¶ No veas tantos noticieros, deprimen, está bien saber la situación del país pero no te ahogues en noticias, una ves lo aprendí viví con menos estrés, la vida ya es estresante para que la televisión lo complique.
¶ Se curioso, se constante, aprende lo que puedas, toma cursos, ve videos, diviértete, pero nunca dejes de aprender, así sea podar árboles. No caigas en eso de "Yo no estudie para estar lavando autos", la vida da muchas vueltas y es mejor estar preparado.
¶ Ahorra, ahorrar no es solo comprar dólares también es saber invertir, ¿Necesitas una nueva plancha porque eres peluquera y no sabes si comprarlo?, Hazlo, es tu utensilio de trabajo, si no necesitas nada compra comida de larga duración, de último compra dólares a menos que tu objetivo sea irte a otro lugar.
¶ Ten un control de tus finanzas, date lujos proporcional a lo que ganas, que comer todos los fines de semana milanesas por rappi no te hagan quedar en cero al final del mes.
¶ No veas las crisis como males, míralas como oportunidades, nunca es mal momento ni mal lugar.
¶ No porque argentina este actualmente mejor que Venezuela es perfecto, yo lo veo como una utopía, como la persona venezolana que soy que nunca antes salio de Venezuela y comoco otros países. No apoyo la conformidad, un país puede mejorar su economía y más con ese potencial que tiene estás tierras
¶ Intenta estar siempre positivo, una mente sana es un alma dispuesta.
¶ No te vuelvas temeroso de la crisis. Vivir con miedo no es vivir.
Gracias por llegar hasta aquí ~
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2019.12.18 02:29 Dragonlibro_Patata (我欲封天 / I Shall Seal the Heavens) Sellaré el Cielo C3 "Promoción a la Secta Externa "

Se han acostado temprano. ¡Ahora es hora de despertarse para el abuelo Tigre!” La puerta se estremeció cuando se abrió, y un hombre alto y fuerte entró vestido con una túnica de sirviente. Miró con ferocidad a Meng Hao y al adolescente gordo.
‘’A partir de hoy’’ dijo enfadado, ‘’ustedes dos bastardos cortarán diez árboles por día para mí, cada uno. De lo contrario, el abuelo Tigre los desollará vivo’’.
“Saludos, Abuelo Tigre”, dijo Meng Hao, alejándose de la cama y parándose allí nerviosamente. ‘’Tal vez podría calmarse un po…’’ Antes de que pudiera terminar de hablar, el hombre grande fijó sus ojos en él.
“¡Calmarme una mierda! ¿Crees que estoy hablando demasiado alto?
Mirando su feroz porte y su gran estatura, Meng Hao vaciló y luego dijo: “Pero… el Hermano Mayor a cargo de los sirvientes ya nos asignó cortar diez árboles por día”.
‘’Entonces, corta diez extra para mí’’ dijo con un furioso suspiro.
Aunque Meng Hao no dijo nada, su cerebro daba vueltas. Acababa de llegar a la secta Inmortal, y ya estaba siendo intimidado. No quería ceder, pero el hombre era tan grande y fuerte, y él era claramente demasiado débil, incapaz de luchar. Luego echó un vistazo a la mesa, y notó las marcas de la mordedura. Pensando en lo fuerte que el adolescente gordo había sido en las garras de su sonambulismo, tuvo un destello de inspiración. De repente gritó al adolescente regordete dormido.
“¡Gordito! ¡Alguien está robando tu mantou y tu chica!
Tan pronto como las palabras salieron de su boca, el adolescente gordo se sentó, los ojos cerrados, gritando, su rostro retorcido con salvajismo furioso.
“¿Quién está robando mi mantou? ¿Quién está robando a mi esposa?’’ gritó saltando de la cama. ‘’ ¡Te voy a pegar hasta la muerte! ¡Te morderé hasta la muerte!” Empezó a golpear aleatoriamente alrededor de la habitación. El hombre grande miró fijamente en estado de shock, luego dio un paso adelante y se preparó para abofetear al muchacho.
“¡Te atreves a gritar en frente del Abuelo Tigre!” Su bofetón aterrizó en la cara del chico, pero entonces el hombre grande gritó. El adolescente gordo, con los ojos cerrados, había mordido el brazo del hombre. No importa cómo el hombre sacudiera el brazo, el muchacho se negó a soltarlo.
“Deja de morderme, maldita sea. Deja de morder.” Este hombre era un sirviente, no un cultivador. Había sido un sirviente durante mucho tiempo, y su cuerpo era fuerte, pero el dolor le había hecho estallar en sudor frío. Le dio un puñetazo y patadas, pero no pudo hacer que el adolescente gordo aflojara la mandíbula ni siquiera un poquito. Cuanto más duro golpeaba, más profundamente el niño mordía. La carne del hombre estaba destrozada, y parecía como si un pedazo estuviera a punto de ser arrancado.
Sus gritos llegaron hasta afuera, de tal manera que otros comenzaron a notarlo. Una voz fría gritó.
‘’¿Cuál es el alboroto?’’
Era la voz del joven cara de caballo. Tan pronto como el hombre lo oyó, comenzó a temblar de miedo. A pesar del horrible dolor que le torcía el rostro, dejó de gritar.
‘’No es una buena idea molestar al hermano mayor a cargo de los sirvientes’’ dijo el gran hombre precipitadamente. “No hay ningún beneficio en continuar con esto. ¡Rápido, deja de morderme! No necesito los diez troncos.
Meng Hao nunca imaginó que el estado de sueño del adolescente gordo sería tan intenso, y también quería detener la situación. Se acercó y le dio una palmadita al adolescente gordo, luego le susurró al oído.
‘’El mantou está de vuelta, y también tu chica.’’
El joven de repente se relajó y soltó su mandíbula. Aún golpeando el aire, volvió a su cama, su rostro cubierto de sangre, luego cayó de nuevo a dormir.
Dando otra mirada nerviosa hacia el adolescente gordo, el hombre grande se fue sin decir otra palabra.
Meng Hao permaneció allí un momento boquiabierto, admirando al adolescente gordo, luego volvió a la cama con el mayor cuidado y volvió a dormir.
A la mañana siguiente al amanecer.
Cuando el sol de la mañana llenó el cielo, el sonido de las campanas llenó el aire. Parecía llevar consigo un extraño poder; en el momento que las personas lo escuchaban, despertaban y comenzaban su trabajo. El adolescente gordo se despertó. Miró hacia abajo mudo a las marcas de su cuerpo. Se tocó la cara.
“¿Qué paso anoche? ¿Por qué me duele todo el cuerpo? ¿Alguien me golpeó? ”
Meng Hao se vistió en silencio durante un rato antes de hablar.
“No pasó nada. Todo parecía normal.’’
“¿Cómo es que mi cara se siente hinchada?”
‘’Tal vez sea mosquitos.’’
‘’Entonces, ¿cómo es que mi boca tiene sangre?’’
“Te caíste de la cama anoche. Muchas veces, de hecho. ’’ Meng Hao abrió la puerta y salió, luego se detuvo y miró hacia atrás. ‘’Mira, gordito’’ dijo en un tono serio, ‘’necesitas amolar tus dientes con más frecuencia, afilarlos.’’
“¿Oh? Mi papá solía decir lo mismo “, dijo sorprendido, poniéndose cuidadosamente su túnica.
Meng Hao y el adolescente gordo salieron a la luz del sol y comenzaron su vida como sirvientes en la Secta Confianza, cortando árboles.
Cada uno de ellos era responsable de diez árboles. Alrededor del Cuartel de Sirvientes del Norte, las laderas salvajes estaban cubiertas de árboles. Aunque los árboles no eran grandes, eran muy densos y se extendían como un océano hasta donde el ojo podía ver.
Llevando su hacha de sirviente, Meng Hao se frotó el hombro. Su brazo se sentía entumecido y doloroso. El hacha era pesada. A un lado, el adolescente gordo jadeaba mientras subían. Eventualmente, encontraron un área adecuada, y el sonido de hachazos gradualmente sonó a medida que comenzaron a trabajar.
“Mi papá es muy rico.” Dijo el adolescente gordo con una cara larga. Levantó el hacha. “Voy a ser muy rico también. No quiero ser un sirviente… Estos Inmortales son extraños, y tienen magia. ¿Para qué necesitan fuego? ¿Y por qué nos necesitan para cortar árboles para ellos?
A diferencia del charlatán adolescente regordete, Meng Hao estaba demasiado cansado para hablar. El sudor se desprendía de él como la lluvia. Debido a su pobreza en el condado de Yunjie, no había podido comer mucha carne y, como tal, su cuerpo era débil. No tenía mucha energía. Después del espacio de tiempo que se tarda media varilla de incienso en quemarse(En esta novela, y en la mayoría de novelas chinas, utilizan métodos poco convencionales para medir el tiempo, nunca se refieren a minutos, horas o segundos. Más adelante van a ver lo creativos que son para medir el tiempo. Una varilla de incienso normalmente se demora 20 o 30 minutos en quemarse completamente), se apoyó contra un árbol, respirando pesadamente.
Miró al gordo adolescente, que, aunque estaba tan cansado que temblaba, continuó maldiciendo bajo su aliento y cortando el árbol. Era más joven que Meng Hao, pero mucho más fuerte.
Meng Hao sacudió la cabeza amargamente y siguió descansando. Sacó el Manual de Condensación Qi y lo examinó de nuevo. Siguiendo la descripción en el manual, intentó sentir la energía espiritual del Cielo y la Tierra.
El tiempo pasó, y pronto fue el atardecer. En su día de trabajo, Meng Hao había logrado cortar dos árboles. El adolescente gordo había logrado cortar ocho. Juntándolos juntos, era suficiente para que uno de ellos comiera. Ellos consultaron un poco, y luego el adolescente gordo fue a buscar algo de comida que los dos compartieron en su habitación. Luego se quedaron dormidos, agotados.
Con el tiempo, los ronquidos del adolescente gordo llenaron la habitación, y Meng Hao luchó para sentarse, sus ojos llenos de determinación. Ignorando su hambre y agotamiento, recogió el Manual de Condensación Qi y comenzó a leerlo de nuevo.
“Cuando solía estudiar para los exámenes, por lo general me quedaba leyendo hasta el amanecer. Estoy acostumbrado a tener hambre. En cuanto a mi vida ahora, puede ser agotador, pero al menos tengo un objetivo. Me niego a creer que después de fracasar en los exámenes imperiales, fracasaré en la cultivación.” La persistencia obstinada brilló en sus ojos. Bajó la cabeza y comenzó a estudiar.
Continuó hasta tarde en la noche, hasta que finalmente se quedó dormido, aunque cuando fue exactamente eso, no lo sabía. Mientras dormía, sus sueños estaban llenos de pensamientos de sentir la energía espiritual del Cielo y la Tierra. Las campanas lo despertaron por la mañana. Abrió los ojos inyectados en sangre, bostezó y se levantó de la cama. Luego, junto con el enérgico adolescente regordete, volvió a cortar madera.
Un día, dos días, tres días… el tiempo continuó hasta que pasaron dos meses. La capacidad de tala de Meng Hao creció lentamente hasta que pudo cortar cuatro árboles en un día. Pero, la mayor parte de su tiempo lo dedicó a tratar de captar el significado de la energía espiritual. Sus ojos se volvieron más y más rojizos por el cansancio. Luego, una tarde alrededor del atardecer, mientras él se sentaba jadeando en la meditación, su cuerpo de repente vibró, y sintió un entumecimiento repentino en sus miembros. Entonces, parecía como si un diminuto fragmento de Qi invisible se condensara dentro de su carne y sangre, luego se filtrara fuera de su cuerpo.
Después de eso, sintió que un filamento de energía espiritual aparecía dentro de él. Desapareció casi al instante, pero Meng Hao abrió los ojos con entusiasmo. Su agotamiento desapareció, y sus ojos rojizos se volvieron más blancos. Su cuerpo temblando, se aferró al Manual de Condensación de Qi. No había comido ni dormido mucho en los últimos meses. Aparte de cortar árboles, pasaba casi todo su tiempo en la energía espiritual, y ahora, al fin, tenía algunos resultados. Se sentía lleno de poder.
El tiempo pasó en un instante, dos meses, y ahora era el octavo mes del año, el verano. La luz del sol cayó del cielo.
“Condensar el Qi en el cuerpo, fundirlo y dispersarlo, abrir los vasos sanguíneos y los pasajes Qi, resonar con el cielo y la tierra.” Era mediodía en las profundas montañas cercanas a la Secta Confianza. Meng Hao usó una mano para alimentar la hoguera delante de él, y la otra para sostener el Manual de Condensación Qi, que estudiaba atentamente.
Cerró los ojos por el tiempo que tarda en quemarse un palo de incienso, percibiendo el delicado filamento de Qi dentro de su cuerpo. Este era el Qi que había aparecido hace dos meses, y Meng Hao lo consideraba un tesoro. El filamento era claramente mucho más grueso ahora. Utilizando la mnemotécnica y la técnica de circulación descrita en el manual, se sentó en meditación, permitiendo que la hebra Qi se moviera alrededor de su cuerpo.
Después de un corto tiempo, Meng Hao abrió los ojos y vio al adolescente gordo que se acercaba rápidamente, llevando su hacha.
‘’Bueno, ¿cómo va?’’ resopló el adolescente gordo mientras corría. Aunque era gordo, su cuerpo era fuerte.
“Todavía no puedo diseminarlo a través de todo mi cuerpo” dijo Meng Hao con una carcajada. “Pero estoy bastante seguro de que dentro de un mes, podré llegar a la primera etapa de Condensation Qi.” Convicción llenó su actitud.
“Lo que quería decir era, ¿cómo está el pollo?” Se lamió los labios mientras miraba la fogata.
‘’Ah, casi hecho’’ dijo Meng Hao, también lamiéndose los labios y tirando de la rama que había estado usando para alimentar el fuego. El adolescente gordo usó su hacha para cavar a través del suelo y sacar el pollo. Estaba completamente preparado ahora.
Un aroma fragante llenaba el aire. Separaron el pollo a la mitad y empezaron a engullirlo.
‘’Desde que fuiste capaz de conseguir algo de energía espiritual’’ dijo el gordo adolescente, con los labios cubiertos de grasa, ‘’has podido atrapar pollos salvajes. En comparación con ahora, los primeros dos meses aquí eran como una pesadilla…” Esta era su nueva práctica, para halagar a Meng Hao.
“Mucha gente consigue comida en la naturaleza, simplemente no lo sabes, eso es todo.” Mientras Meng Hao hablaba, él tomó un mordisco de una pierna de pollo, haciendo su discurso un poco confuso.
“Ai, si realmente alcanzas el primer nivel de Condensación de Qi la próxima semana y te conviertes en un discípulo de la Secta Externa”, dijo el adolescente gordo, su cara amarga, “entonces ¿qué haré? No entiendo ninguno de esos mnemónicos. “Miró a Meng Hao expectante.
“Mira gordito, la única manera de que llegues a casa es si te conviertes en un discípulo de la Secta Externa”, dijo Meng Hao, dejando caer la pierna de pollo y mirándolo a los ojos.
El adolescente gordo se sentó en silencio durante un rato antes de asentir decidido.
Seis días pasaron volando. Era de noche. El adolescente gordo ya estaba dormido, y Meng Hao se sentó con las piernas cruzadas en su habitación, meditando. Pensó en cómo aparte de cortar leña, había pasado todo su tiempo estos últimos tres meses en detectar energía espiritual. Pensó en dos meses atrás, cuando el filamento de Qi se había movido por primera vez dentro de él. Respiró profundamente, cerrando los ojos y haciendo que la corriente de energía espiritual circulara por todo su cuerpo. Entonces, un fuerte sonido reverberó en su cabeza. Hasta ahora, había sido incapaz de dispersar el Qi en todo su cuerpo. Pero justo ahora, lo había conseguido, difundiendo el Qi en cada rincón de su cuerpo. Sentía como si su cuerpo flotara.
En el mismo momento en que Meng Hao logró el primer nivel de Condensación de Qi, el joven cara de caballo sentado en la piedra grande fuera lentamente abrió sus ojos. Miró en dirección a la casa de Meng Hao, luego volvió a cerrar los ojos.
Al amanecer, bajo los ojos envidiosos de todos en el Cuartel de Sirvientes del Norte, Meng Hao salió de la habitación que había sido su casa durante los últimos cuatro meses. Se paró frente al joven con cara de caballo.
El adolescente gordo no vino con él. Permaneció en la puerta mirando a Meng Hao, la determinación llenaba sus ojos.
“Alcanzaste el primer nivel de Condensación de Qi en cuatro meses. Tú no eres muy destacado, pero tampoco estúpido. El joven cara de caballo lo miró, su expresión ya no estaba fría. Con calma, dijo: “Ahora que vas a la Secta Externa, debo explicarte las reglas allí. Cada mes, se distribuirán Piedras Espirituales y pastillas medicinales, pero no está prohibido tomar las cosas por la fuerza de los demás, o hacer pandillas. Hay un Área Pública allí que algunas personas llaman la Zona de Matanza. Tú… tendrás que cuidar de ti mismo.’’ Cuando terminó de hablar, levantó la mano derecha, con lo cual una tablilla de jade salió disparada y se posó frente a Meng Hao. Él la agarró.
“Imbuye energía espiritual en esa tablilla de jade y te llevará al Pabellón del Tesoro en la Secta Exterior. Ahí es donde registrarás tu promoción. El joven cara de caballo cerró los ojos.
Meng Hao no dijo nada. Haciendo un saludo de puños cerrados, se volvió y miró al adolescente gordo. Se miraron por un momento, y Meng Hao sintió que la emoción brotaba en su corazón. Eligió no pensar en ello. Apretó la tablilla de jade, lo cual hizo que brillara con una luz verde, y gradualmente flotara hacia adelante.
Meng Hao la siguió, dejando lentamente el Cuartel de los Sirvientes.
Caminó por un camino estrecho que se alejaba de la puerta principal y se alejaba cada vez más hacia el pie de la montaña. Eventualmente llegó a un área en la que nunca había estado durante los últimos cuatro meses.
La Secta Confiaza estaba compuesta por cuatro montañas principales, con picos este, oeste, norte y sur, respectivamente. Alrededor de ellos había inmensas cadenas montañosas que parecían no terminar nunca. En la mitad del camino hacia arriba cada montaña tenía un Cuartel de Sirvientes. Meng Hao había sido asignado al Cuartel de Sirvientes del Norte en la Montaña del Norte. El camino más arriba estaba protegido por hechizos defensivos. Más allá de ellos vivían los discípulos de la Secta Interior y los ancianos.
Cada una de las cuatro montañas era así. En cuanto a la zona plana entre ellas, estaba llena de innumerables casas habitadas por la secta Externa de la Secta Confianza.
En este sentido, la Secta Confianza era ligeramente diferente que otras sectas. La Secta Externa estaba situada al pie de la montaña, mientras que los criados vivían a mitad de camino. Esta era una regla de la secta creada por razones desconocidas por el Patriarca Confianza.
Desde lejos, toda la zona parecía estar llena de niebla. Sin embargo, al pisar un pie en la niebla desaparecía. Delante de él se extendía una escena de balaustradas talladas y escalones de mármol, de elevados edificios y caminos pavimentados con piedra verde. Los discípulos de la Secta Externa se apiñaban usando trajes verdes. Algunos de ellos notaron a Meng Hao mientras pasaba.
Algunos de ellos le lanzaron miradas despectivas que carecían incluso de la más mínima buena intención. Se sentía como si estuviera siendo observado por bestias salvajes, lo que le hizo recordar lo que el Hermano Mayor cara de caballo había dicho acerca de la Secta Externa.
No mucho después, llegó a un edificio negro en la sección sur de la Secta Exterior. Tenía tres pisos de altura y, a pesar de ser negro, parecía haber sido tallado en jade, y casi parecía ser transparente.
Cuando Meng Hao se acercó, la puerta principal del edificio se abrió sin ruido y salió caminando un hombre de mediana edad. Llevaba una túnica larga de color verde intenso, y una expresión astuta cubría su rostro. Levantó su mano derecha en un movimiento de agarre, y la tablilla de jade voló a su mano. La miró y empezó a hablar lánguidamente:
“Meng Hao ha sido promovido a la Secta Externa. Se le hará entrega de una casa, una túnica verde, una tableta espiritual y una bolsa infinita. La tableta espiritual puede ser usada para entrar en el Pabellón del Tesoro para reclamar un objeto mágico.” Él agitó su mano derecha, y una bolsa gris apareció en las manos de Meng Hao.
Miró la bolsa gris por un momento, luego pensó en uno de los discípulos de la Secta Externa que había pasado en su camino. Ese hombre tenía una bolsa como ésta colgando de su cintura.
El hombre de aspecto astuto miró a Meng Hao, y pudo decir instantáneamente que no estaba familiarizado con los modos de la Secta Externa. De lo contrario, ¿cómo podría no estar familiarizado con una bolsa infinita? Sintiéndose un poco mal por él, dijo fríamente: “Al imbuir la bolsa con energía espiritual, puedes meter muchas cosas en ella”.
Habiendo oído esto, Meng Hao imbuyó la bolsa con una cantidad considerable de energía espiritual. Se hizo borrosa, y luego vio un espacio dentro de la mitad del tamaño de una persona. Allí, pudo ver una túnica verde, una tablilla de jade y otros objetos.
En este punto, su interés era bastante. Esta bolsa infinita debe valer por lo menos un centenar de oro. Era claramente el producto de manos inmortales.
Se concentró, y la tablilla de jade apareció de repente en su mano. Concentró su atención aún más y encontró que dentro de la bolsa había un mapa del Cuartel de la Secta Exterior. En un rincón remoto estaba su casa.
‘’Mirala más tarde’’ dijo el hombre de aspecto astuto fríamente. “El Pabellón del Tesoro está abierto y aún no has entrado”.
Meng Hao alzó la cabeza y metió la bolsa en su túnica. Mirando la puerta abierta del Pabellón del Tesoro, aspiró profundamente y entró, lleno de anticipación.
Tan pronto como entró, su expresión cambió, y se quedó sin aliento
(Continuará...) Si no quieres esperar, lee más gratis en Bookista @ Google Play.
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2019.10.29 21:57 ucjw Un diario en Noruega expone cómo la Watchtower mintió sobre el trato a los expulsados

Primera página
Páginas 6-7
Página 8, incluida la defensa de la Watchtower
Carta de opinión escrita por un ex-anciano
Artículo completo en Noruego

Ex-Testigo: Lavado de cerebro en los los testigos de Jehová

Resumen: Jan Frode Nilsen estaba tan molesto que le costaba respirar cuando leyó lo que el liderazgo de los testigos de Jehová escribió al gobernador del condado.
Xueqi Pang.
"El liderazgo de los testigos de Jehová miente y pisotea descaradamente a miles de testigos que han perdido a sus familias. Escriben que los lazos familiares siguen siendo normales, pero saben que es mentira. Entonces siento en mis huesos que no puedo permanecer en silencio", dice Jan Frode Nilsen (42), nacido en el seno de una familia de testigos de Jehová y miembro desde hace más de 35 años. Por primera vez se presenta con su experiencia con su nombre completo.
Habla de su infancia caracterizada por deberes, reglas estrictas y, no menos importante, por el miedo constante a ser condenado al ostracismo.
'No podía dormir' Siento una llama dentro de mí, que no puedo permitir que esta respuesta de los testigos de Jehová pase sin respuesta". No podía respirar hasta que le envié mi propia carta al Gobernador del Condado.
Este verano, Vårt Land escribió que los testigos de Jehová expulsan a los miembros que votan en las elecciones políticas. El ministro de Fe y Vida, Kjell Ingolf Ropstad (KrF), pidió al gobernador del condado que considerara el apoyo estatal a los testigos de Jehová basándose en la controvertida práctica de que, en caso de renuncia o expulsión, hay varias historias de que los miembros de la familia, que todavía están en la congregación, rompen el contacto con el "apóstata".
En una declaración al gobernador del condado de Oslo y Viken, los testigos de Jehová creen que esto no es cierto. Respondieron a las autoridades:
"Si un miembro de nuestro grupo religioso decide participar en una elección política votando, los testigos de Jehová lo verán como la persona que ha decidido abandonar la comunidad religiosa. Además, él o ella también puede hablar e interactuar con la familia más cercana como de costumbre".
Experiencia propia. "El liderazgo de los testigos de Jehová blanquea la doctrina de la expulsión y pretende que no existe", dice Jan Frode Nilsen.
Cree que los Testigos de Jehová omitieron la realidad de la situación al Gobernador del Condado y que la comunidad religiosa ha proporcionado información falsa para asegurarse de que sigan recibiendo ayuda estatal.
"Nadie quiere prohibir a los testigos de Jehová. Se trata de amenazar su ayuda estatal porque condenan al ostracismo a la gente, y en su intento de conseguir el dinero, mienten sobre su propia doctrina", dice.
Usted ha compartido activamente muchos artículos críticos sobre la comunidad religiosa en Internet. ¿Campañas contra los testigos de Jehová?
"No me opongo a los testigos de Jehová, muchas personas que amo siguen siendo testigos. Estoy a favor de la información y la iluminación pública. Si son condenados al ostracismo y cortan el contacto con sus propios hijos, entonces tienen que ser considerados responsables de ello. La gente necesita saber la verdad."
Nilsen conoce a muchos ex-testigos con experiencias similares a las suyas.
"Siento que también hablo en nombre de los Testigos. Muchos de ellos siguen la doctrina del rechazo porque sienten que es una prueba importante de su lealtad a Jehová. Conozco a muchos Testigos de Jehová que realmente lloran la pérdida de sus seres queridos, pero lo hacen porque La Atalaya se lo pide", dice.
Bautismo para un Testigo. Los padres de Jan Frode Nilsen se convirtieron a la comunidad religiosa en la década de 1960. A los 17 años de edad, fue bautizado para ser testigo pleno de Jehová.
Nilsen nunca llegó a ir a los entrenamientos de fútbol porque se enfrentaron a las reuniones en el Salón del Reino. La familia no celebra cumpleaños ni otros días festivos: "Se esperaba que todos los Testigos de Jehová activos asistieran a las reuniones del Salón del Reino tres veces por semana", dice.
Según Nilsen, a los testigos de Jehová no se les permite beber demasiado, fumar o tener relaciones sexuales antes del matrimonio.
A medida que fue creciendo, tuvo que seguir más reglas y cumplir más expectativas. Cuando era niño, no sentía que se destacaba. Estaba jugando con los otros en la calle. Eso cambió cuando llegó a la adolescencia. Ser joven, lleno de hormonas y tener tantas reglas lo desafió a él y a muchos otros jóvenes de la congregación.
Exclusión. Según su experiencia, el castigo por infringir las normas es brutal. Te arriesgas a ser expulsado.
El sitio web de los Testigos contiene información sobre cómo se espera que una familia trate a un miembro expulsado. Un video muestra cómo una mujer es expulsada porque tuvo relaciones sexuales antes del matrimonio.
"Todo el mundo conoce a alguien que ha sido expulsado. Así que el miedo a hacer algo malo es constante. La mayoría de las personas expulsadas son personas que han estado haciendo algo que los testigos de Jehová creen que es pecado", dice Jan Frode Nilsen.
También es un deber reportar las infracciones de otras personas. Si no, te arriesgas a enfrentar el mismo castigo, según él.
"Ser expulsado significa que su familia no podrá tener contacto con usted. La instrucción es que si un miembro de la familia expulsado llama, la llamada debe ser rechazada. Los expulsados deben sentir que no son parte de la comunidad, así que eventualmente quieren regresar", afirma Nilsen.
Las dudas crecieron. Comenzó a cuestionar la teología ya en la adolescencia. Poco a poco las dudas fueron creciendo. Y dejó de predicar de puerta en puerta por su propia iniciativa.
"Descubrir la realidad fuera de los testigos de Jehová fue como despertar. Los testigos de Jehová lo consumen todo. Escriben que tienen la verdad con mayúscula", dice, comparando la experiencia con la película The Matrix, donde el protagonista se despierta de una realidad artificial controlada por computadoras.
Situación de rehén Se sentó en el bote durante mucho tiempo. Pero cuando tuvo hijos, todo se aclaró. Hoy en día, sigue siendo un miembro registrado de la comunidad de fe. Los testigos de Jehová reciben subvenciones estatales anuales para sus miembros. Que a pesar de no haber asistido al Salón del Reino durante cinco años.
"Si tengo que irme, seré tratado como un paria y rechazado. No hay una salida honorable. Han construido una situación de rehenes", dice.
Jan Frode conoce a muchos que también intentan desvanecerse en lugar de romper directamente con la familia.
Mientras estén registrados como miembros oficiales de los Testigos de Jehová, los miembros de la familia pueden mantenerse en contacto. No se sabe cuántos son "miembros pasivos" de la comunidad religiosa.
Nada más que perder En los últimos diez años ha sido cada vez más abierto sobre sus experiencias como testigo. Entre otras cosas, se le ha permitido ser entrevistado anónimamente por varios medios de comunicación, periódicos y televisión.
Un día de otoño de este año, alguien descubrió su cuenta de Twitter en la que ha compartido comentarios críticos con los testigos de Jehová. A continuación, los mensajes de texto marcan la casilla - uno por uno los miembros de la familia se ponen en contacto con él.
"Me enfrentaron con los mensajes de Twitter. Varios escribieron que deben y van a entrar en contacto conmigo".
¿Cómo te sentiste cuando leíste los mensajes de texto de tu familia? Entonces me sentí aliviado."

Carta de respuesta de los testigos de Jehová al gobernador del condado:

Jan Frode Nilsen responde a la respuesta oficial de los testigos de Jehová al gobernador del condado. Aquí hay extractos de la carta:
"Si un miembro de nuestra comunidad religiosa decide participar en una elección política votando, los testigos de Jehová lo verán como la persona que ha decidido abandonar la comunidad religiosa. Por lo tanto, se hará una breve declaración en la congregación que dice: "[El nombre de la persona] ya no es uno de los testigos de Jehová". Pero la persona es bienvenida a asistir a los servicios religiosos, a sentarse donde quiera en el Salón del Reino y a participar en el canto de himnos religiosos. Además, él o ella también puede hablar e interactuar con los miembros de la familia cercana como de costumbre (la única restricción religiosa es discutir asuntos de naturaleza espiritual / religiosa)".

Los testigos de Jehová no están de acuerdo con la crítica

Respuesta: Los líderes de los Testigos de Jehová de Noruega no responderán a las acusaciones de Jan Frode Nilsen, sino que se referirán a un libro que ellos mismos han publicado.
Vårt Land ha pedido al grupo religioso que responda a una serie de preguntas en relación con la afirmación de Jan Frode Nilsen de que hablan en falso en una declaración al Gobernador del Condado.
En un breve correo electrónico a Vårt Land, su portavoz, Dag-Erik Kristoffersen, escribe que no quieren hacer comentarios sobre las afirmaciones de Nilsen, salvo que "están totalmente en desacuerdo con lo que se afirma".
Dicho antes Kristoffersen escribe que no han escrito nada al Gobernador del Condado que no haya sido mencionado previamente en sus escritos.
En la declaración a la oficina del Gobernador del Condado, la comunidad religiosa afirma que un Testigo que usa su derecho al voto es expulsado por la congregación, pero que todavía puede llevarse bien con su familia como de costumbre.
Es un encubrimiento de la doctrina de la expulsión, cree el ex miembro Jan Frode Nilsen. Dice que en realidad, la familia tiene que romper todo contacto con el expulsado, como un paria.
Refiriéndose a su propio libro En el correo electrónico a Vårt Land, los testigos de Jehová se refieren al libro Keep Yourself in God's Love, una de las publicaciones del grupo de fe. Dice que los testigos de Jehová no deben asociarse con los expulsados. En el capítulo sobre la expulsión: "Cómo tratar a una persona expulsada", dice:
"No lo recibimos en sus casas ni le saludamos. Porque el que le saluda es partícipe de sus malas obras. No tenemos compañerismo espiritual o social con los que no tienen compañerismo".
La declaración de la opinión escrita:
Los líderes de los testigos de Jehová se felicitan a sí mismos por tener la verdad
No se esfuerzan por negar sus propias creencias y enseñanzas a las autoridades cuando pueden ser de beneficio financiero para la fe. La realidad es otra muy distinta.
Testigos de Jehová Niels P. (signos de escritor bajo seudónimo) Ex "Anciano" y "Pionero".
En la Convención de Verano de 2016 de los Testigos de Jehová sobre el tema "Permanece fiel a Jehová", hubo al menos dos cosas en el programa que los participantes ciertamente notaron: Un video drama de nueve minutos de duración que muestra cómo una pareja de padres echó a su hija cuando fue expulsada de la congregación. Y una entrevista con una niña que decidió cortar su conexión con un hermano mayor cuando dejó la congregación.
Exactamente el mismo programa fue presentado en miles de lugares en cientos de idiomas en todo el mundo en 2016 - todos con el mismo video, pero con un joven local en cada lugar que fue puesto como un "buen ejemplo" porque eran "leales a Jehová", el Dios de la Biblia.
Un motivo claro. Sólo tres años después, la alta dirección de los Testigos de Jehová en Noruega escribió una carta a las autoridades noruegas, aparentemente aboliendo las normas de exclusión, que han existido durante más de 60 años. De hecho, los testigos de Jehová han practicado la "exclusión" u "ostracismo" en su forma actual casi continuamente desde 1952, con un endurecimiento adicional a partir de 1981.
Su motivo es muy claro: quieren mantener las ayudas estatales.
Extracto de la carta. He recibido una copia de la carta, entregada por el Gobernador del Condado de Oslo y Viken, y cito:
"Si un miembro de nuestra comunidad religiosa decide participar en una elección política votando, los testigos de Jehová lo verán como la persona que ha decidido abandonar la comunidad religiosa. Por lo tanto, se dará una breve información en la congregación que dice lo siguiente: "[El nombre de la persona] ya no es uno de los testigos de Jehová". Pero la persona es bienvenida a asistir a los servicios religiosos, sentarse donde quiera en el Salón del Reino. Además, él o ella también puede hablar e interactuar con la familia más cercana normalmente (la única restricción religiosa es discutir asuntos de naturaleza espiritual / religiosa)".
Y además: "Esperamos que de lo que se dice en esta carta quede claro que respetamos plenamente el derecho fundamental de una persona a tomar una decisión sobre la neutralidad política, y que los Testigos de Jehová no ejerzan de ninguna manera presión o intimidación para intimidar a alguien para que no vote"."La carta está fechada el 18 de octubre de 2019 y firmada por Kåre Sæterhaug, miembro de la sucursal escandinava de Holbæk, Dinamarca, y Dag-Erik Kristoffersen, portavoz de los Testigos de Jehová en Noruega.
Lectura perturbadora. Para cualquier testigo de Jehová, esta es una lectura espantosa. Todos los miembros de los Testigos de Jehová saben perfectamente lo que le sucede a una persona cuyo nombre se lee en voz alta a la congregación: Desde el momento en que se lee a la congregación, estás espiritualmente muerto, expulsado, un paria. Tu hermano ya no irá a un partido de fútbol contigo, tu hermana ya no te invitará a una cerveza, es el final de las cenas familiares. Y los viejos amigos pasarán junto a ti en la tienda sin saludarte. Ellos harán esto porque dice en la Torre de Vigilancia que deben tratarte así.
Si a usted, como excluido, le gustaría seguir asistiendo a las reuniones en el Salón del Reino, algo que probablemente sea bienvenido, sólo los ancianos designados le darán la bienvenida. Se espera que usted entre en la sala justo antes de que comience la reunión y salga de la sala tan pronto como se termine con los cantos y la oración. Tampoco tiene sentido quedarse más tiempo en la habitación, porque de todos modos nadie quiere hablar con usted. Sin embargo, si usted asiste regularmente a estas reuniones por un período que va desde unos meses hasta un año, puede solicitar la readmisión en la congregación. Luego tienes que tener otra reunión con los tres hermanos mayores que te expulsaron, y convencerlos de que te arrepientes sinceramente del "mal" que has hecho -por ejemplo, votaste en las elecciones anteriores- y prometes no volver a hacerlo nunca más. Si ellos aceptan esto, usted puede volver a ser Testigo de Jehová y recuperar una relación cálida y buena con sus amigos y parientes.
Los líderes saben mejor que nadie. Pero Sæterhaug y Kristoffersen no mencionaron esto en la carta al Consejo del Condado, que nadie quiere hablar con una persona expulsada que asiste a las reuniones en el Salón del Reino. Además, afirmaron que un expulsado "puede hablar y socializar con su familia inmediata como de costumbre". Y agregaron: "La única restricción religiosa es discutir temas de naturaleza espiritual / religiosa". Bueno, si ese fuera el caso, muchas personas expulsadas también podrían haber aprendido a vivir con ello. Uno puede estar de acuerdo en dejar que ciertas cuestiones yazcan por el bien de la paz. Pero la realidad es muy diferente, y es mi afirmación que Sæterhaug y Kristoffersen lo saben muy bien.
Familias de luto. En realidad, miles de familias nuevas cada año se ven afectadas por el gran dolor de la expulsión de un miembro de la familia por parte de la congregación. Personalmente conozco muchas historias desgarradoras en las que los padres han cortado su conexión con sus hijos durante décadas simplemente porque los niños han encontrado una fe diferente, porque quieren vivir de una manera diferente, o porque quieren votar en las elecciones. O donde los hermanos que han sido mejores amigos han perdido todo contacto, quizás por el resto de sus vidas, porque uno se ha convertido en ateo. Todos los expulsados tienen en común que en un momento dado fueron bautizados como testigos de Jehová: el bautismo es un fenómeno único, una inmersión solemne en el agua, dedicando su vida a Jehová -en la práctica a la iglesia de Jehová en la tierra- y luego se hace. El bautismo es irrevocable. Serás responsable de ser bautizado por el resto de tu vida, y nunca podrás, con respeto y agradecimiento, levantar la cabeza y abandonar la congregación. Porque en el momento en que caminas, te rechazan.
Todos los años se bautiza a niños de entre 10 y 14 años como testigos de Jehová, incluso en Noruega. Hoy en día, no puedo comprender y comprender que algunos dejarán que sus hijos se comprometan con una congregación en tales términos. Pero sé que esto es precisamente lo que muchos testigos de Jehová quieren más que nada en el mundo, que sus hijos "escojan a Jehová".
Cómo tratar a los expulsados. En la literatura de los testigos de Jehová, gran parte de la cual se puede buscar en Internet, se dice con toda claridad que tanto los amigos como los parientes deben dejar de relacionarse con alguien que ha sido expulsado. Permítanme citar primero una cita general sobre la expulsión:
"Por lo tanto, también evitamos el compañerismo social con una persona expulsada. Esto descartaría acompañarlo en un picnic, fiesta, juego de pelota, o un viaje al centro comercial o al teatro, o sentarse a comer con él ya sea en casa o en un restaurante". (Ministerio Nuestro Reino, Agosto 2002)
Así que sobre los miembros de la familia expulsados:
"A pesar de nuestro dolor de corazón, debemos evitar el contacto normal con un miembro de la familia expulsado por teléfono, mensajes de texto, cartas, correos electrónicos o medios sociales." (La edición de estudio de la Atalaya, octubre de 2017)
"La situación es diferente si el expulsado o disociado es un pariente que vive fuera del círculo familiar inmediato y del hogar. Puede que sea posible no tener casi ningún contacto con el pariente. Incluso si hubiera algunos asuntos familiares que requirieran contacto, esto ciertamente se reduciría al mínimo". (La Atalaya, 15 de abril de 1988)
Los miembros leales de la familia cristiana no buscan excusas para tratar con un pariente expulsado que no vive en casa. Más bien, la lealtad a Jehová y a su organización los mueve a defender el arreglo bíblico de la expulsión. (Manténganse en el amor de Dios, pp. 208, 209)
Preciosa verdad. Sæterhaug y Kristoffersen, de los Testigos de Jehová, obviamente han tratado de predicar la verdad a las autoridades noruegas. Es posible que crean que han mantenido sus palabras utilizando su propia comprensión de lo que significa "la familia inmediata": que sólo se refiere a aquellos que viven en el mismo hogar. Porque, como muestran estas citas de la propia literatura de los testigos de Jehová, sólo cuando los expulsados siguen viviendo en el mismo hogar que sus parientes creyentes puede, según las enseñanzas de los testigos de Jehová, "hablar con ellos e interactuar con ellos con normalidad". Pero esto no es lo que las autoridades noruegas o el público en general piensan con el término "familia inmediata".
También es posible que el público y las autoridades tengan una visión diferente de lo que es "presión" y "amenazas" que Sæterhaug y Kristoffersen. Al fin y al cabo, afirmaron que "los testigos de Jehová no ejercen presión ni amenazan con asustar a nadie para que no vote". En mi opinión, esto también es una tontería. Ser expulsado de la congregación automáticamente resulta en la terminación de amistades y relaciones familiares normales. Después de todo, cuando esto es una consecuencia de la renuncia o despido de los Testigos de Jehová, es un medio de presión, un castigo. Llamarlo de otra manera es deshonesto. Como la propia Atalaya dijo en 2017: "nuestro dolor de corazón".
Lealtad a todo costo. ¿Qué pasó con la chica que fue expulsada en el video de la convención de 2016? Después de ser desalojada de su casa, no vio a sus padres y hermanos durante doce años. Tenía hijos propios que cuidaba lo mejor que podía. Luego, finalmente, regresó arrastrándose con su cruz y comenzó a asistir a las reuniones de nuevo. Fue allí dos veces por semana durante todo un año sin que nadie le hablara. Eventualmente, fue reincorporada formalmente por los ancianos, y desde el momento en que esto fue anunciado a la congregación, pudo reunirse con sus padres, quienes luego pudieron saludar a sus nietos, obviamente por primera vez. (Puede buscar el vídeo usted mismo en Internet en google con las palabras clave "Jehovah shunning video.")
Para los testigos de Jehová, la lealtad consiste ante todo en obedecer a Jehová Dios. En la práctica, debe ser obedeciendo a la congregación y siguiendo las decisiones que se toman allí. Tal obediencia debe triunfar sobre todo, incluyendo la relación con los miembros de la familia que deciden dejar el grupo religioso. Sin embargo, como hemos visto, el liderazgo de los testigos de Jehová se esfuerza por negar su propia fe y enseñanzas a las autoridades mundanas cuando puede ser de beneficio financiero para la congregación.
Es altamente fraudulento.
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2019.08.02 15:01 LaTabernaDeRol [Recuento de Campaña] El Error de Odín - Parte 3/??

Misión 3 Fucking nigromant pipol

Luego de la venganza exitosa pero dolorosa contra el Tío, el grupo siguió ciertas pistas brindadas por Micro y Ogni, y todo quedó en que tenían que ir a la Biblioteca Real para conseguir más información importante sobre la nobleza de Grenmar. El rogue los iba a ayudar a que entraran al castillo.
La búsqueda en la biblioteca les lleva una banda. Todos los libros tienen nombres raros y parecen estar relacionados a rituales y nigromancia. Hermoso. Están por resignarse a volver cuando, de la nada, se abre una puerta trampa debajo de ellos y caen los 4 al vacío. Está oscuro pero todos ven en la oscuridad excepto Dreki, y se escuchan ruidos guturales más adelante y hay un denso olor a carne podrida. ¡Dungeons! Pelean contra unas figuras humanoides carroñeras que no tengo idea cómo se llaman y avanzan, no teniendo idea de qué carajo hacen ahí.
En la primera sala encuentran cuadros pintados, parece que abajo faltan las placas de metal que explican lo que son. Las escenas presentan perturbadores rituales, todas las figuras encapuchadas usan distintas herramientas: Un brazalete, un ojo de cristal, una llave y un orbe. Hay, además, dagas y viales en los que claramente hubo sangre. Encuentran una sola nota que dice:
Nacido de la oscuridad
En el manto negro de la noche
Para envolver a su presa debajo
Entregar a la luz
Para eliminar a tu enemigo
Golpéalos mientras duermen
Y cuando todo se gana y se pierde
El botín de guerra es tuyo para mantener
Más que resolver acertijos, parece que cayeron en una especie de salas de rituales abajo del castillo, y no les queda otra que ir avanzando por entre los pasillos y las habitaciones, cada vez más hacia abajo. A medida van recorriendo todo parece cada vez más perturbador. En una de esas, la última pintura que encuentran es de Nidhog, una figura serpentina que muerde las raíces del Yggdrasil. Y en la misma sala encuentran el último fragmento del canto o ritual:
Grandes naciones construidas a partir de los huesos de los muertos
Con barro y paja, sangre y sudor
Tu valor cuando tus enemigos
El vacío de poder subsiguiente
Un líder derrocado muere
Su cuerpo alimenta el fuego de poder
La party se encuentra con un demonio de huesos en una habitación encadenado al piso… Que siguen de largo. Encuentran en un pasillo sin salida una especie de orbe con colores azules y lo guardan. Más adelante Guthrar se lo revolea al horror cósmico y desaparece el bicho. De ojete.
En lo que parece ser el final del corredor, encontramos una habitación. Toda rota, hay un par de cuerpos putrefactos en la esquina. Beltari se da cuenta que hay unos ojitos que los miran asustados desde abajo… ¡Un flump! El chaboncito se presenta como Nimhold y les dice que es un guerrero en su mundo, que lo mandaron a rescatar a los suyos que están siendo esclavizados, pero cayó en manos enemigas. Se sacrifica para matar al demonio de huesos.
Renald encuentra una puerta atrás de la cama y salen a lo que parece ser una caverna, al fondo ven unas escaleras de caracol que suben, pero para llegar hay que cruzar un pequeño surco de agua. Desde unas estalactitas caen unos bichos que parecen mezcla entre pulpo y murciélago y uno atrapa la cabeza de Beltari. Entre Dreki y Renald se lo intentan sacar a flechazos y estocazos… Obvio que no sirve. Termina sacándoselo Beltari con fuego, ya que ella es resistente. Suben la escalera, sucios, hechos poronga y se encuentran en un laberinto de setos en el jardín trasero del castillo. Los está esperando Ogni, pero parece asustado, apurado.
Les dice que los mandó ahí a propósito para que encontraran información importante sobre la historia de Grenmar, pero no sabía que iban a caer en una trampa. Les avisa además que no le queda mucho tiempo. Lo que les puede decir, a grandes rasgos, es que los nobles a cargo de estos rituales están metidos entre la gente importante del castillo y que los reyes no les duran más de unos meses porque suelen morir de forma misteriosa, pero él no sabe quienes son todos. “Rituales incompletos” es lo último que menciona antes de convertirse en piedra.
Salen del laberinto porque Renald se sube a los hombros de Guthrar y los va guiando, mientras abajo Dreki va rompiendo los arbustos para pasar. Todos ortivas, sucios y hechos pija, ignoran a los guardias que los quieren frenar y a los aristócratas que parecen estar celebrando una fiesta en el jardín del castillo. Vuelven a lo de Micro para descansar y ordenar ideas. Lo ven a Piedra y recuerdan el pequeño detalle: ¡¿Qué carajo pasó con él?! Por intermedio de Beltari, le exigen explicaciones y ahí se enteran de su historia.
El enano era un buen comerciante del Desierto, un tipo bastante exitoso. Una vez un comprador le pidió que consiguiera una cimitarra pero Piedra se enteró que pertenecía a un grupo de djins y que era poderosa. No solo la robó, sino que nunca se la entregó al cliente. Pero los djins le tiraron una maldición, diciéndole que lo iban a buscar por toda la eternidad para que pagara su deuda.
Beltari se levanta indignada y no emite ni una palabra. Es la más dolida del grupo, el resto medita en silencio.
Al otro día deciden ir hacia uno de los otros tres templos que nunca fueron, el de Hermond, el templo de la suerte, para ver si ahí consiguen alguna guía de algo. Se encuentran dos entradas: Una puerta roja y una verde. Eligen la verde y cuando cruzan el umbral para entrar, ven que al lado la puerta roja llevaba a un pozo, para que te caigas y te hagas mierda. Hermoso. Adentro hay mucha gente jugando a lo que parecen ser juegos de azar y apuestas, como un casino. Los intercepta el clérigo líder del templo, se hace llamar Trust y es un enano. Cuando le cuentan lo que necesitan, los invita a una sala más privada y les cuenta que puede ayudarlos: Esa noche en el castillo iba haber una fiesta porque había una coronación. Como los 4 se quedan sin entender, Trust les explica que el rey Rafnar Aricson había muerto la noche anterior en extrañas circunstancias y había un nuevo líder. En la fiesta iba a estar una de las personas más importantes del reino, que Trust cree, está metida detrás de la nigromancia: Tona. Les dice que intenten sacarle información. Sin muchas vueltas Beltari le pregunta para qué les está diciendo eso de la fiesta y Trust responde que él podía guiarlos a una entrada secreta donde sospecha que tienen guardado el Ojo de Odín CHAN CHAN CHAN... pero quería algo a cambio que está curiosamente en la fiesta, una hermosa araña de vino para su colección. La party le responde, sin confiar mucho, que la van a conseguir lo que quiere y se van. Renald tiene la idea de que Micro les consiga ropa de los guardias del castillo así se hacen pasar por ellos, mientras él intenta sacarle información a la mina.
Mientras vuelven para prepararse, Dreki les avisa que está listo para buscar a su animal compañero, así que el dragonborn se desvía hacia el bosque en compañía de Micro. El warlock lo deja a la vera de una zona super extraña y flashera donde el ranger cree que se duerme… Se encuentra cara a cara con Fenrir y la deidad le dice que puede pedirle a la manada de lobos del territorio un compañero.
Cuando vuelve a la casa, tiene un cachorro de lobo en manos, y encuentra a sus compañeros preparándose. El plan es el siguiente: Los 3 van a estar dando vueltas como guardias por la fiesta mientras Renald intenta ubicar a Tona.
Los 4 se suben a un carruaje, Fast Billy les deja la tarjeta cuando los deja frente al castillo. Hay banda de gente cheta por todos lados, re fancy vestidos. El propio Renald nunca estuvo tan bien vestido como esa noche. Él va por la entrada principal mientras los otros tres se van a la parte de atrás del castillo. Ahí se encuentran un grupo de guardias golpeando a un bufón, los frenan e intimidan a dos, pero uno se queda y lo re cagan a palos. Mientras Dreki lo ata, Guthrar cura al bufón y Beltari le pregunta qué pasó. El tipo, hecho mierda, les cuenta que en realidad no es bufón, secuestran a gente de los barrios pobres y los obligan a trabajar de eso hasta que de a poco van desapareciendo. Le dicen que se vaya y le ofrecen la tarjeta de Fast Billy para que vuelva seguro, puede esconderse con Micro. Al final los tres se cuelan por la cocina con ayuda de las habilidades persuasivas de Beltari. Se reencuentran adentro y le cuentan lo sucedido al semielfo. Renald les dice que vio a Tona y que ante una señal (Gritar ¡Salud!) el rogue les va a avisar si necesita algo cuando esté con la mina. Los otros tres se quedan en los laterales del salón, sacándole el lugar a otros guardias. Ahí ven quién está sentado en el trono: Una chica de no más de 15 años, pequeña, a la cual la corona se le cae a los costados de la cabeza porque le queda grande. Y ahí todos ven a Tona, desfilando como la verdadera reina entre la gente con un vestido que cambia de color (a Beltari le estallan los ojos en llamas). Acompañándola como guardaespaldas hay un semiorco con una imponente armadura negra y Guthrar reconoce el símbolo de Gruumsh, un ojo rodeado de fuego negro y rojo. Cuando termina de presentar sus respetos ante la nueva reina, Tona es interceptada por Renald, que la saca a bailar. En ese momento la party se divide porque se pierden de vista. Mientras Beltari se escabulle por una de las puertas laterales del pasillo, porque averiguó dónde tienen a la araña de vino, a Dreki se le para al lado un bufón… que no deja de hacerle burla. El dragonborn poco a poco va perdiendo la paciencia. Guthrar con la mirada está intentando reubicar al tipo con el símbolo de Gruumsh entre la gente, pero lo interrumpe de la nada un enano imponente: pelirrojo, lleno de anillos. Se hace llamar Igor y le ofrece trabajo como gladiador en el Coliseo. Intenta hacerse el que no habla bien el común, pero el enano es insoportablemente tricky e insistente. A todo esto, Renald solo pudo tener una conversación banal con la mujer, pero una cosa sacó de todo: Van a celebrar una nueva fiesta mañana, en su casa privada y él está invitado. Como no encuentra a los demás, se roba un trago de por ahí y se lo zampa de una. Cuando el rogue intenta buscar al paladín se da cuenta que se siente mareado y no puede mover las manos... Empieza a paniquear y pide por un curandero. Se lo cruza a Olvir que se lo lleva aparte, suspirando resignado. Guthrar consigue sacarse al dueño del Coliseo de encima cuando ve volar LITERAL por el salón un bufón hasta la otra punta. Va hasta donde la gente aplaude y ahí lo encuentra a Dreki, echando rayitos por la nariz. Beltari los encuentra: Les dice que tiene en una canasta lo que Trust les había pedido. Tuvo que ayudarla Panchito, que en cuanto tocó a la araña, se quedó dormido. Les falta Renald… hasta que se lo cruzan y se van apurados. Sin pensarlo un minuto, van hasta el templo de Hermond. Algo incrédulo, Trust les agradece que hayan conseguido lo que les pidió y les dice que mañana les va a abrir el pasaje secreto para que recuperen el Ojo de Odín. Al otro día, acompañados por Piedra que quiere redimirse ante los ojos del grupo, parten una vez más a encontrarse con Trust. Un pasaje secreto se abre ante la party, y sin dudar, entran.
¡Dungeon! ¡Muerte inminente yay!
Ven ante ellos una sala vacía salvo una forja y un fuego fatuo a lo lejos que no deja de maldecirlos. Piedra les explica que necesita materiales para poder armar el molde de la forja, así que avanzan a la segunda sala. Hay un solo espejo en el que hay reflejado un viejo. Parece el guardián del dungeon, un tipo demente que les dice que no son bienvenidos, está vestido con harapos y los mira maliciosamente. Hagan lo que hagan no pueden atraparlo, solo se quedan mirando como va sacando cosas de un cofre. Así que continúan. En la próxima sala, hay dos hileras con tres espejos cada una. Unos frente a otros, la party se ubica adelante de cada cada espejo pero no pasa nada, hasta que de repente, Beltari entiende que se van abriendo nuevas secciones del calabozo... El fucking dungeon está repleto de espejos y es un laberinto INTERMINABLE.
Encuentran una sala con cosas de ritual, una con un sarcófago y los restos de un bicho que no parece natural (de ahí Beltari saca el brazalete de Loth cuando Renald saca las trampas), una sala con un espejo que si te paras delante te cae una bola de fuego.. Cosas así. Mientras recorren pasillos interminables, van recolectando los tapices de las pinturas en la pared y placas de metal para reubicarlas en los lugares que faltan. Parecen pinturas parecidas al primer dungeon, salvo que en una, donde el ritual parece terminado, está el Ojo de Odín siendo ofrecido a un ser terrible. Se encuentran al hermano del primer Flump, que era cocinero, y les advierte de lo que habrá más adelante: Hay un antipaladín y una fiesta horrible y perversa se está celebrando. Con lo que recuperan, pueden volver a la primera sala y Piedra con la forja consigue armar una daga ceremonial. En cuanto el molde tiene el peso, se abre ante ellos la última sala...
Es oscura, iluminada por unas antorchas de caras deformadas que de la boca les sale fuego violeta. En las paredes hay unas figuras con capas negras, cantando al unísono un extraño himno, mientras Tona y el semiorco discuten cerca de un altar en el piso. El altar está rodeado de cuerpos masacrados, muchos vestidos de bufones o sirvientes… Atrás de él, flotando en la nada está lo que parece ser el cráneo de un beholder enorme, y yendo hacia él, el Ojo de Odín sostenido por rayos.
FIGHT FIGHT FIGHT.
En cuanto entran, el antipaladín enfila hacia ellos. Renald se esconde entre las sombras, Beltari escoltada por Piedra lucha contra lo que parecen unos undeads, mientras manda a Panchito a escoltar al semielfo, Guthrar avanza para chocar contra el tipo de armadura negra, Dreki atrás de él apunta con una flecha al Ojo de Odín. Cuando cruzan golpes, Tona lanza un hechizo y la tierra tiembla debajo de ellos, se desprende parte del suelo a la izquierda y derecha (los tipos con capuchas gritan mientras caen al vacío) y los dos quedan peleando en medio de un puente, el dragonborn atrás de ellos. Con un milagroso 20, el rogue que había estado escondido, logra sujetarse del borde. Piedra lucha contra unas arañas que aparecen detrás de Beltari, ella liquida al último undead. Guthrar saca el cuerno de Heimdall y lo hace sonar, frente a él, el puente parece de arcoiris… Pero Tona está en lo último de acercar el Ojo de Odín al cráneo gigantezco rodeado de rayos, el ranger suelta la flecha y le pega DIRECTO a la gema, que se resquebraja y parte, Tona invoca dos gárgolas… Aparece Renald de la nada para tirarle estocazo a la mina mientras Panchito intenta agarrar el Ojo de Odín, pero la electricidad lo hace desaparecer, igual la concentración de la mina se pierde y la gema empieza a caer. Con un hechizo, Tona deja ciego al semielfo y una de las gárgolas lo empuja al vacío…
Atrás, Piedra cae herido por una de las arañas, Beltari logra matar a la segunda. Dreki tiene que darse vuelta y ayudarla porque los están rodeando. Guthrar, con un último golpe, decapita al antipaladín y su cabeza se pierde al costado del puente. Con un último eldritch blast, Beltari liquida a Tona y las gárgolas y arañas desaparecen. El semiorco corre hacia el borde y encuentra agarrado al Reni del pueblo con el Ojo de Odín en la otra mano. Todo sería fiesta y fantasía si Piedra no estuviera muerto.
Vuelven lento y hechos pija sobre sus pasos. Es una victoria amarga. Salen por el mismo pasadizo que llegaron y ahí se apuran: Capaz Micro sabe cómo ayudar a Piedra. Los recibe y lo primero que notan es que está super nervioso… Porque Titania, nada más y nada menos que la Reina de las Hadas, está esperando a la party. Sucios y desgreñados, los hace pasar ante la deidad. Es una mujer hermosísima de la cual no se entiende muy bien su figura porque es luces danzantes, sentada sobre un trono de plantas y flores. Cuando habla, suenan como campanillas, sonidos del bosque, todo en un canto muy extraño que Micro les traduce. Algo irreverentes y cansados, le preguntan qué quiere. Titania necesita el poder del Ojo de Odín para salvar a su hija malherida (al parecer Yog-Sothoth está en guerra con las hadas) no necesita llevárselo, se los pide amablemente porque es en el momento y a cambio ella puede arreglar la gema rota. Beltari habla por Piedra, pero el hada les dice que nada puede hacer por él… quizás el nigromante que está afuera de la ciudad, el clérigo de Hella pueda. Tras dudar siglos que para Micro son una tortura, le prestan el Ojo de Odín y ven cómo Titania saca de su bolsillo una flor, entre sus pétalos se ve una pequeña hada de luz parpadeante. Dice una palabras, el Ojo de Odín se ilumina y se arregla mientras el hada recupera vitalidad. La Reina está complacida y, en un momento de inusitada amabilidad, les regala un arco increíble.
En cuanto se va la Reina, sin pensarlo, salen corriendo a buscar al friking nigromante. Ni Dreki ni Guthrar están seguros de eso, finalmente Piedra murió como guerrero… pero siguen adelante. Encuentran, fuera de Grenmar, una casa que no habían visto antes. Beltari golpea la puerta, la escoltan los otros tres, Guthrar lleva el cuerpo de Piedra en brazos. Los atiende un viejo decrépito, burlón y malicioso. Les dice que si quieren revivir a alguien, tienen que dar otra vida a cambio. La primera persona en la que piensan es el guardia cara de chota que quería matar al bufón… Van al castillo a buscarlo pero se los cruza una mujer que antes no habían visto: Renald tiene un INSTANT CRUSH cuando conoce a Irsa, clériga del templo de Sif. Les dice que llegó una carta de Harvard y que tiene noticias que compartirles: Hay otro Ojo de Odín al otro lado de la Cordillera. Atrapan al tipo, se lo llevan al nigromante y el chabón se les caga de risa en la cara mientras revive a un Piedra zombie. Guthrar lo mata y Renald lo envuelve con su capa. Antes de que puedan hacerle algo al forro cara de ojete del nigromante, desaparece él junto con toda su vivienda. Vuelven a la casa de Micro y entierran a Piedra en el jardín de adelante. El barrilito con provisiones los guarda Renald, junto con el Ojo de Odín. La carta solo trae terribles noticias: Reinn les dice que no vuelvan al pueblo, y por un hechizo de Micro saben que está destruído… Salvo una única persona que parece estar con vida.
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2018.07.05 20:11 master_x_2k Enredo IX

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Enredo IX

Querida Miss Militia...
¿Estaba mal comenzar con querida? ¿Implicaba eso más amistad o intimidad que la que existía? ¿Parecería una burla?
Miss Militia, nos encontramos esta noche...
No. Si fuera por esa ruta, ella podría tirarla a un lado junto con todos los otros correos de admiradores que recibió.
Miss Militia, usted me conoce como Skitter, pero realmente no me conoce...
Mejor, pero no me gustó el tono. Lo dejaría como está, seguiría adelante y volvería más tarde.
*...*Verá, no soy un villano, a pesar de...
¿A pesar de que? ¿A pesar del hecho de que aterroricé y lastimé a mucha gente inocente? ¿A pesar de que casi había matado a Lung y luego le había cortado los ojos? ¿Que tenía casi doscientos ochenta mil dólares en dinero ilegítimo a mi nombre?
Me estremecí, saqué mis manos de mis bolsillos y arreglé mi sudadera para cubrir mi estómago expuesto. Después de llegar al departamento, Brian sugirió que estábamos demasiado cansados ​​para discutir la propuesta de Coil, por lo que postergamos toda la discusión hasta la mañana. Me alegré por la excusa para evitar oír o ver algo que pudiera hacer esto más difícil. Además, le había prometido a mi papá que estaría en casa esta noche.
Eran más de las nueve, así que el autobús del ferry solo llegaba cada noventa minutos. Pensé que era mejor caminar a casa que esperar. También podría usar el estiramiento, dado el abuso que mi cuerpo había sufrido mientras montaba a Judas.
Metiendo las manos en los bolsillos, volví mis pensamientos a que diría en mi carta a Miss Militia. Taché “a pesar”. ¿Otro enfoque, tal vez?
...Lo creas o no, mis intenciones todo el tiempo han sido buenas. Me uní a los Undersiders en primer lugar para ayudarles. Para ayudar a esta ciudad...
¿Era eso completamente cierto? No. Si fuera sincera conmigo misma, parte de la razón por la que me había unido y me había quedado con los Undersiders era porque me había sentido sola. ¿Qué tal si ofrecía algo de honestidad?
...Me tomó por sorpresa lo fácil que fue que me agradaran. Estaba en un mal momento, y me aceptaron. Así que escribir este correo electrónico es difícil. Pero es necesario. Al final, decidí seguir este camino porque sirve al bien mayor...
Eso fue lo que me dije a mí misma, mas temprano, antes de irnos para el trabajo. Que seguir con esos tipos representaría el mayor riesgo para los inocentes, que eventualmente llevaría a alguien a quedar atrapado en el fuego cruzado, o que me arresten por algo serio.
Pero ahora tenía el plan de Coil que considerar. ¿Realmente estaba siendo honesta acerca de cómo planeaba ayudar a esta ciudad? No tenía ninguna razón para creer que él estaba mintiendo, y Tattletale lo estaba avalando. Pero al mismo tiempo, el símbolo de Coil era una serpiente, y Tattletale había ocultado la verdad y me había engañado antes.
La pregunta era, ¿estaba tomando esta ruta porque serbia al bien mayor? No. O al menos, no estaba segura de que fuera mi razón para tomar una decisión u otra.
¿Por qué lo estaba haciendo, entonces?
Había sido una pregunta difícil de responder horas atrás, y ahora era doblemente difícil. Suficiente como para asustarme. ¿Cómo había llegado a este punto?
Mi mente se remontó a una ves que me senté en una de las clases de la universidad de mi madre. No podría haber tenido más de diez años, mi padre había estado ocupado y mi madre no había podido encontrar una niñera. Así que había sido precoz, orgullosa como un demonio de estar sentada en esa conferencia de inglés con adolescentes y veinteañeros y entendiendo lo que mi madre estaba diciendo. Incluso habíamos leído el libro juntas, durante las semanas anteriores, así que sabía el material. El libro Las Naranjas no son la Única Fruta.
Mientras estaba sentada y escuchando, un hombre mayor había entrado y se había sentado a mi lado, en la última fila. Con una voz amable, había murmurado un comentario sobre cómo mi madre era una excelente profesora. Luego, unos minutos más tarde, cuando reuní el valor suficiente para levantar la mano y responder a una de sus preguntas, él me había hecho un cumplido a mí, se levantó y se fue. A pesar de todo mi orgullo por mi madre y propio, lo que me sorprendió del encuentro fue el cabello del hombre. Un ridículo peinado para cubrir calvicie.
Después de que la clase había terminado y mi madre me había llevado a casa, mencioné al hombre, y ella lo identificó como el jefe de su departamento, su jefe. Luego mencione el peinado y lo mal que se veía.
“Míralo desde su perspectiva”, me había explicado. “Tal vez, hace mucho tiempo, comenzó a perder un poco de cabello, pero podía cepillarlo hacia un lado de una manera que hacía que no se notara mucho. Cada año que pasaba se cepillaba el pelo un poco más. Fue gradual, algo a lo que lentamente se acostumbró, viéndolo en el espejo todas las mañanas y todas las noches. Muchos pequeños pasos.”
“¿Por qué alguien no lo señala?” Yo le había preguntado.
“No tiene a nadie que se lo señale”, me había respondido, “y cualquiera que lo conozca lo suficientemente bien no quiere herir sus sentimientos, incluso si fuera mejor a la larga.”
“Tú podrías”, le dije.
Así que ella lo hizo, más tarde esa semana. Fue brutalmente honesta con el viejo jefe del departamento de inglés. Según ella, se había cortado el pelo y luego le había dado las gracias en una fecha posterior. Ese evento y lo que mi madre había hecho después siempre quedó grabado en mi memoria.
Tragué un nudo en mi garganta. Siempre me tomaba desprevenida, lo mucho que la extrañaba, cuando pensaba en ella. Daría cualquier cosa por una conversación de treinta minutos con ella, en este momento. No tenía la menor duda en mi mente de que podría haberle dado sentido a todo, poner las cosas en términos tan simples que resolverlo parecía fácil.
Tuve que parar, mirar hacia arriba, parpadear para contener las lágrimas en mis ojos, y tomar una respiración profunda antes de seguir.
¿Era mi situación la misma que la del anciano? ¿Me había permitido deslizarme gradualmente a una mala situación, debido a mi falta de perspectiva más allá de lo que estaba sucediendo dentro de mi propia cabeza?
No había estado pensando en esto claramente. Todavía tenía la confianza suficiente para poder enviar ese correo electrónico, hacer la llamada... pero antes de hacerlo, tenía que ordenar mis pensamientos. Componer la carta en mi cabeza no funcionaría, necesitaba las palabras en la pantalla de mi computadora frente a mí, palabras concretas en blanco y negro.
Caminé por la parte trasera de mi casa y busqué las llaves en mi bolsillo. Antes de que pudiera obtenerlas, mi padre abrió la puerta.
“Taylor. Es bueno verte sana y salva.” Mi papá parecía cansado, años más viejo que la última vez que lo vi.
Le di un breve abrazo, “Hola, papá. ¿Recibiste mi mensaje, diciendo que llegaría tarde?”
“Lo recibí.” Él cerró y puso llave a la puerta detrás de mí. “¿Qué pasó?”
Me encogí de hombros cuando me quité la sudadera, me aseguré de que mi spray de pimienta, el teléfono y las llaves estuvieran todos en los bolsillos, luego la colgué junto a la puerta. “Nada importante. Estuve en casa de Brian, lo ayudé a armar muebles, luego su hermana y la asistente social de ella llegaron sin previo aviso. No pude encontrar una manera de irme sin que fuera algo incómodo.” Lo que sucedió, casi, solo más temprano.
“Ya veo”, murmuró. “¿Estaban ustedes dos solos?”
“No”, le mentí, para evitar que obtuviera la impresión equivocada. “Al menos, no por mucho tiempo. Lisa se fue unos minutos antes de que el asistente social pasara por allí.”
“Y tienes una camisa nueva, ya veo. Es agradable.”
“De Lisa”, mentí, retorciéndome un poco bajo el escrutinio.
“Ah”, asintió.
“Voy a ir a mi habitación, si eso está bien. Estoy algo agotada.”
Mi papá negó con la cabeza, “Preferiría que te quedaras para hablar.”
No es lo que quería hacer. Mi mente estaba bastante llena de basura y debates internos que no quería preocuparme de inventar más mentiras para mi padre.
“¿Podemos hacerlo mañana por la mañana?” Le ofrecí, retirándome hacia la puerta del frente, presionando mis manos en un gesto de súplica. “Realmente necesito sentarme en mi computadora por un minuto y organizar mis pensamientos.”
Empujé la puerta y no se abrió. Extraño. Probé el pomo de la puerta, y no sirvió de nada.
“La puerta está atascada”, dije.
“La puerta está cerrada, Taylor. También lo está la puerta de la sala de estar.” Mi papá me respondió. Cuando lo miré, él me mostró la antigua llave en su mano.
Mientras miraba, sacó dos sillas de al lado de la mesa de la cocina, colocó una en el centro de la habitación, luego colocó la segunda silla contra la puerta trasera y se sentó en ella.
“Siéntate.”
“Papá, esta noche no es realmente-”
“Siéntate.”
Mi corazón se cayó de mi pecho. O al menos, así se sintió. Sentí una fea sensación amarga en el estómago.
“Hablé con tu escuela hoy”, me informó, confirmando ese sentimiento desagradable.
“Lo siento.”
“Te has perdido casi un mes de clases, Taylor. Tres semanas. Te has perdido pruebas importantes, las fechas de vencimiento de proyectos, la tarea... dicen que puedes perder el año, si no lo has hecho ya.”
“Lo- lo siento”, me repetí.
“Tal vez podría entender, sé con lo que has estado lidiando, excepto que no solo no me contaste nada. Me mentiste.”
No pude formar las palabras para otra disculpa.
“Llamé a la escuela para obtener una actualización sobre cómo te estaba yendo, y me dijeron que no habías asistido a clase por un tiempo, y no supe qué hacer. Yo solo- me sentí completamente perdido. Llamé a tu Nona.”
Hice una mueca. Nona era la madre de mi madre, una mujer austera que nunca había aprobado totalmente a mi padre como pareja para su hija. No habría sido fácil para él hacer esa llamada.
“Ella me convenció de que tal vez estuve demasiado concentrado en ser tu aliado, y no me concentré lo suficiente en ser tu padre. Si ella me hubiera dicho eso hace una semana, le hubiera colgado. Pero después de hablar con tu escuela, dándome cuenta de lo mal que te fallé...”
“No me fallaste”, le dije. Me sorprendió que mi voz se rompiera un poco con emoción.
“Lo hice. Está claro que lo que hemos estado haciendo no ha funcionado, si estás en esta situación, si no puedes hablar conmigo. No más secretos, no más medias verdades. Así que nos quedaremos aquí toda la noche si es necesario. Incluso faltaré al trabajo mañana si tengo que hacerlo, pero vamos a hablar.”
Asentí con la cabeza y tragué saliva. Todavía no me había sentado en la silla que había dejado en el medio de la cocina.
“Yo, um, necesito usar el baño.”
“Está bien”, se puso de pie. “Te acompañaré hasta allí y te llevaré de vuelta a la cocina después.”
“¿Me estás tratando como si fuera una prisionera?”
“Eres mi hija, Taylor. Te amo, pero sé que está pasando algo, y no es solo el acoso, o tiene algo que ver con el acoso que aún no has mencionado. Tengo miedo por ti, Taylor, porque me estás evitando y callando incluso si eso significa abandonar la escuela.”
“Entonces fuerzas mi mano haciéndome tu prisionera”, le respondí, dejando que la rabia y el dolor se apoderaran de mi voz. “¿Crees que esto esta remotamente bien, después de todas las veces que fui acorralada por esas perras de la escuela? ¿Tengo que volver a casa con esta mierda de abuso de poder también?”
Mi papá me respondió con la mayor paciencia, “Espero que sepas que estoy haciendo esto porque te amo.”
Lo sabía. La cosa era que eso no lo hacía ni un poco más fácil de manejar.
“¿Necesitas ir al baño, Taylor?”
Negué con la cabeza. Lo que necesitaba era salir de esta habitación. Lo vi fruncir los labios, sabía que era consciente de que acababa de buscar un escape.
“Habla conmigo, Taylor.”
“No tengo ganas de hablar.” Crucé la habitación para probar las otras puertas, la sala de estar y el sótano. Cerradas.
“¿Por qué insistes tanto en escapar?”, Preguntó. Pude escuchar el dolor en su voz, lo que no me hizo sentir mejor. “Por favor, solo relájate, siéntate.”
Sentí el crujido de mi poder en los bordes de mi conciencia, me di cuenta de que estaba apretando los puños. ¿Por qué las personas en las que se suponía que podía confiar eran las personas que se volvian contra mí, me arrinconaban y me hacian sentir lo peor? Emma, ​​la escuela, Armsmaster, ¿ahora mi papá?
Pateé la silla, lo suficientemente fuerte como para hacer una marca cuando golpeó la nevera. Los ojos de mi padre se agrandaron un poco, pero él no se movió ni habló. Pude sentir el tirón de mi poder a medida que los bichos de mi vecindario comenzaron a moverse a mi ubicación. Tuve que cancelar intencionalmente la orden para hacerlos retroceder y volver a su comportamiento normal.
No sintiéndome ni remotamente mejor después de mi abuso de la silla, empujé los libros de cocina y las impresiones fuera de la estantería al lado de la nevera, dejándolos caer al suelo. Un marco de foto que se había escondido en el medio de la pila se rompió cuando golpeó el suelo.
“Maldita sea”, murmuré. Todavía no me sentía mejor, y me costaba más mantener el enjambre a raya.
“Las posesiones pueden ser reemplazadas, Taylor. Ventila como necesites.”
“¿Papá? P-” Tuve que parar por unos segundos hasta que sentí que podía recuperar el aliento y hablar sin que mi voz se rompiera, “¿Hazme un favor? ¿Quédate callado un momento y déjame pensar?”
Me miró cuidadosamente antes de responderme. “Bueno. Puedo hacer eso.”
Sin otro lugar donde sentarme, puse mi espalda a la pared debajo de la estantería que acababa de limpiar y me dejé caer al suelo, mis piernas hicieron sentir sus protestas cuando puse mis piernas contra mi pecho. Crucé mis brazos, descansándolos sobre mis rodillas, y enterré mi cara contra ellos.
Sabía que eran las 9:24 cuando entré. Para el momento en que suprimí los bichos, controlé mi poder y me sentí segura para levantar la cabeza, eran las 9:40. Mi papá todavía estaba sentado en la silla.
Solté un largo suspiro, silencio, luego enterré mi cara en mis brazos otra vez.
¿Ahora qué?
Vamos, Taylor. Te has enfrentado a Supervillanos en situaciones de vida o muerte. Te enfrentaste a Armsmaster esta noche. ¿Es tan difícil enfrentar a tu propio padre?
No. Diez veces más duro.
Pero tenía que enfrentar el problema de la misma manera. Catalogar mis opciones, mis herramientas a mano. La violencia física estaba fuera. Lo mismo usar mi poder. ¿Qué me dejó eso?
La situación era en definitiva la misma, decidí. Todavía tenía que escribir esa carta a Miss Militia, organizar mis pensamientos. El problema era que ahora tenía algo más que hacer. Tenía que confesarle a mi padre lo que había hecho.
No estaba segura de poder decirlo. Mi garganta estaba cargada de emoción, y dudaba de poder organizar mis pensamientos lo suficiente como para convencer a mi padre de que había hecho todo por las razones correctas. Abría la boca para decírselo, tartamudear lo básico, quizás incluso se viera preocupado al principio. Luego, mientras seguía hablando, sin poder describir adecuadamente lo que había hecho y por qué, pude ver que su rostro se convertía en confusión. ¿Después de eso? ¿Disgusto, desilusión?
Una pequeña parte de mí murió en el interior al pensarlo.
Lo escribiría. Levanté mi cabeza abruptamente, miré los papeles esparcidos a mi alrededor. Encontré un sobre, del tipo en que pones los documentos dentro. Entonces encontré un marcador.
En la parte superior del sobre, escribí las palabras: “SOY UN SUPERVILLANO.”
Miré esas palabras en el sobre marrón que descansaba sobre mis piernas. Luego miré a mi papá. Estaba leyendo un libro, su tobillo derecho descansando sobre su rodilla izquierda.
Me imaginé entregándole el sobre tal como estaba. Solo esa línea.
“Carajo.” Murmuré.
“¿Dijiste algo?” Mi padre levantó la vista de su libro y se acercó para dejarlo.
“Está bien. Sigue leyendo,” dije, ausente, molesta por la distracción, todavía enojada con él por arrinconarme así.
“Está bien”, estuvo de acuerdo, pero no miró el libro más de tres segundos antes de volver a mirarme, como para controlarme. Traté de ignorarlo y enfocarme en el sobre.
¿Qué escribiría? Después de un segundo, comencé a escribir debajo del título que había puesto en el sobre.
Me agradan Brian y Lisa. Incluso me agradan Alec y Rachel. Pero también son supervillanos. Me uní a ellos con la idea de que obtendría detalles que necesita el Protectorado y luego los traicionaría.
Levanté el marcador y fruncí el ceño.
¿Por qué era tan difícil?
Le puse la tapa y nerviosamente golpeé el marcador contra mi rodilla. Pensando, tratando de medir mis sentimientos, explorar mis pensamientos para ver qué era lo que hacía que ese nudo en lo profundo de mis entrañas se hiciera más fuerte.
¿Mi papa? ¿Estaba demasiado consciente de lo que iba a leer, de cómo lo percibiría? Sí. Pero también había sido difícil escribir cuando estaba escribiendo mentalmente solo para Miss Militia. Esa no era la imagen completa.
¿Tenía miedo de ser arrestada? No. Bueno, había visto a la burocracia trabajando en la escuela, no confiaba en el sistema, esperaba que en algún momento me jodieran. Pero eso no era lo que impulsaba mis elecciones. Fue algo más personal.
El equipo. ¿Estaba preocupada sobre cómo lo tomarían? ¿Posiblemente tenerlos como enemigos? Al igual que Coil había dicho, no había ninguna garantía de que cualquier acción contra ellos fuera totalmente exitosa. Tattletale probablemente podría darse cuenta que un equipo ERP estaba allí antes de que pudieran ponerse en posición, y el equipo era bueno para escapar en un apuro. Entonces tendría uno o más enemigos detrás de mí, que sabían todo lo que necesitaban y tenían todas las herramientas para hacer de mi vida un infierno.
Más cerca.
Tenía que ver con esos chicos, y poco a poco me di cuenta de qué se trataba.
Me puse de pie, luego caminé hacia el horno.
“¿Taylor?”, Mi padre habló, despacio.
Doblé el sobre a lo largo para ocultar las palabras, encendí el quemador del horno, luego sostuve la punta del sobre en la llama hasta que se encendió.
Mantuve el sobre ardiente sobre el fregadero hasta que estuve segura de que mi mensaje fue borrado. Dejé caer los restos del sobre en el lavabo y lo observé arder.
No quería enviar ese correo electrónico a Miss Militia porque me gustaban esos chicos. Esa no fue la gran realización. Lo que me hizo ponerme de pie y quemar el sobre fue darme cuenta de que me gustaban esos chicos, que los quería mucho, confiaba en que me apoyarían...
Sin embargo, siempre me había mantenido alejada.
Era estúpido, era egoísta, pero realmente, quería saber cómo sería llegar a conocer a Lisa, sin preocuparme de que descubriera mi plan. Me gustaría ver cómo era interactuar con ella sin tener que censurarme por temor a dar esa pista que lo arruinara. Quería conocer mejor a Perra y a Alec. Y Brian. Quería estar más cerca de Brian. No podría expresarlo mejor que eso, porque no sabía si habría algún futuro con él más allá de una simple amistad. No esperaba que hubiera. Aún importaba.
Me permitía pensar que había intentado una amistad con estos chicos, que había crecido como persona, por lo que estaba bien seguir adelante con mi plan. Pero no lo hice. Nunca me permití realmente abrirme y conectarme con ellos, y me estaba dando cuenta de lo mucho que quería.
Mis razones para seguir adelante con mi plan fueron disminuyendo, cada vez más difícil de justificar. Mi reputación probablemente estaba en ruinas, había hecho enemigos de todos los que importaban, y tenía una serie de delitos graves en mi haber. Por mucho que trate de ignorar todo eso y decirme que lo estaba haciendo por el bien de todos, mi conversación con Coil me había dejado menos segura. Eso no quiere decir que le creyera completamente, o que pensara que sería tan exitoso como él creía, pero estaba menos segura.
Maldita sea, quería pasar más tiempo con los Undersiders. Sabiendo que me había quedado sin razones para seguir con el plan, toda la porquería que llovería sobre mi cabeza si lo hacía, ¿cuánto me odiaría por traicionar a mis amigos? Este pequeño deseo de una amistad real y genuina fue suficiente como empujón en esa dirección. Podía cambiar de opinión. No enviaría ninguna carta a Miss Militia.
Pasé el agua del grifo sobre los restos humeantes del sobre, observé cómo los restos se borraban. Vi el agua corriendo por el desagüe durante un largo tiempo después de que el último trozo de papel quemado se había ido.
Cerré el grifo, metí las manos en los bolsillos y crucé la cocina para recostarme contra la puerta que daba al vestíbulo, mirando brevemente el picaporte y la cerradura antes de apoyarme en la puerta de espaldas a ella. Llamé a algunos bichos desde la sala de estar, el pasillo y los conductos de calefacción del pasillo delantero hasta la puerta y el mecanismo de la cerradura. ¿Podrían mover las partes necesarias?
No hubo suerte. No eran lo suficientemente fuertes como para manipular el funcionamiento interno de la puerta, y cualquier bicho que pudiera ser lo suficientemente fuerte no encajaría en su interior. Lárguense, les dije, y lo hicieron.
Lo que no me dejó una buena manera de evitar tratar con mi padre. Me sentí más culpable que nunca mientras lo miraba a través de la habitación. Parecía tan desconcertado, tan preocupado, mientras me miraba. No tenía en mí la voluntad de mentirle a su cara otra vez.
Pero lo que sea que hiciera lo iba a lastimar.
Crucé la habitación y él se puso de pie, como si no estuviera seguro de lo que iba a hacer. Lo abracé fuerte. Él me abrazó más fuerte.
“Te amo, papá.”
“Yo también te amo.”
“Lo siento.”
“No tienes nada por lo que lamentarse. Solo- solo háblame, ¿de acuerdo?”
Me aparté y agarré mi sudadera del gancho junto a la puerta. Cuando volví al otro lado de la habitación, busqué en los bolsillos y recuperé el teléfono.
Empecé a escribir un texto.
“Tienes un teléfono celular”, estaba muy callado. Mi madre había muerto usando un teléfono celular mientras conducía. Nunca habíamos hablado de eso, pero sabía que él había tirado el suyo poco después del accidente. Connotaciones negativas. Un feo recordatorio.
“Sí”, respondí.
“¿Por qué?”
“Para estar en contacto con mis amigos.”
“Es... es solo inesperado. No lo hubiera pensado.”
“No es la gran cosa.” Terminé el texto, cerré el teléfono y lo metí en el bolsillo de mis jeans.
“Ropa nueva, estás más enojada, mintiéndome, faltando a la escuela, este teléfono celular... Siento que ya no te conozco, pequeña lechuza”, usó el antiguo apodo de mi madre para mí. Me estremecí un poco.
Cuidadosamente, respondí, “Tal vez eso sea algo bueno. Porque seguramente no me gustaba lo que era antes.”
“A mí sí”, murmuró.
Desvié la mirada.
“¿Al menos puedes decirme que no estás tomando drogas?”
“Ni siquiera fumando o bebiendo.”
“¿Nadie te obliga a hacer algo que no quieres hacer?”
“No.”
“Está bien”, dijo.
Hubo una larga pausa. Los minutos se extendieron como si los dos estuviéramos esperando que el otro dijera algo.
“No sé si sabes esto”, dijo, “pero cuando tu mamá estaba viva, y tú estabas en la escuela media, surgió la posibilidad de que te saltaras un año.”
“¿Sí?”
“Eres una chica inteligente y temíamos que te aburrieras en la escuela. Tuvimos discusiones sobre el tema. Yo-yo convencí a tu madre de que estarías más feliz a la larga asistiendo a la escuela secundaria con tu mejor amiga.”
Tosí una carcajada. Entonces vi la mirada herida en su rostro.
“No es tu culpa, papá. No podrías haberlo sabido.”
“Lo sé, o al menos, entiendo eso en mi cabeza. Emocionalmente, no estoy tan seguro. No puedo evitar preguntarme cómo hubieran sido las cosas si hubiésemos seguido lo que tu madre quería. Lo estabas haciendo muy bien, ¿y ahora estás fallando?”
“Así que fallo, tal vez”, le dije, y sentí un levantamiento de pesas, admitiéndolo en voz alta. Habría opciones. Entendí lo suficiente como para que aún pudiera presionar a los directivos para que dejara pasar un grado. Tendría la edad suficiente para tomar clases en línea como Brian.
“No, Taylor. No deberías tener que hacerlo. El personal de la escuela conoce tus circunstancias, definitivamente podemos obtener algunas exenciones, extender los plazos...”
Me encogí de hombros. “No quiero regresar, no quiero suplicar y pedir ayuda a esos pendejos en la directiva de la escuela, solo para poder volver la misma posición en el que estuve hace un mes. Tal como lo veo, el acoso escolar es inevitable, imposible de controlar o prevenir. Es como una fuerza de la naturaleza... una fuerza de la naturaleza humana. Es más fácil de manejar, si lo pienso así. No puedo luchar contra eso, no puedo ganar, así que me centraré en lidiar con los efectos secundarios.”
“No tienes que rendirte.”
“¡Yo no estoy rindiendo!” Levanté la voz, enojada, sorprendida de mí misma por estar enojada. Tomé aliento, me obligué a regresar a un volumen normal, “Estoy diciendo que probablemente no haya ninguna manera de entender por qué ella hizo lo que hizo. Entonces, ¿por qué perder mi tiempo y energía deteniéndome en eso? A la mierda, ella no merece la cantidad de atención que le he estado prestando. Estoy... replanteando las prioridades.”
Él cruzó sus brazos, pero su frente estaba arrugada por la preocupación. “¿Y estas nuevas prioridades tuyas son?”
Tuve que buscar una respuesta. “Vivir mi vida, recuperar el tiempo perdido.”
Como para responder mi declaración, la puerta trasera se abrió detrás de mi padre. Mi papá se volvió, sorprendido.
“¿Lisa?” Preguntó, confundido.
Lisa reveló la llave que había tomado de la piedra falsa en el jardín trasero, y luego la colocó en la barandilla de los escalones de atrás. Sin sonreír, ella miró a mi padre y a mí. Ella se encontró con mis ojos.
Me abrí paso empujando a mi padre, y él agarró mi brazo antes de que estuviera lejos de la puerta.
“Quédate”, me ordenó, me imploró, apretándome el brazo.
Solté mi brazo, girándolo hasta que no pudo mantener su agarre, y bajé los escalones de atrás, sentí que me dolían las rodillas al aterrizar. A tres o cuatro pasos de distancia, di vuelta en su dirección, pero no pude mirarlo a los ojos.
“Te amo, papá. Pero yo necesito-” ¿Qué necesitaba? No pude formar el pensamiento. “Yo, eh, estaré en contacto. Para que sepas que estoy bien. Esto no es permanente, solo... necesito un respiro. Necesito entender todo esto.”
“Taylor, no puedes irte. Soy tu padre, y este es tu hogar.”
“¿Lo es? Realmente no parece que ese sea el caso en este momento”, respondí. “Se supone que mi hogar es un lugar donde me siento segura.”
“Tienes que entender, no tenía otras opciones. Me estabas evitando, no hablabas, y no puedo ayudarte hasta que reciba respuestas.”
“No puedo darte ninguna respuesta”, le respondí, “y de todos modos no puedes ayudar.”
Dio un paso adelante, y rápidamente retrocedí, manteniendo la distancia entre nosotros.
Volviendo a intentarlo, me dijo: “Entra. Por favor. No te presionaré más. Debería haberme dado cuenta de que no estabas en un estado en el que podía.”
Dio otro paso hacia mí, y Lisa dio un pequeño paso hacia un lado para ponerse en su camino, mientras retrocedía de nuevo.
“¿Lisa?” Mi papá volvió su atención hacia ella, mirándola como si nunca la hubiera visto antes. “¿Estás bien con esto?”
Lisa miró entre nosotros otra vez, luego dijo cuidadosamente, “Taylor es inteligente. Si ha decidido que necesita alejarse y resolver las cosas por sí misma, confío en que sea por una buena razón. Hay mucho espacio para ella en mi casa. No es un problema en lo más mínimo.”
“Ella es solo una niña.”
“Ella es más capaz de lo que le das crédito, Danny.”
Me volví para irme, y Lisa se apresuró a alcanzarme, poniendo un brazo sobre mis hombros cuando llegó a mi lado.
“Taylor”, llamó mi padre. Dudé, pero no volteé. Mantuve mi mirada fija en la puerta del patio trasero.
“Por favor mantente en contacto”, dijo, “puedes volver a casa en cualquier momento.”
“Está bien”, respondí. No estaba segura de si mi voz era lo suficientemente fuerte como para que él oyera.
Mientras Lisa me guiaba hacia su auto, tuve que controlarme para no mirar hacia atrás.

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2018.06.27 06:13 master_x_2k Enredo III

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Enredo III

Abrí las puertas de vidrio para que Brian pudiera llevar las cajas de muebles. Lo que más me sorprendió de su edificio de apartamentos fue lo despejado que estaba todo. Sin basura, sin gente, sin ruido. Había un tablero de anuncios justo después del segundo juego de puertas, que era algo que normalmente podría haber esperado que fuera un poco desordenado, por regla general, pero incluso allí, las publicaciones individuales estaban cuidadosamente espaciadas, y todo estaba sellado detrás un cristal con una sola cerradura pequeña. Se sentía un poco estéril. O tal vez era solo que yo estaba acostumbrada a un área con más carácter.
No sabía qué decir. No solo en términos de la construcción de apartamentos de Brian, no tenía idea de qué palabras saldrían de mi boca. No tenía la destreza para charlar de forma natural. Por lo general, me las arreglaba planificando constantemente lo que podría decir. El problema era que me había distraído, no tanto por los atributos de Brian, sino por haber tomado conciencia de que los había estado mirando. Ahora que estaba tratando de recuperarme, ponerme en equilibrio mental y planear algo de conversación, todo lo que podía pensar era 'Maldición, Taylor, ¿por qué no puedes pensar en algo que decir?'.
Entramos en el ascensor, y Brian descansó las cajas en la barandilla de metal en el interior. Me las arreglé para preguntar, “¿Qué piso?”
“Cuarto, gracias.”
Presioné el botón.
Subimos, y cuando se abrió la puerta, le ofrecí a Brian una mano para estabilizar las cajas mientras él se retiraba del ascensor. Lideró el camino por el pasillo y se detuvo junto a una puerta mientras yo buscaba las llaves que me había dado, para encontrar la de su apartamento.
No estaba segura de lo que esperaba ver en el lugar de Brian, pero aun así logró sorprenderme.
Lo primero que noté fue que los techos eran altos. El apartamento era prácticamente de dos pisos, un arreglo bastante abierto con pocas paredes. La cocina estaba a nuestra izquierda cuando entramos, pequeña, separada de la sala de estar por un mostrador de bar / cocina. A nuestra derecha estaba el armario del pasillo y las paredes que abarcaban el baño y uno de los dormitorios. Justo en frente de nosotros estaba la espaciosa sala de estar, respaldada por una ventana del piso al techo y una puerta de vidrio que daba a un balcón de piedra. Unas escaleras conducían a un dormitorio situado encima del baño y el primer dormitorio. Supuse que era allí donde dormía Brian, basándome en la cama no desordenada, pero no hecha, que estaba a la vista desde donde estaba parada.
Lo que me impresionó, creo, fue lo suave que era el lugar. Había dos estanterías, de color gris claro, en la sala de estar. En los estantes, vi, había una mezcla de novelas, plantas y libros antiguos con espinas de cuero rajado y raído. Las frondas de algunas de las plantas colgaban sobre los estantes. El sofá y la silla que lo acompañaba eran de pana color canela pálido, con cojines gruesos y lo suficientemente profundos que parecían poder perderse en ellos. Podría imaginarme acurrucarme en ese sillón con las piernas tapadas a mi lado, un libro en mis manos.
De alguna manera había estado esperando una estética similar a la del cromo y el cuero negro. No es que asociara la personalidad de Brian o su gusto con ese tipo de diseño, pero era lo que podría haber pensado que un joven soltero podría llegar a conseguir. Ya fuera la suavidad de los colores, el pequeño frasco con piedras, el agua y el bambú en la encimera de la cocina o las imágenes en tonos sepia de los árboles en el vestíbulo, el lugar me dio una sensación de tranquilidad.
Sentí una punzada de envidia, y no fue solo porque el apartamento de Brian era agradable. Estaba obteniendo una mejor idea de quién era, y cómo éramos personas muy diferentes, en cierto sentido.
Brian gruñó mientras dejaba las cajas junto al armario delantero. Se quitó las botas y lo tomé como una señal para quitarme los zapatos.
“Entonces, ya empecé un poco”, me dijo, llevándome a la sala de estar, y vi que había un montón de tablas de color gris claro y una caja de cartón vacía apoyada contra la pared. “Resulta que realmente necesita un segundo par de manos. ¿Quieres algo antes de comenzar? Prefieres el té al café, ¿verdad? ¿O quieres un refresco? ¿Un bocado?”
“Estoy bien”, sonreí, quitándome la sudadera y poniéndola en el mostrador de la cocina. Le había prometido a Tattletale que lo haría. Sintiéndome muy consciente de mí con mi barriga expuesta, traté de distraerlo con la tarea que tenía entre manos: “¿Empezamos?”
El primer trabajo, el que dejó incompleto, era un conjunto de estanterías, y comenzamos con eso. Era, como él había dicho, un trabajo para dos personas. Los estantes tenían tres columnas con seis estantes cada uno, y cada parte se acoplaba con la ayuda de clavijas de madera. Era imposible presionar dos piezas cerca de la parte superior sin que las que estaban cerca del fondo se separasen, y viceversa, así que conseguimos un ritmo en el que uno de nosotros juntaba piezas mientras que el otro impedía que todo lo demás se desarmara.
En general, nos llevó unos veinte minutos más o menos. Después de verificar que todo estaba encajado y alineado, Brian arrastró el estante del piso y lo colocó contra la pared.
“Ese es uno”, sonrió, “¿Estás segura de que no quieres un trago?”
“¿Qué tienes?”
“Ven, tengo cosas en la nevera. Elije lo que quieras.”
Agarré una cola de cereza. Brian agarró una cocacola, pero casi la ignoró mientras abría la siguiente caja, la cuadrada que medía casi cuatro pies de ancho, y comenzó a colocar las piezas individuales en el suelo de la cocina. Una mesa de cocina con taburetes.
Resultó que la mesa de la cocina era un trabajo más difícil que la estantería. Las patas debían sostenerse exactamente en el ángulo correcto, o los pernos se atascaban en los agujeros, o forzaban a la pata de la mesa a salir de su posición. Cada vez que eso ocurría, terminamos teniendo que sacar el perno y comenzar de nuevo. Terminé sosteniendo firmemente la primera pata de la mesa mientras atornillaba los pernos de la base.
Sin mirarme, colocó su mano sobre la mía para ajustar el ángulo una fracción. El contacto me hizo sentir como si alguien hubiera arrancado una cuerda de guitarra que iba desde la parte superior de mi cabeza hasta la mitad de mi cuerpo. Un profundo ronroneo en mi interior que no se podía escuchar, solo se sentía. Me alegré mucho por las mangas largas de mi top, porque se me ponían los pelos de punta.
Me encontré por defecto cayendo en mi defensa más básica, quedarme callada, quedándome quieta, así que no podía decir ni hacer nada estúpido. El problema fue que esto me hizo muy, muy consciente del silencio y la falta de conversación.
Probablemente Brian no había siquiera notado el silencio, pero me pregunté qué decir, preguntándome cómo iniciar una charla o cómo mantener una conversación. Fue agonizante.
Se acercó para ver mejor mientras colocaba una tuerca en el perno, y su brazo se presionó contra mi hombro. De nuevo, provocó una reacción casi elemental de mi cuerpo. ¿Fue esto intencional? ¿Estaba señalando interés a través del contacto físico casual? ¿O estaba asignando significado a algo casual?
“Casi terminado”, murmuró, ajustando su posición para comenzar a atornillar el otro perno para la pata de la mesa. Su brazo no estaba presionando contra mi hombro ahora, pero por la forma en que estaba agachado, su rostro estaba a solo unos centímetros del mío. De acuerdo, eso fue peor.
“Taylor, ¿crees que puedes agarrar esa llave más pequeña sin mover la pierna?”
No confiaba en mí misma para responder sin hacer un ruido raro, así que simplemente cogí la pequeña llave y se la entregué.
“Eso es más rápido, gracias”, respondió, después de un segundo, “¿Puedes pasarme la tuerca?”
Lo hice, dejándolo caer en su mano en lugar de colocarlo allí, preocupada por lo que podría hacer o por cómo reaccionaría si mi mano tocaba la suya. No iba a sobrevivir las siguientes tres patas de la mesa de esta forma, y mucho menos las banquetas o el tercer mueble que ni siquiera habíamos empezado.
“¿Taylor?”, Preguntó.
Dejó la pregunta colgar, así que tragué saliva y respondí: “¿Qué?”
“Relájate. Puedes respirar.”
Me reí ligeramente al darme cuenta de que estaba conteniendo la respiración, lo que resultó en una exhalación nerviosa y entrecortada que solo aumentó la incomodidad que estaba sintiendo.
Él estaba sonriendo, “¿Estás bien?”
¿Qué se supone que debía decir? ¿Admitir que no sabía cómo lidiar con estar cerca de un chico guapo?
Miré al suelo, a la pata de la mesa que sostenía. “Me pongo nerviosa cuando estoy cerca de la gente. Pienso en, ya sabes, que tal vez tengo mal aliento, o tenga olor a sudor, y no podría notarlo porque es mío, así que aguanto la respiración así para estar segura. No sé.”
Bravo, Taylor. Bravo. Imaginé el más lento y más sarcástico de los aplausos lentos. Hablando de mal aliento y sudor era totalmente el camino a seguir. Uno de esos momentos brillantes que me daría vergüenza cada vez que lo recordara en los siguientes años o décadas, estaba segura.
Entonces Brian se inclinó, cerrando los escasos centímetros de distancia que nos separaban, hasta que nuestras narices prácticamente se tocaron.
“No. Hueles bien”, me dijo.
Si hubiera sido un personaje de dibujos animados, estaba bastante segura de que ese era el punto en el que me salía vapor de las orejas, o me derretía en un charco. En cambio, fui con mi primer instinto, una vez más, y me quedé muy callada. Me di cuenta de un calor en mi cara que debe haber sido un rubor furioso.
Sería difícil decir si fue una misericordia o no, pero Brian se distrajo con el sonido de una llave en una cerradura, y la apertura de la puerta de entrada.
Lo primero que pensé fue que la chica que entró era la novia de Brian. Entonces la vi mirar hacia nosotros, sonreír, y noté la similitud entre sus ojos y los de Brian. Su hermana.
Mi segundo pensamiento, o mi segunda reacción, en realidad, fue difícil de poner en palabras. Es como, podrías mirar un Mercedes y decir que era una hermosa obra de arte, incluso si no eras alguien que prestaba mucha atención a los autos. En líneas similares, cuando veías un Mercedes con una calcomanía de llamas barata pegada a las ruedas y un alerón casero pegado en la parte trasera, era doloroso y decepcionante en un nivel fundamental. Eso fue lo que sentí, mirando a Aisha.
Era hermosa, tan femenina como Brian era masculino, con pómulos altos, cuello largo y, aunque era dos o tres años más joven que yo, ya tenía pechos más grandes que los míos. Podrías convencerme de cortarme un dedo por tener piernas, cintura y caderas como las de ella.
Maldita sea, esta familia tenía buenos genes.
Solo necesitabas echar un vistazo a Aisha para saber que iba a ser completamente hermosa cuando terminara de crecer. Dicho eso, sin embargo, tenía una raya de cabello decolorado y parte de ese cabello decolorado había sido teñido en una franja de color púrpura. Era como si hubiera hecho todo lo posible por parecer vulgar, con shorts de jean rasgados sobre leggings de red verde neón, y un top sin tirantes que dudaría incluso en llamar ropa interior. Cualquier envidia que sentía hacia ella se veía acentuada por un sentimiento casi de ofensa, en cuanto a cómo estaba arruinando lo que le habían dado naturalmente.
“¿Estoy interrumpiendo?”, Dijo, con un tono ligeramente burlón, mientras me miraba sin poder entenderlo.
“Aisha”, Brian se levantó, “¿Qué estás haciendo aquí? Tú-” se detuvo cuando una mujer negra robusta y sólida entró por la puerta principal. Donde la mirada de Aisha hacia mi había sido ambigua, la mirada que esta mujer me dio fue todo lo contrario. Desaprobación, disgusto. Me di cuenta de lo que debía parecer, ligeramente sudorosos, en el suelo entre los muebles, con el estómago visible, prácticamente brillante con un rubor rosado. Me apresuré a agarrar mi sudadera y ponerla.
“Señor. ¿Laborn?”, Dijo la mujer pesada, “Me temo que esperaba que estuviera más preparado, pero parece que está en medio de algo.”
Brian negó con la cabeza, “Si señora. Sra. Henderson. Estoy casi seguro de que su oficina me dijo que los esperara a las dos esta tarde.”
“Esa fue la hora original. Aisha me dijo que quería reprogramar-” La señora Henderson se interrumpió y le lanzó a Aisha una mirada dura.
Aisha sonrió, se encogió de hombros y se levantó de un salto, así que estaba sentada al final del mostrador de la cocina. “¿Qué? Hay una película que quiero ver esta tarde con mis amigos.”
“Si hubieras preguntado, podría haber dicho que sí”, le dijo Brian, “Ahora probablemente voy a decir que no.”
“No es tu decisión, hermano, no estoy viviendo contigo todavía”, ella levantó le mostro el dedo del medio con las dos manos.
Brian parecía que iba a decir algo más, pero luego se detuvo. Suspiró, luego dirigió su atención a la trabajadora social de Aisha, “Lo siento por esto.”
Ella frunció el ceño, “Yo también. Debería haber llamado para comprobar, dada la historia de Aisha de torcer la verdad.” Miró su cuaderno y pasó la página, “Si quieres reprogramar, hmmm, me temo que ya llené la ranura de la tarde, pero tal vez ¿Este fin de semana…?”
Brian le dio a Aisha una mirada molesta, “Ya que está aquí, si estás dispuesta a pasar por alto los muebles que no hemos terminado de armar, podríamos hacerlo ahora.”
“¿Si estás seguro? ¿Qué hay de su... compañera?” Ella me miró.
Mi rubor probablemente no se había ido, y sospecho que me sonrojé un poco más de repente al ser puesta en medio de una situación incómoda. Probablemente no ayudó a desvanecer ninguna impresión equivocada que ella había percibido.
“Ella es una amiga, me estaba ayudando. Taylor, no estoy seguro de cuánto tiempo será esto. No quiero perder tu tiempo, pero me sentiría mal si te fueras tan pronto después de venir hasta aquí. Si quieres quedarte y relajarte, podría llevarte de regreso después.”
Cada parte socialmente torpe de mi cerebro ansiaba tomar la ruta de escape ofrecida, hacer mi salida, enfriarme. Fue difícil decir por qué no lo hice.
“Me quedaré, si no voy a estar en el camino. No tango planes para la tarde.”
Cuando Brian sonrió, me di cuenta de por qué no había aprovechado la oportunidad de irme.
La mujer volvió a examinarme en detalle. Ella me preguntó: “¿Estás en su clase en línea?”
Negué con la cabeza.
“No. Pareces un poco joven para eso.” Entonces ella me desafió, “¿Por qué no estás en la escuela?”
“Um”, dudé. Mantente lo más cerca posible de la verdad. “Estuve al borde de una de las explosiones de bombas y tuve una conmoción cerebral. Estoy faltando a clases que esté completamente mejor.”
“Ya veo. ¿Estás segura de que ensamblar muebles es lo que pretendía el médico cuando te dijo que descansaras y te recuperases?”
Sonreí torpemente y me encogí de hombros. Hombre, realmente estaba esperando no estar estropeando esto para Brian.
“Entonces”, Brian habló con la Sra. Henderson, “¿Quería mirar mi casa y ver el espacio que aparté para Aisha? Supongo que esta es una oportunidad para que revise un lugar antes de que la familia se apresure a barrer todo debajo de la alfombra.”
“Mmm”. Una respuesta no coercitiva. “Vamos al balcón, y puede contarme sobre el área y las escuelas cercanas.”
Brian abrió el camino y sostuvo la puerta para el asistente social. Se cerró detrás de él, dejándome con Aisha, que todavía estaba sentada en el mostrador de la cocina. Le di una pequeña sonrisa y recibí una mirada fría y penetrante a cambio. Incómoda, volví mi atención a la mesa y traté de ver qué podía hacer por mi cuenta, con la segunda pata.
“Así que. ¿Estás en el equipo de mi hermano?”
¿Qué? Estuve orgullosa de mí misma cuando apenas perdí el ritmo. “¿Equipo? Sé que hace boxeo, o boxeaba, al menos, pero-”
Ella me dio una mirada divertida, “Vas a hacerte la tonta, ¿verdad?”
“No estoy entendiendo. Lo siento.”
“Claro.” Se inclinó hacia atrás y pateó un poco las piernas.
Volví mi atención de nuevo a la pata de la mesa. No llegué muy lejos antes de que ella me interrumpiera de nuevo.
“Mira, sé que estás en su equipo. Proceso de eliminación, tienes que ser la chica bicho.”
Negué con la cabeza, tanto para negarlo como para exasperarme. ¿Qué carajo, Brian?
“Me dijo que tenía poderes, no dijo lo que eran. Como tiene poderes, cree que hay una posibilidad de que yo también los tenga. No quería que me sorprendiera. Descubrí quién era él después de eso, vi algo sobre algunos villanos que robaban un casino una noche en la que no estaba en casa, comencé a registrar las veces que no estaba disponible y seguía coincidiendo. Lo confronté y no hizo un buen trabajo negándolo.”
Con la esperanza de desequilibrarla, puse en mi rostro la más convincente expresión de sorpresa con los ojos abiertos tanto como podía “¿Estás diciendo que tu hermano es un supervillano?
Parpadeó dos veces, luego dijo, lentamente, como si estuviera hablando con alguien con una discapacidad mental, “Siiiii. Y estoy diciendo que tú también lo eres. ¿Por qué otra razón se juntaría mi hermano contigo?”
Auch. Eso dolió.
Me ahorré tener que dar una respuesta y mantener la farsa cuando Brian y la asistente social regresaron del balcón.
La asistente social estaba diciendo: “...dudoso, con la lista de espera.”
“Ella está en el territorio y estaría ingresando a la escuela al mismo tiempo que el resto de los estudiantes de noveno grado.” Brian respondió, mirando mal a Aisha, “Y eso significaría separarla de las malas influencias que tiene alrededor donde está viviendo ahora.”
Aisha le mostró el dedo, otra vez.
“Mmm”, respondió la asistente social, mirando de Aisha hacia él. “Me gustaría ver tu habitación después?”
“¿Mía? ¿No de Aisha?”
“Por favor.”
Brian condujo a la asistente social hasta las escaleras que conducían a su habitación, que daba al resto del departamento.
“Tal vez debería ver cómo reaccionas si lo grito en voz alta”, sugirió Aisha. Ella puso un acento falso, “¿Cómo te llamas, otra vez?”
Giré los ojos.
“¿No vas a decir? Como sea.” Sus manos se ahuecaron alrededor de su boca como si estuviera gritando, gritó burlonamente en un volumen apenas por encima del habla regular, “¡Bichito y Grue, en casa!”
Miré hacia arriba, esperando que Brian y la asistente social no estuvieran al alcance del oído. El murmullo de conversación allí arriba no parecía haber sido interrumpido por lo que Aisha había dicho.
“Parece que estarías en una situación de perder-perder, anunciándolo así”, le respondí, “O tienes razón, y molestas a dos personas que realmente querrás evitar enojar, o estás equivocada y te ves como una loca.”
“¿Y si ellos ya piensan que estoy un poco loca? ¿Qué tengo que perder?”
“No sabría decir.” Apreté el cerrojo, revisé la pata de la silla y la encontré sólida como una roca. Pasé al siguiente. “¿Qué tienes por ganar?”
“Vaaaamos”, ella se quejó, “Solo admítelo.”
Mi corazón latía con fuerza cuando Brian y la asistente social bajaron las escaleras. Aisha, por su parte, pegó una amplia y falsa sonrisa en su rostro para saludarlos. Brian hizo pasar a la mujer al segundo dormitorio, pero no entró con ella. Se detuvo para mirarme.
“Taylor, no necesitas hacer eso por tu cuenta.”
“Está bien”, dije. Mirando hacia arriba, donde Aisha estaba sentada en la encimera, agregué: “Es una buena distracción.”
“Lo siento. Creo que tardaremos solo un minuto más.”
Resultó cierto. La asistente social salió de la habitación de Aisha, echó un vistazo por el baño y luego investigó los armarios y la nevera.
La Sra. Henderson habló con Aisha, “Me gustaría que salgas al balcón por un minuto.”
“Lo que sea.” Aisha saltó del mostrador y se dirigió hacia afuera.
“Y”, dijo, volviéndose hacia Brian, “Tal vez quieras que tu amiga espere afuera también.”
“Realmente no tengo nada que esconder”, respondió, mirando hacia mí.
“Bien. Permítanme comenzar diciendo que esto es mejor que la mayoría.”
“Gracias.”
“Pero tengo preocupaciones.”
Se podía ver la expresión de Brian cambiar una fracción, ante eso.
“Leí los documentos y planes que me enviaste por correo electrónico. Usted tiene un plan sólido en mente para la contabilidad, el pago de las facturas, ayudarla con su educación, posibles gastos adicionales, el presupuesto para la ropa e incluso para ahorrar dinero para la universidad. En muchos aspectos, este es el tipo de situación que deseo, con la mayoría de mis casos.”
“¿Pero?”
“Pero cuando miro este lugar, veo que lo has hecho muy tuyo. Los muebles, las decoraciones, las obras de arte, parecen apuntar a tu personalidad, dejando muy poco espacio para Aisha, incluso en el espacio que has reservado para ella.”
Brian pareció un poco aturdido por eso. “Ya veo.”
“Mire, Sr. Laborn, debemos considerar la perspectiva de Aisha. Ella es una fugitiva en serie. Ella claramente no ve la casa de su padre como un hogar. Se debe tener cuidado adicional para asegurarse de que ella vea esto como tal. Suponiendo que ella termina aquí y no en casa de su madre.”
“Mi madre,” la expresión de Brian tomó un tono más serio.
“Soy consciente de sus preocupaciones sobre el tema de la madre de Aisha, Sr. Laborn.”
Mi celular sonó una vez en mi bolsillo de sudadera. Lo ignoré.
Brian suspiró, flaqueándose un poco, “¿Esto es reparable?”
“Sí. Involucre a Aisha en la decoración, esté dispuesto a comprometer sus gustos y su estética para que sienta que este también es su espacio”, dijo, “sé que no será fácil. Aisha es difícil a veces, estoy segura de que ambos podemos estar de acuerdo es eso.”
Estaba empezando a gravitar hacia esa conclusión yo misma.
“Sí”, Brian asintió, “Entonces, ¿qué sigue?”
“Haré una visita a la casa de su madre en una semana y media, si recuerdo bien. Si desea enviarme otro correo electrónico cuando sienta que ha enmendado este pequeño problema, y ​​las pocas cosas que le señalé durante la inspección, podría hacer arreglos para visitarlo nuevamente.”
“Eso sería fantástico.”
“Tenga en cuenta que tengo una carga de trabajo desbordante, y probablemente no pueda pasar hasta al menos una semana después de que me haya avisado.”
“Gracias”, dijo Brian.
“¿Alguna pregunta?”
Sacudió la cabeza.
“Entonces le deseo suerte. Para disculparme por el tiempo inesperado de la cita, le haré una oferta de una sola vez para quitarle a Aisha de sus manos. Si ella insiste ser suspendida, puedo presentarle a otra persona que siguió ese camino, mientras voy a las citas de esta tarde.”
Brian sonrió. No es exactamente esa sonrisa increíble que había visto tan a menudo, pero una bonita sonrisa, no obstante, “Creo que se perderá la película a la que quería ir.”
“Parece”, el trabajador social sonrió con complicidad. “Siga así, Sr. Laborn. Aisha tiene suerte de tenerlo.”
Brian se animó un poco al respecto.
La reunión no duró mucho después de eso, y Aisha fue arrastrada quejándose por la asistente social. No pude respirar con alivio hasta que se fueron. Incluso entonces, estaba inquieta, sabiendo cuán fuertes habían sido las sospechas de Aisha.
Recordando que mi teléfono había sonado, busqué mi teléfono celular para ver cuál había sido el mensaje. Mientras mantuve presionado el botón para desbloquearlo, le dije a Brian: “Aisha sabe sobre los Undersiders, parece.”
“Mierda. Lo siento”, hizo una mueca de dolor, “Si pensara que te encontrarías con ella, te habría dado una advertencia. ¿No dijiste nada?”
“Fingí no saber de qué demonios estaba hablando, por poco que sirvió. ¿Esto va a ser un problema?”
“Ella prometió que no le diría nada a nadie... y realmente me molesta que haya sido lo suficientemente indiscreta para plantear el tema con alguien a quien no había dado mi consentimiento. Pero Aisha no lo diría por contarlo. Creo que ella probablemente estaba jugando contigo.”
“Si estás seguro”, tenía mis reservas, pero no estaba segura de querer presionarlo sobre el tema, cuando ya estaba estresado.
“Bastante seguro”, suspiró.
Miré mi teléfono celular. Era de Lisa.
prdn x interrumpir besukeo. los dos tienen q volver rapido. se sta yendo todo ala mierda
Sentí un poco de calor en las mejillas mientras me tomé mucho cuidado de borrar el texto. Cuando terminé, me volví hacia Brian. “Lisa dice que algo está pasando. Ella dice que nos apresuremos a volver.”
“Que hinchapelotas”, dijo Brian. “Esperaba... ah carajo. Supongo que no vamos a armar todo esto, ¿eh?”, Me sonrió.
Le devolví la sonrisa, “En otra ocasión.”
Él me dio una mano para ayudarme a ponerme de pie. ¿Estaba siendo optimista u observadora cuando noté que su mano tal vez se demoraba medio segundo más de lo necesario en la mía?
¿Estaba una parte de mi temiendo esas posibilidades, esperando que no fuera ni un deseo mio ni una observación precisa de él? Porque no podía decir si me asustaba, o si solo quería que hubiera una parte cuerda de mí con una objeción.
Mierda. Mentalmente avancé mi línea de tiempo. No más de una semana, y tendría que llevar lo que sabía sobre los Undersiders al Protectorado. No estaba segura de confiar en mí misma por más tiempo que eso.

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2018.06.22 00:45 master_x_2k Colmena IX

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Colmena IX

“Sí, yo”, le respondí a Lung, esperando sonar más segura de lo que me sentía.
“¿Tienen historia?” Murmuró Sundancer.
“Hice que se le pudriera y cayera la entrepierna.”
Ella se volvió para mirarme.
“Accidentalmente.”
“¿Cómo...?” Ella comenzó, luego se detuvo cuando el gruñido de Lung se elevó en volumen suficiente como para hacer girar su cabeza.
Angelica y Judas avanzaron constantemente hasta que estuvieron a cada lado de mí.
“Retrocede, Undersider”, dijo Kaiser desde el otro extremo de la sala, “Mis chicas y yo tenemos esto controlado.”
“¿Lo tienes?” Lo desafié, sin romper el contacto visual con Lung, “porque parece que Lung está en muy buena forma allí. Ya sabes cómo funciona esto, ¿verdad? Él solo se vuelve más fuerte cuanto más luchas contra él. Si todavía no has terminado con él, probablemente no lo harás.”
Lung se rió, bajo y grave. Estiró el cuello para mirar a Kaiser, y me estremecí. Solo su cuello era casi tan largo como mi torso y más grueso en la base, reduciéndose a una cabeza de tamaño más o menos normal. Lo que era más espeluznante era que había doblado su cuello en forma de 'U' para mirar detrás de sí mismo. Era un movimiento que una gimnasta habría tenido dificultades para realizar con su espalda. No pasaría mucho tiempo antes de que simplemente no fuera reconocible como algo que una vez había sido humano.
Los seis matones que estaban reunidos a su alrededor parecían estar tan asustados de él como lo estaban de nosotros.
“¿Qué propones, entonces?”, Me preguntó Kaiser.
“Sundancer y yo ayudaremos”, le dije. Miré a Sundancer, y ella asintió.
Lung se rió de nuevo. “¿Uuu? ¿Ua iia?”
Antes de que pudiera entender lo que acababa de decirme, se lanzó directo hacia mí, pasando entre dos de sus hombres, avanzando a cuatro patas.
Había enviado insectos voladores y avispas a la habitación para ayudar a Perra a buscar suministros, y los dirigí directamente a Lung tan pronto como me di cuenta de lo que estaba haciendo. Demasiado poco y demasiado tarde.
Entonces Judas lo interceptó. Los dos rodaron y cayeron, y no pude distinguir cuál de ellos estaba rugiendo o gruñendo.Cuando el ímpetu del ataque de Judas había dejado de llevarlos por el suelo, Lung logró ponerse en pie primero y físicamente empujó a Judas a través del piso principal del almacén. Judas se estrelló contra dos mesas largas, enviando nubes de polvo blanco a su alrededor.
Cuando Angelica hizo su movimiento, Lung estaba listo para ella. Él agarró su hocico y pata delantera antes de que ella pudiera hacer cualquier daño y aprovechó su impulso hacia delante para arrojarla también, directamente a Judas. Había un tipo de estilo casi de judo o akido en el lanzamiento, excepto que dudaba que ninguno de ellos fuera lo suficientemente humano como para aplicar movimientos y técnicas normales. Lo que era más probable, pensé, que sus reflejos, flexibilidad y fuerza estuvieran en un nivel donde ese tipo de cosas le vinieran naturalmente.
En cualquier caso, mis guardaespaldas, si se podía llamar así, habían sido arrojados a un lado como si fueran animales de peluche. Lung no cayó a cuatro patas otra vez mientras avanzaba hacia mí. En cambio, flexionó su mano derecha, y mis ojos se vieron atraídos por las cuchillas de treinta centímetros que tenía en la punta de cada dedo.
“¿Sundancer?” Pregunté en voz baja, “¿Me ayudas?”
“Si usara mi poder, probablemente te lastimaría más de lo que lo lastime a él.”
“Esa línea está perdiendo valor muy rápido.”
Lung se lanzó de nuevo, y me arrojé a un lado, demasiado lento, a una distancia demasiado corta.
Con el sonido de espadas saliendo de sus fundas, una barrera de espadas y lanzas se elevó desde el suelo entre Lung y yo. Encontré tracción en el asfalto con mis manos y pies, y logré medio gatear, medio correr lejos de él.
Lung comenzó a moverse alrededor de la barrera de cuchillas, solo para ser bloqueado por otro crecimiento erizado. Rugió, luego saltó hacia las vigas del techo. Sabía lo que estaba haciendo casi de inmediato, y corrí a refugiarme; una vez que se agarrara allí, sería cuestión de utilizar su agarre en las vigas de acero que se alineaban en el techo para saltar directamente hacia mí. No di dos pasos antes de saber que no había cobertura a la que pudiera llegar lo suficientemente rápido.
Excepto que no llegó tan lejos. Un pilar cuadrado de acero, tan alto y largo como un camión de dieciocho ejes, descendía desde el techo, directamente hacia él. Impactó a Lung en su abdomen y lo empujó al suelo, con fuerza. Unos segundos más tarde, el peso del bloque de acero lo arrancó de la sección del techo en la que estaba enraizado. No golpeó a nadie cuando se cayó, pero pude adivinar que hubiera matado a alguien: pude sentir el impacto del golpe contra el suelo en mis huesos.
Miré a Kaiser. Estaba parado donde había estado cuando entró en la habitación, con las manos a la espalda.
“Fenja, Menja”, Kaiser no gritó la orden, pero se escuchó en todo el almacén. Si pudieras llamarlo una orden.
Pero las dos valkirias de seis metros de alto parecían saber lo que él quería. Avanzaron hacia Lung con sus armas desenfundadas, y la gente de Lung comenzó a retroceder lentamente. Sentí una punzada de simpatía por los soldados de Lung, principalmente por los que habían sido forzados a esto. Probablemente habían visto lo que Fenja y Menja eran capaces de hacer antes, pero no podían correr sin arriesgar la ira de su jefe. Atrapados entre la espada y la pared.
Sin embargo, Lung aún no estaba del todo derrotado. Comenzó a ponerse de pie, solo para tener una pirámide de cuchillas que se entrecruzaban a su alrededor. Las cuchillas aparecieron debajo y sobre sus brazos, justo debajo de su axila, detrás de su rodilla, por su ingle, con docenas más levantándose por encima y alrededor de él. Antes de que pudiera encontrar la salida, estaba atrapado. Enterrado y escondido debajo de las capas de acero.
Kaiser inclinó su barbilla, mirando hacia el techo, y vi un brillo. La punta de una hoja comenzó a emerger de una de las vigas de hierro que se encontraban arriba, se reveló a un ritmo glacial. No medía más de quince centímetros de espesor, pero tenía casi seis metros de ancho. No estaba segura de si se trataba de una ilusión óptica de las energías ondulantes del poder de Kaiser o no, pero pensé que tal vez el techo se estaba hundiendo por el peso de la cuchilla. Si él no tenía cuidado, se nos vendría el techo encima.
Entonces Kaiser bajó la cabeza para mirar hacia el área donde estaba atrapado Lung y la enorme espada que había manifestado en el techo se hundió en la pirámide en un abrir y cerrar de ojos. Hubo un baño de chispas cuando la gigantesca cuchilla atravesó la trampa.
Pero hubo más metal caliente que no era el resultado del impacto. Cuando volví a mirar, vi que Lung había evitado la espada. El lado de la pirámide más cercano a mí brillaba con una luz blanca anaranjada, las hojas se curvaban y se combaban con la intensidad del calor. Había suavizado el metal lo suficiente con su piroquinesis que podía usar su monstruosa fuerza y ​​liberarse. Suficiente, al menos, para evitar ser dividido en dos.
Lung rugió mientras se escapaba. Cuando Kaiser levantó más cuchillas a su alrededor, Lung agitó sus garras y destrozó el metal, enviando las piezas deslizándose por el suelo.
“Aiiihurrr”, gruñó Lung.
“Eres un animal, Lung”, le respondió Kaiser, “Incluso sin tu poder convirtiéndote en… esto. ¡Cae!” Como para acentuar su declaración, una lanza de acero sólido salió de la pared y se estrelló contra Lung, llevándolo hasta el final de la habitación opuesta a donde estaban Judas y Angelica. Lung logró agarrar la lanza y moverse para que la punta de la lanza no se presionara contra su pecho cuando perforaba el concreto de la pared.
“Tu gente... animales”, entonó Kaiser.
Ni seis pasos de mí, uno de los matones de Lung dejó escapar un grito crudo y se desplomó en el suelo. Cuchillas con forma de daga habían perforado la parte superior de sus pies a mitad de paso. Cuando usó sus manos para romper su caída, otro juego de cuchillas golpeó a través de sus palmas. Los gritos de los otros matones hicieron eco de los suyos. Él estaba sobre sus manos y rodillas, incapaz de moverse con sus manos y pies efectivamente clavados en el suelo.
“¡Kaiser!” Grité, “¡No!”
“No es asunto tuyo, niña”, me dijo Kaiser, volviéndose en mi dirección.
Di un paso atrás inmediatamente, temiendo que las espadas aparecieran bajo mis pies.
“Esto está mal”, le dije, mientras veía brotar una astilla de acero del suelo y subir con una velocidad controlada hasta la base de la garganta del matón. Se vio obligado a arquear la espalda y levantar la cabeza hasta los límites absolutos para evitar una traqueotomía innecesaria. Eché un vistazo a Lung. Estaba mirando lo que estaba sucediendo, pero no pude leer su expresión alienígena.
“¿Mal?” Kaiser se rió entre dientes, “En lo que a mí respecta, en el momento en que necesitas recurrir a la moral para discutir algo, ya has perdido la discusión. Esto es la guerra.”
Lung se movió hacia Kaiser esta vez. Él virtualmente rodó hacia un lado para evitar un afloramiento de puntas de lanza en ángulo de una manera que podría haberse empalado en ellas, y luego reanudó su carga.
Una de las gemelas gigantas entró, pateando a Lung contra y casi a través de una pared. Lung se recuperó casi de inmediato, recurriendo a su piroquinesis para dirigir una columna de fuego azul y amarillo hacia ella. La otro gemela interceptó el fuego con su escudo.
Unos segundos más tarde, ella estaba tambaleándose hacia atrás y lejos de Lung y arrojó su escudo para evitar que el metal caliente le quemara el brazo.
El equipo de Kaiser no iba a ganar esto por su cuenta. Por mucho que despreciara intervenir y ayudarlo...
“Sundancer, ahora sería un buen momento para usar tu poder”. Hablé. Mientras decía las palabras, llamé a todos los bichos que había en el área y los envié a Lung.
“No es- no. Los voy a quemar.”
“¡Entonces quémalos! Si no usas tu poder, puedo garantizar que Lung los quemará peor.”
“Lo dudo”, respondió Sundancer. Pero levantó sus manos frente a ella, y hubo una brillante llamarada de luz, solo una fracción de segundo, pero lo suficiente como para dejar una mancha azul-negra en el centro de mi visión. Hubo un breve rugido cuando la luz se desvaneció.
Volví mi atención a mis bichos mientras aparecía otro destello de luz, más largo y más fuerte que el primero, otra vez, acompañado por ese débil rugido.
“Oye, Skitter, ¿verdad?” Sundancer habló.
“Sí”, dije.
“Da un paso atrás. Muchos pasos atrás.”
Corrí lejos de allí, me levanté la máscara y llevé dos dedos a la boca para el mejor silbido que pude.
Dos segundos después, Angelica empujó su hocico entre mis piernas. Si hubiera sido una película, o si hubiera sido Perra, tal vez, habría podido deslizarme o saltar hacia atrás y caer sobre su cuello o hombros, seguir desde allí. Tal como estaban las cosas, medio caí, medio rodé sobre su cabeza y apenas logré agarrar una púa en su hombro. Me aferré a eso mientras corría, rezando por no caerme y ser pisoteada.
“¡Angelica, detente, quieta!” Grité, esperando que ella supiera la orden, que ella escucharía. Ella lo hizo, reduciendo el ritmo a un paso, y luego se detuvo justo al lado de la puerta de la bahía de carga en la que habíamos entrado. Judas la alcanzó y la rodeó, hasta que estuvo justo frente a nosotros. Todavía estaba cubierto por el polvo blanco, pero no parecía tener ningún efecto real sobre él. Bajé del costado de Angelica, lista para subirme a ella y empujarla a la acción si Lung hacía otro intento por seguirme. No estaba segura de poder dirigirla, pero con la posibilidad de que Lung me persiga, preferiría moverme totalmente fuera de control a la velocidad de Angelica que a la velocidad que mis propios pies pudieran ofrecer.
Sundancer había logrado poner en marcha su poder. Una bola de luz, más grande que una pelota de baloncesto, más pequeña que una pelota de playa, se sentó entre sus manos.
¿Luz? ¿Eso fue todo?
Entonces vi el piso.
El almacén había sido claramente construido sobre una extensión plana de asfalto, tal vez un viejo estacionamiento, y la superficie se había resquebrajado y había sido remendada a lo largo de los años. Aún llevaba las manchas de aceite de los viejos tiempos.
Directamente debajo de Sundancer, el piso era normal. Pero a unos dos metros de ella, el suelo parecía húmedo, vidrioso.
El asfalto se estaba derritiendo.
Ella dejó caer sus manos, y la bola de luz se levantó. Como si tuviera una mente propia, se lanzó hacia Lung, moviéndose a izquierda y derecha y hacia arriba y hacia abajo a medida que avanzaba. Vi cómo subía más cuando se movía sobre la gente de Lung, que todavía estaba clavada en el suelo. En un momento dado, se movió solo a unos tres metros sobre una de las mesas, y la superficie plástica de la mesa pareció arrugarse rápidamente, volviéndose negra y humeante con lenguas de fuego.
Desparramé mi enjambre, muy consciente de que no estaban haciendo nada con Lung, sabiendo que morirían cuando Sundancer acercara su orbe a Lung.
Ella no hizo que lo tocara, pero viendo lo que había hecho en la mesa, pensé que tal vez eso era algo bueno. Lung levantó una mano hacia la luz y pude ver el calor brillar en el aire. Ella lo empujó un poco más cerca de él, y sus piernas se doblaron.
Kaiser aparentemente no estaba dispuesto a permitir que Sundancer se robara el show, porque sacó una columna de metal de la pared detrás de Lung, empujando a Lung hacia el orbe. Sundancer movió la pelota hacia atrás, pero el segundo más o menos de estar tan cerca de la pelota fue suficiente para dejar a Lung sin ánimos de pelea. Cayó a cuatro patas, intentó moverse y se encontró el asfalto como un alquitrán fundido debajo de él.
¿No se suponía que era a prueba de fuego? ¿O era esa inmunidad solo a las llamas que él hacía con su propio poder? O, pensé, ¿era esa bola de luz - el sol en miniatura de Sundarnder - tan caliente?
Estaba esperando en la salida, mirando y esperando para ver el resultado. Mis bichos estaban preparados y listos, deteniéndose lo más cerca que podían sin ser eliminados por el aire sobrecalentado.
Incluso con su constitución sobrehumana, incluso con su piroquinesis que quizás alivianara el efecto, Lung claramente estaba sufriendo. Solo es cuestión de tiempo, me di cuenta, antes de que se derrumbara. Probablemente, supuse, mucho más tiempo de lo que uno pensaría, con su regeneración.
Entonces la luz del orbe de Sundancer se apagó.
Me tomó unos largos momentos parpadear las anchas fuera de mis ojos antes de poder ver la escena en su totalidad.
Lung estaba fláccido, con los brazos colgando a los costados. Todavía estaba inclinado, y podría haber caído de bruces en el alquitrán, si no fuera por la lanza de hierro que le estaba atravesando el corazón.
“¿¡Qué hiciste!?” Sundancer gritó.
“Obviamente”, dijo Kaiser, “lo terminé.”
“¡Ya se había terminado!”
Tenía la impresión de que muy pocas personas realmente discutían con Kaiser. Fenja y Menja se unieron a él, una a cada lado de él, y ninguna de ellas estaba envainando sus armas o reduciéndose a un tamaño normal. Lo tomé como una señal muy mala.
Estaba tan preocupada mirando a Kaiser que casi me pierdo lo que sucedió después.
Comenzó como un destello carmesí en el rabillo del ojo. Miré, y vi las alas de Lung completamente desplegadas. Como las alas de un murciélago, solo tenían escamas plateadas donde el murciélago tendría pelaje, y la carne que se extendía entre los ‘dedos’ de las alas era del rojo oscuro y profundo de la sangre.
Lung agarró la lanza que empaló su pecho y la partió con sus garras. Se puso de pie, y toda su sección media pareció ordenarse para que midiera un metro más de alto. Tomando el fragmento que todavía estaba incrustado en su pecho, lentamente lo deslizó fuera. Una vez que se liberó, lo arrojo a un lado. Chocó contra el piso del almacén.
Estábamos tan silenciosos que se podía oír el sonido del acero mientras se posaba en el suelo.
“¡Sundancer! ¡Corre!” Grité, rompiendo el silencio. Envié mis bichos a formar un enjambre sobre Lung. Cualquier cosa para bloquear su visión, distraerlo aunque sea por un segundo.
Los eventos que siguieron parecieron suceder en cámara lenta. Lung repitió lo que había estado tratando de hacer cuando la pelea se comenzó, solo que nada parecía capaz de interponerse en su camino ahora. Era más rápido, más fuerte, más maniobrable.
Se lanzó hacia Kaiser, usando sus alas para llevarlo sin esfuerzo sobre un crecimiento de hojas de acero. Alcanzando a Kaiser, él golpeó lo golpeó contra la pared. Kaiser se quedó flojo, pero Lung repitió el proceso, golpeándolo contra el ladrillo de la pared del almacén media docena de veces en segundos. Cuando terminó, arrojó a Kaiser lejos como un juguete.
Fenja tuvo que soltar su lanza para atrapar a Kaiser en sus brazos, lo que parecía ser exactamente lo que Lung quería. Lung hizo el mismo truco de ‘explotar’ que había hecho para borrar mis bichos en mi primer encuentro con él, solo que la explosión fue diez veces más grande. Las dos gigantas se tambalearon hacia atrás, lo que le dio a Lung la oportunidad de lanzarse por el suelo y llevar su mano plana y con garras dentro del vientre de Menja como un cuchillo.
Cuando él retiró su garra, ella colapsó.
“¡Nessa!” Gritó Fenja.
Lung la ignoró y comenzó a caminar hacia Sundancer y yo. Fenja corrió al lado de su hermana, todavía cargando a Kaiser.
Sundancer comenzó a formar su sol en miniatura una vez más, con cada vez más frecuentes destellos de luz y fuego acumulándose entre sus manos.
“No.” Lung resonó. Levantó su garra ensangrentada, y la llama en las manos de Sundancer se disipó, deslizándose fuera de su alcance como anguilas engrasadas.
Intentó una vez más, y de nuevo, la frustró con una facilidad casi casual.
Antes de que pudiera hacer un tercer intento, Lung la atacó con un torrente de llamas rugientes. Durante dos, tres, cuatro segundos, el fuego la cubrió, la consumió.
Cuando se detuvo, había lenguas de llamas bailando sobre el asfalto a su alrededor, incluso su traje tenía restos de fuego persistente, pero tanto ella como su traje estaban intactos.
Ella, al menos, era a prueba de fuego. O ella tenía que serlo, para evitar ser quemada por su propio poder.
Ella no era, sin embargo, invencible. Cuando las llamas de su ataque se disiparon, Lung se hizo visible de nuevo, revelando que estaba justo frente a ella. Apenas parecía notar que ella estuviera allí cuando la tiro a un costado con un revés de su mano.
Luego volvió su atención hacia mí.
Solo yo quedaba, realmente. Tragué saliva, saqué mi muy desalentador cuchillo y me puse de pie, mirando a Lung. Por favor no me quemes, por favor, por favor. Mira este cuchillo y lo velo como un insulto. Una excusa para derrotarme físicamente.
Angelica comenzó a gruñirle a Lung. Ella dio un paso hacia él.
“¡No!” Le ordené, “¡Atrás!”
Los gruñidos cesaron, y ella me miró.
“Atrás”, repetí. Cuando di un paso hacia Lung, ella no me siguió. Un Judas cubierto de polvo estaba a cinco metros de distancia, tenso, pero sin acercarse tampoco. Bueno. No sirve de nada que nadie más se lastime. No había nada más que ella pudiera hacer.
Demonios, estaba casi segura de que no había nada más que yo pudiera hacer.
Mis bichos se juntaron en Lung, pero por lo que pude ver, ya no había piel. No hay carne para morder, nada para picar.
Lung retumbó con una risa áspera y gutural, y dejó que una breve llama lo cubriera, borrando al enjambre de la existencia.
Disperse los bichos en su vecindad que aún no habían tenido la oportunidad de tocarlo y quemarse por nada. No tiene punto. Casi era para peor.
Entonces Perra, montando a Brutus, saltó desde el agujero en el techo y se estrelló contra Lung.
“¡Perra!” Grité, demasiado tarde, “¡No!”
Una vez que superó el impacto inicial, Lung usó una mano para agarrar a Perra desde donde estaba sentada en la espalda de Brutus, y agarró a Brutus por el cuello con la otra. Levantando su brazo, y Brutus, a su lado izquierdo, luego a su derecha, lanzando al perro cabeza arriba por los aires.
Judas y Angelica comenzaron a avanzar, pero se detuvieron cuando Lung provocó un grito de dolor de Perra.
“Nnno,” retumbó Lung.
“¡Detente!” Grité, dando un paso hacia adelante otra vez, “Yo soy a quien quieres, ¿no?”
Siempre sonaba tan bien cuando lo escuchabas en las películas. Cuando me di cuenta de lo que acababa de decir, solo sonó estúpido.
Avanzó hacia mí, cargando a Perra como un niño descuidado de siete años cargaría a un gato. Retrocedí, pero su paso fue lo suficientemente largo como para cerrar la brecha sin esfuerzo. Me agarró y me levantó en el aire, levantándome por encima de su cabeza para que él pudiera mirarme.
“Ug hurrrrr.”
No podía hablar, así que no podía ni recurrir al viejo y cansado cliché de hacerlo monologar.
Mierda.
Tenía mi cuello rodeado con el pulgar y el índice, dos garras en mi caja torácica y su dedo 'meñique' en mi sección media, justo debajo de mi cintura. Él apretó una fracción más fuerte, y yo gemí. La tela de mi disfraz impedía que los bordes de sus garras me cortaran, pero no estaba reforzada para evitar que me aplastara.
Dirigí un bicho en su ojo. Permaneció allí, las alas ondeando intermitentemente. Era lo suficientemente molesto como para dejar a Perra y lidiar con eso. Aunque no le dio la oportunidad de escapar. Antes de lidiar con el bicho, la empujó contra el suelo y la pisó, sujetándola con su pie con garras. Hecho eso, usó las puntas de su garra para sacar el bicho la cuenca de su ojo.
Él se rió de nuevo, bajo, áspero, mientras examinaba la cucaracha empalada en su garra. "¿Uua-ashhah?” ¿Cucaracha?
Bajó su brazo así que estaba al nivel de sus ojos. Luego volvió a apretar, más débil que la primera vez. Me sacudió, no tan duro como podría haberlo hecho.
Luego su brazo se combó nuevamente, hasta que mis dedos rozaron el suelo. Después de sacudirme, su agarre se había aflojado, y realmente no lo había apretado de nuevo, así que logré poner mi rodilla contra la base de su palma y empujarme hacia atrás, liberándome. Mis pies tocaron asfalto, y retrocedí unos pocos pasos.
“Hurrrrrrrr”, retumbó.
“No me subestimes carajo”, gruñí en respuesta.
No sé si me escuchó. Ni siquiera había terminado la frase antes de tener que saltar hacia atrás dos pasos para evitar ser aplastada debajo de él mientras se desplomaba de cara al asfalto.
“Perra, ¿estás bien?”, Le pregunté.
Ella se estaba levantando del suelo. Ella asintió.
“¿Qué pasó?”, Preguntó ella.
Envainé mi cuchillo y alcancé mi teléfono celular con una mano. Extendí mi otra mano con la palma hacia arriba. Una cucaracha se asentó en ella.
“No estaba segura si funcionaría, o si sería suficiente. Tomé un trozo de oruga, hice que una cucaracha la remojara en el charco de sangre que Newter dejó en el piso de arriba, y aplasté la cosa en el ojo de Lung. Grande y duro como es, ¿una droga fuerte en las membranas mucosas del ojo? ¿Tan cerca del cerebro? Aparentemente es suficiente.”
Perra se cruzó de brazos, mirando a Lung. Entonces ella me miró.
“¿Ahora qué?”
Era una pregunta sorprendentemente apta, proveniente de ella. ¿Lo dejábamos aquí? Él estaría mejor en cuestión de minutos. Hubo opciones. Simplemente no me gustó ninguna de ellas
Marqué el teléfono de Tattletale, pero fue Regent quien respondió.
“Oye”, dijo.
“A, limón”, dije.
“C, hierba”, respondió, “No lo creerías. Encontramos uno de los talleres de Bakuda. Lo que tiene aquí es una locura.”
“No hay tiempo para charlar. Necesito hablar con Tattletale, rápido.”
“Ella está revisando el lugar para detectar trampas explosivas. Las distracciones probablemente no sean una buena idea.”
“Es algo importante”, le dije, mirando a Lung.
“Claro.”
Dos segundos después, la voz de Tattletale estaba en el otro extremo, “Hey”
“Pregunta rápida. Debo estar segura, y por eso te llamo. Lung sana, ¿verdad?”
“Sí. Espera... ¿Lung está allí?”
“Inconsciente a mis pies. Pero no sé cuánto tiempo, así que responde rápido. ¿Él sana? Ya está curando lo que le hice a él la última vez, ¿verdad?”
“Claro. Sanará casi cualquier cosa, con tiempo, siempre que no esté muerto. Si pierde un brazo, le volvería a crecer en unos meses.”
“Gracias. Eso es lo que necesitaba saber”, dije. “Buena suerte con las trampas explosivas.” Colgué.
Luego miré a Lung. Saqué mi cuchillo.
“¿Por qué el cuchillo?” Preguntó Perra. Creo que alguien más podría haber sonado preocupado. Ella sonaba curiosa.
“Estoy terminando esto.”
Agarré una de las púas más grandes que enmarcaban la cara de Lung y la eché hacia un lado para que su cuello parecido a un acordeón estuviera estirado, con la cara hacia arriba.
No hay tiempo para ser delicado al respecto. No tenía idea de cuán fuertes eran las toxinas en la sangre de Newter, o cuán rápido la procesaría la biología de Lung.
Metí el cuchillo en la cuenca de los ojos de Lung. Su cabeza y, en consecuencia, sus ojos no eran tan grandes como pensarías, en proporción al resto de su cuerpo, pero el tejido alrededor era duro. Tuve que hacer palanca con el cuchillo hacia adelante y hacia atrás antes de que pudiera levantar su globo ocular. Estaba caliente al tacto cuando lo sostuve en la palma de mi mano, no más grande que una pelota de ping-pong.
El segundo ojo fue más rápido, aunque no menos turbio.
Cuando terminé, me puse de pie, enfundé mi cuchillo y retrocedí lejos del cuerpo de Lung. ¿No debería sentirme peor por esto? ¿No debería sentirme enferma, asqueada o perturbada la moralidad de esto? Ni siquiera sentía frío, como describió Grue. Simplemente se sintió como algo que tenía que hacer.
Eché un vistazo a los dos ojos en mi mano, luego los saqué de mi mente. Inspeccioné la habitación. ¿Prioridades?
Le pregunté a Perra primero, “¿Los perros están bien?” Si los coloco en segundo lugar a alguien más que ella, o si olvidara preguntar, tengo la sensación de que a Perra le importaría.
“Sanarán cuando vuelvan a la normalidad.”
“¿Sundancer?”, Le pregunté.
Sundancer estaba acostada de lado, con un brazo presionado contra el hombro que Oni Lee había apuñalado. “Estoy bien.”
Esos eran todos los que me importaban un carajo, dejando solo a Fenja, Menja y Kaiser. Miré al otro lado de la habitación y grité: “¿Fenja?”
La giganta asintió.
“Lleva a tu hermana a un hospital, o al doctor que usen ustedes. Encárgate de tu jefe.”
Ella se paró sin darme una respuesta. Su hermana se había encogido lo suficiente como para acunarla en sus brazos. Kaiser, por su parte, estaba colgado del hombro, fláccido.
“Oh, ¿Fenja?”
Ella hizo una pausa.
“Dejaré que sea decisión tuya, pero si crees que Kaiser tiene un sentido del honor, tal vez señálale que sería de malas maneras presionar el asunto de las peleas de perros, siendo que lidiamos con Lung por él y le salvé la vida.”
Ella asintió, luego se agachó a través de la abertura en la pared.
Di un paso hacia Sundancer y le ofrecí una mano para ayudarla a levantarse. Ella se estremeció lejos.
Oh. Mis manos estaban ensangrentadas. Dejé caer la mano ofrecida a mi lado.
“Vamos”, sugerí.

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2018.06.22 00:30 master_x_2k Colmena V

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Colmena V

El tiempo era corto, así que Tattletale estaba en mi habitación del apartamento mientras yo me cambiaba.
“La idea que Coil propuso fue mezclar y unir a los miembros de los grupos, para que nadie pueda intentar nada sin que sus compañeros sean rehenes de los otros grupos.”
“Entendido”, respondí. Me detuve revisando los artículos del compartimento utilitario. Tattletale se acercó y arrebató el teléfono celular. “¿Oye?”
“Un segundo. Estoy programando la alarma en tu teléfono. Cuando se active, dentro de una hora, llamas a Grue. Luego, una hora más tarde, si estamos fuera tanto tiempo. Todos nos comunicaremos entre nosotros cada quince minutos más o menos. Si alguien no contesta, supón que está en problemas.”
“Está bien”, estuve de acuerdo.
“Si no puedes contestar el teléfono por la razón que sea, asegúrate de devolver la llamada en cuanto tengas la oportunidad. Déjanos saber que estás bien.”
“Lo tengo.” Levanté la porción de tela de mi armadura hasta mi cintura, luego comencé a deslizar los brazos por las mangas. La parte de tela era ajustada a la forma, y en general, ponérsela era como ponerse un par de pantaletas de cuerpo entero. No es propensa a rasgarse, por supuesto, pero al igual que las pantimedias, siempre tardaba más de lo que esperaba.
“Usaremos un sistema de contraseñas cada vez que nos comuniquemos, en caso de que te tomen como rehenes y te obliguen a responder una llamada. Tiene dos partes. La primera parte es simple, le das a la otra persona la primera letra de uno de nuestros nombres, la otra persona responde con la última. Si termina siendo una noche más larga, pasa a otras personas que conocemos.”
“Entonces, ¿si yo dijera L?”
“A. ¿Cómo responderías a B?”
“N.”
“Exactamente. La segunda parte está basada en color. Cuando respondas a una llamada, nombra un objeto que sea de un color determinado. Piensa en semáforos. Verde para adelante, todo está
bien. Amarillo para advertencia, si no está segura de las cosas. Rojo para detenerse, necesitas ayuda. Te permite mantenernos informados sin que se enteren las capas que están contigo.”
“Bueno.”
“Voy con el grupo que tiene a Faultline, Trickster y el cambiaformas de los Viajeros. Apuesto a que habrá algunos del Imperio Ochenta y Ocho y algunos de los soldados de Coil también.”
“¿Cambiaformas?”
“Ese gorila con cuatro brazos, de la otra noche. Solo que aún no sé exactamente qué es ella, pero ella no es exactamente un cambiaformas. Espero tener una mejor idea de sus habilidades pasando algún tiempo a su alrededor. Lo mismo para Trickster. Regent viene con nosotros, así que estamos contribuyendo con un poco de potencia de fuego. Mas o menos.”
“¿Tú y Faultline no tienen problemas la una con la otra?”
Lisa sonrió, “Sí. Va a ser divertido, presionar sus botones, sabiendo que no puede tocarme.”
Hice una mueca. “Sólo sé cuidadosa. ¿Qué está haciendo Grue?”
“Otro grupo. Con todo, nos coordinaremos para atacar tres ubicaciones simultáneamente con tres equipos diferentes, una fuerza abrumadora. Golpea fuerte, golpea rápido, sal de allí. Si no estás haciendo una gran mella, no te preocupes. A menos que algo salga terriblemente mal, repetiremos este proceso algunas veces más en los próximos días.”
Hubo un golpe en la puerta. Brian llamó desde el otro lado, “¿Casi lista?”
Me subí la cremallera de la parte de atrás de mi disfraz, me até la armadura y abrí la puerta con la máscara en una mano, “Lista.”
Brian, como yo, estaba con traje, pero no tenía mascara. “¿Estás segura de que estás preparada para esto? ¿Estás recuperada del golpe que recibiste en la cabeza?”
“No”, admití, “No del todo. Pero estoy enojada, y creo que estaré menos bien a la larga si no salgo y libero tensiones de alguna forma.”
Hizo una pausa, como si estuviera pensando cosas, “Está bien. ¿Vas a estar bien lidiando con Perra por tu cuenta?”
Fruncí el ceño, “Me las arreglaré de alguna manera.”
“No le muestres ninguna debilidad, o ella no te dejara tranquila.”
“Eso pensé", acepté. Mientras nos dirigíamos hacia las escaleras, pensé que tal vez Perra y yo estábamos más en la misma página hoy. Estaba enojada con la vida en general, sintiéndome un poco descolocada de una manera que no era el cien por ciento por la conmoción cerebral.
Me puse la máscara cuando salimos. Había una camioneta genérica aparcada delante de la puerta, bloqueando la línea de visión del resto de la calle. Perra y Regent ya estaban dentro, esperando.
“Hola torpe”, me saludó Regent. Estaba de traje, típico excepto por la camisa que llevaba puesta; otras noches había sido blanca, pero hoy era de un gris oscuro. Sin embargo, seguía siendo el mismo estilo de vestimenta renacentista ligeramente elaborado y vistoso.
“Puedes llamarme Skitter. No me molestará.”
“Por supuesto”, respondió. Había una nota de humor en su voz, que interpreté era que se estaba divirtiendo a mi costa. Resolví ignorarlo.
Perra solo me miró enojada. Fue tan intenso que tuve que mirar hacia otro lado. Adiós a estar en la misma página.
El interior de la camioneta tenía bancos a cada lado. Como estábamos apurados, solo tuve un segundo para decidir si quería sentarme al lado de Regent y enfrentar a Perra durante todo el viaje o dejarme caer junto a ella y los perros. Opté por lo primero, con la esperanza de que no lograría hacer o decir nada que nos llevara a un mal comienzo de la tarde.
Tattletale estaba sentada en el asiento del pasajero, con Grue conduciendo. Cuando la camioneta se detuvo en el camino, ella nos devolvió el llamado, “Oye, Perra, Skitter. Primero las dejaremos a ustedes, pero van a tener que caminar hasta el lugar de reunión. Es posible que tengan poco tiempo, así que caminen rápido. ¿Cool?”
Perra se encogió de hombros, “Funciona.”
“No tengo quejas”, agregué mis propios dos centavos. Pude ver dónde sería ventajoso - Perra tendría tiempo de hacer que sus perros se endurecieran, y yo podría reunir algunos bichos. Además, nos daba algo que hacer - si teníamos que quedarnos sin hacer nada durante unos minutos, estaba bastante segura de que solo aumentaría las posibilidades de que Perra encontrara una razón para pelear conmigo o con uno de los otros villanos.
Recordando mis bichos, tardé unos segundos en extender mis poderes hacia afuera y comenzar a reunirlos. Me sorprendió lo lejos que se extendía mi alcance. Por lo general, medía las cosas en las cuadras de la ciudad, nunca he sido buena midiendo la distancia, y yo diría que mi rango generalmente se ubica alrededor de dos cuadras. Hoy estaba llegando por poco a las tres y media.
“¿Hey Tattletale?” Pregunté.
“¿Qué?”
“Dos preguntas.”
“Adelante.”
“¿En qué dirección general es el lugar donde nos dejaran? Necesito saber a dónde enviar los bichos.”
“Noroeste.”
Eché un vistazo por los vidrios polarizados de la furgoneta para juzgar hacia dónde nos dirigíamos, y luego comencé a dar órdenes a los bichos que caían dentro de mi alcance.
“Segunda pregunta. Um. Mi poder es un poco más fuerte hoy. No estoy segura sobre la técnica, pero me extiendo mucho más. ¿Alguna idea de por qué?”
“No puedo decir. Perdón, normalmente podría tratar de resolverlo, pero me estoy enfocando en otras cosas ahora mismo. Si crees que es realmente crucial...”
“No”, la detuve, “No es así. Te molestaré más tarde, cuando tu atención no esté dispersa.”62
“¿Juego de palabras intencional?” Reflexionó Regent.
“¿Qué?”
“Supongo que no. No importa”, se rió un poco.
Perra estaba usando su poder en sus perros. Fue realmente mi primera oportunidad de verlo suceder desde el principio. Era como ver una salchicha dividir su envoltura, solo que la envoltura era de piel y pelaje. Donde aparecieron las divisiones, no solo se derramaba músculo, sino también las espinas y las crestas de los huesos. Parte del músculo expuesto se encogió en crecimientos escamosos. Sin embargo, seguían creciendo hasta el punto en que la parte trasera de la camioneta se sentía atestada. ¿De dónde venía esa masa? ¿Era sacada de la nada, o estaba atrayendo algún tipo de energía y convirtiéndola en materia?
Para el caso, si mi cerebro era una especie de torre de radio, enviando una señal a cada bicho para saber su ubicación de forma casi constante y enviándoles instrucciones para que anulen sus propios cerebros... ¿de dónde venía la energía para mantener eso?
Era un poco desconcertante pensarlo.
Cuando Grue detuvo la camioneta para dejarnos salir, me di cuenta de por qué estábamos caminando. Nuestra parada fue un puente con estaciones de autobuses a ambos lados. El problema era que parecía que el ABB había decidido cortar esta ruta – el puente había quedado reducido a escombros. Grandes señales de desvío naranja y negro con luces parpadeantes bloqueaban la entrada al puente destrozado, y medidas similares se habían utilizado para acordonar las pilas de escombros de abajo.
Tattletale se asomó por la ventana abierta y señaló, “¿Ves esa torre, allí? ¿Parece un faro? Es una antigua tienda de turismo que cerró hace una década. Es donde los Comerciantes – Skidmark y su equipo de traficantes – se reunían, antes de que el ABB se expandiera y los obligara a irse. Se supone que debes encontrar a los demás allí.”
Miré y vi el edificio al que estaba apuntando. No se parecía mucho a un faro, pero lo que sea. “Entendido.”
“Ve”, dijo Brian, “buena suerte.”
Perra silbó para sus perros, y nos dirigimos hacia las escaleras. Tendríamos que caminar hasta la esquina, cruzando la calle y retroceder para llegar a donde necesitábamos estar.
[62] Skitter dice “bug you later”, bug puede ser molestar o bicho. Ni idea de como traducirlo.
Fue raro, abriéndonos paso a través de los escombros del puente destruido para cruzar la calle. Usualmente no cruzabas el camino así, y las calles estaban desiertas aquí. Sin embargo, a los perros pareció gustarles la experiencia. Vi la cola de Judas meneando mientras saltaba de un camino a otro.
Abrí la puerta con cristales rotos que conducían a la otra escalera, dejando pasar a Perra y a los perros. Cuando pasó junto a mí, Perra murmuró: “Estás enojada.”
“Sí”, admití, “un montón de cosas esta tarde. No fue como yo quería. Pendejos.”
“Debería golpearlos. Enséñales a no joder contigo.”
“Lo hice”, le contesté, “tire a una de ellas de culo anoche. Parte de la razón por la que las cosas no fueron tan bien hoy.”
“Mmm. Historia de mi vida.”
Subimos las escaleras y nos dirigimos al faro. Mis bichos comenzaron a acumularse. Nuestro desvío había dado tiempo a los bichos voladores para alcanzarme. Avispas, polillas, moscas domésticas, jejenes, algunas abejas y unas pocas cucarachas.
Aprendí mi lección en nuestra última salida. No iba a ir sin estar preparada y armada. Cuando llegaron, traje a los bichos cerca. Escogiendo lo mejor de ellos, los dirigí debajo de mi armadura, en el espacio hueco debajo de mis hombreras, debajo de mi cinturón, mis codos y muñequeras, en mi pelo y el panel cóncavo de la armadura que cubría mi espina dorsal. Estaban allí si los necesitaba. Dudaba que alguien se diera cuenta a menos que los dejara.
“¿Cómo sabías que estaba enojada?”", Le pregunté.
“No sé. Se veía de esa manera.”
“Sí, pero no puedes ver mi cara.”
“La forma en que estás parada, supongo. ¿Vas a molestarme con esto?”
“No. Lo siento,” respondí.
Decidí guardar silencio durante el resto de nuestro viaje al 'faro'. Curiosamente, ella casi pareció relajarse cuando se mantuvo el silencio. Su rostro perdió esa expresión ligeramente enojada y se acercó para rascar a Brutus a un lado del cuello en lo que parecía un gesto muy normal y casual, para alguien a quien yo veía como cualquier cosa menos. O al menos, hubiera sido normal y casual si los perros no tuvieran el tamaño de ponis pequeños.
Llegamos al faro, y efectivamente, había un grupo de villanos esperando.
Kaiser estaba primero y más importante entre ellos. Iba vestido de pies a cabeza con una elaborada armadura ornamentada con una corona de hojas, pero la configuración, noté con interés, era totalmente diferente a la de hace dos días. Fenja y Menja estaban de pie a cada lado de él.
Solo uno de los Viajeros acompañaba a nuestro grupo: la chica con el diseño del sol en su traje, soles rojos sobre una armadura negra ajustada. Justo detrás de ella había dos miembros de la
Cuadrilla de Faultline. Newter estaba colgando de la pared con las yemas de los dedos de las manos y los pies, y Labyrinth estaba apoyada contra la misma pared, justo debajo de él, con los brazos cruzados. Newter vestía vaqueros andrajosos y se había teñido el pelo de azul cobalto, y resaltando lo naranja de la piel. Tenía una venda de tela, como lo verías usar un kickboxer, envuelto en sus manos y pies.
Completando nuestro grupo había dos hombres en la armadura kevlar, con pasamontañas, visores y rifles de asalto modificados. Cada uno de los hombres tenía una segunda arma colgada de la espalda; pensé que uno era otro rifle, pero no tenía una buena vista del otro. Podría suponer que era un lanza granadas. Los hombres de Coil, probablemente.
Fenja o Menja -no estaba segura de cuál de las dos- se inclinó y le susurró al oído a Kaiser.
“Llegaron con menos de un minuto de sobra, Undersiders”, ronroneó. “Relojes listo, todos.”
Me detuve, no había traído uno. Entonces recordé el teléfono celular. Lo saqué del compartimiento, el grupo de bichos que tenía allí se movió automáticamente fuera del camino de mis manos. En todo caso, hicieron que fuera más fácil saber a dónde deben llegar mis dedos para agarrarlo.
“Establezcan el tiempo en cuatro-cuarenta en tres, dos, uno... establecer. El ataque está programado para comenzar en cinco minutos. Utilizaremos el tiempo para llegar, ubicarnos y decidir nuestro método de ataque.”
Nadie discutió.
“Muévanse”, nos dirigió.
Perra volvió su atención hacia Brutus, quien emitió un gruñido mientras se hinchaba de repente. Las fracturas aparecieron en su piel cuando creció como un metro más alto hasta sus hombros, y las espinas de hueso estallaron desde su exterior. Se estiró, luego se sacudió abruptamente, rociándonos a todos con los sangrientos restos de su repentino crecimiento. Hubo reacciones de alarma y gritos de sorpresa de todos los presentes, con la excepción de mí, Perra y Labyrinth. Kaiser, sorprendentemente, estaba entre ellos, retrocediendo varios pasos antes de darse cuenta de que Brutus no estaba atacando.
Hubo un poco de arrogancia en su postura cuando Perra caminó los dos pasos hacia donde estaba Brutus, agarró una espina de hueso y se tiró sobre su espalda.
Fue intencional, tal vez un poco inmaduro, pero ella hizo retroceder a Kaiser. Bajándolo así un poco, tan pronto después de haber asumido el control de este equipo improvisado, probablemente fue más una afirmación de lo que cualquier persona presente podría haber logrado con palabras.
Como para aclarar el punto, le dio a Brutus una leve patada en las costillas, lo que lo impulsó a caminar en la dirección que le había indicado Kaiser. Judas, Angelica y yo estábamos justo detrás de ella. No me volví para ver cuánto tiempo les tomó a los otros para recuperarse y seguir.

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2018.06.22 00:28 master_x_2k Colmena IV

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Colmena IV

Una gran molestia personal: que me pidan que llegue a un tiempo específico y luego me hagan esperar. Quince minutos era casi mi límite de paciencia.
Mi padre y yo habíamos estado esperando por más de treinta minutos.
“Esto tiene que ser intencional”, me quejé. Nos habían pedido que esperáramos en la oficina de la directora unos minutos después de que llegamos, pero la directora no había estado presente.
“Mmm. Tratando de demostrar que están en una posición de poder, capaces de hacernos esperar”, mi padre estuvo de acuerdo, “Tal vez. O solo estamos esperando a la otra chica.”
Estaba en un ángulo donde si me apoyaba en la silla un poco, podía ver el frente de la oficina a través de un espacio entre la parte inferior de las persianas y la ventana. No mucho después de que llegamos, Emma y su padre habían aparecido, luciendo totalmente casuales y sin estrés, como si fuera un día normal. Ella ni siquiera está preocupada. Su padre era su opuesto físico, más allá del cabello rojo que compartían; era grande en todo el sentido de la palabra. Más alto que el promedio, grande en el medio, y aunque podía hablar suavemente cuando la situación lo requería, tenía una voz poderosa que llamaba la atención de la gente. Emma solo tenía un pecho medianamente grande.
El papá de Emma estaba hablando con la mamá y el papá de Madison. Solo la madre de Madison era realmente pequeña como ella, pero tanto su madre como su padre se veían muy jóvenes. A diferencia de Emma y su padre, Madison y sus padres parecían preocupados, y yo estaba adivinando que algo de lo que el papá de Emma estaba haciendo era tranquilizarlos. Madison, en particular, miraba al suelo y no hablaba, excepto para responder a lo que Emma estaba diciendo.
Sophia fue la última en llegar. Parecía hosca, enojada, una expresión que me recordaba a Perra. La mujer que la acompañó definitivamente no era su madre. Era rubia y de ojos azules, tenía una cara en forma de corazón y llevaba una blusa azul marino con pantalones de color caqui.
La secretaria vino a buscarnos de la oficina no mucho después.
“La mirada en alto, Taylor”, murmuró mi padre, mientras colgaba mi mochila sobre un hombro, “Demuestra confianza, porque esto no será fácil. Puede que tengamos razón, pero Alan es socio de una firma de abogados, es un maestro manipulador del sistema.”
Asenti. Ya estaba teniendo esa impresión. Después de recibir una llamada telefónica de mi padre, Alan había sido el que convocó esta reunión.
Nos dirigieron hacia el pasillo donde estaban las oficinas del consejero, una sala con una mesa de conferencias en forma de huevo. El trío y sus guardianes estaban sentados en un extremo de la mesa, siete en total, y se nos pidió que nos sentáramos en el otro, la punta del huevo. La directora y mis maestros entraron a la sala no mucho después, completando los asientos entre nosotros. Tal vez estaba leyendo demasiado sobre las cosas después de ver un extraño eco de esta situación hace solo dos días, con la reunión de villanos, pero noté que el Sr. Gladly se sentó junto al padre de Madison, y la silla al lado de mi padre se quedó vacía. Hubiéramos estado completamente aislados de la masa de personas al otro lado de la mesa si la Sra. Knott, mi maestra de salón principal, no se hubiese sentado a mi izquierda. Me pregunté si lo habría hecho, si hubiera habido otro asiento.
Estaba nerviosa. Le dije a mi papá que había faltado a clases. No le había contado cuántas, pero no había querido repetir el error de Perra y dejarlo totalmente a ciegas. Me preocupaba que fuera mencionado. Preocupada de que esto no salga como esperaba. Preocupada de encontraría alguna manera de estropearlo.
“Gracias a todos por venir”, dijo la directora, mientras se sentaba, dejando una carpeta delgada frente a ella. Era una mujer estrecha, rubia escuro, con ese corte taza tan severo que nunca pude
entender por qué le gustaba a la gente. Iba vestida como si asistiera a un funeral: blusa negra, suéter y falda, zapatos negros. “Estamos aquí para hablar sobre incidentes en los que uno de nuestros estudiantes ha sido víctima.” Miró la carpeta que había traído, “Srta. ¿Hebert?”
“Esa soy yo.”
“Y las personas acusadas de mala conducta son... Emma Barnes, Madison Clements y Sophia Hess. Has estado en mi oficina antes, Sophia. Solo desearía que tuviera más que ver con el equipo de atletismo y menos con la detención.”
Sophia murmuró una respuesta que podría haber sido un acuerdo.
“Ahora, si entiendo las cosas, ¿Emma fue atacada fuera de las instalaciones de la escuela por la Srta. Hebert? ¿Y poco después, fue acusada de acoso escolar?”
“Sí”, Alan dijo: “Su padre me llamó, me confrontó, y pensé que era mejor llevar esto a los canales oficiales.”
“Probablemente sea lo mejor”, la directora estuvo de acuerdo. “Vamos a darle un fin a esto.”
Luego se volvió hacia mí y hacia mi papá, con las palmas hacia arriba.
“¿Qué?” Pregunté.
“Por favor. ¿Qué cargos pondrías contra estos tres?”
Me reí un poco, con incredulidad, “Que lindo. Entonces, ¿nos llaman aquí con poco tiempo de aviso, sin tiempo para prepararnos, y se espera que esté lista?”
“¿Tal vez esbozar algunos de los incidentes más importantes, entonces?"
“¿Qué pasa con los menores?” La desafié, “¿Todas las pequeñas cosas que hicieron que mi día a día fuera tan miserable?”
“Si no puedes recordar-”
“Recuerdo”, la interrumpí. Me incliné hacia la mochila que había puesto a mis pies y recuperé una pila de papel. Tuve que hojearlo durante unos segundos antes de poder dividirlo en dos montones. “Seis correos electrónicos maliciosos, Sophia me empujó por las escaleras cuando estaba cerca del fondo, me hizo soltar mis libros, tropezó y me empujó no menos de tres veces durante gimnasia, y me tiró la ropa mientras estaba en la ducha después de que la clase de gimnasia había terminado, mojándolas. Tuve que usar mi ropa de gimnasia por el resto de la mañana. En biología, Madison usó todas las excusas que pudo para usar el sacapuntas o hablar con la maestra, y cada vez que pasaba frente a mi escritorio, empujaba al suelo todo lo que tenía en mi escritorio. La estaba esperando la tercera vez, y cubrí mis cosas cuando se acercó, así que, en el cuarto viaje, vació el sacapuntas en una de sus manos y arrojó las virutas sobre mi cabeza y mi escritorio mientras ella pasaba. Las tres me acorralaron cuando terminaron las clases y me quitaron mi mochila y la tiraron a la basura.”
“Ya veo”, la directora hizo una cara comprensiva, “No es muy agradable, ¿verdad?”
“Eso el ocho de septiembre”, señalé, “Mi primer día de regreso a la escuela, el último semestre. El nueve de septiembre- “
“Disculpe, lo siento. ¿Cuántas entradas tienes?”
“Uno para casi todos los días escolares comenzando el último semestre. Lo siento, solo decidí hacer un seguimiento el verano pasado. El nueve de septiembre, otras tres muchachas de mi grado fueron alentadas por esas tres personas a burlarse de mí. Llevaba la mochila que habían arrojado a la basura, por lo que cada niña que estaba al tanto se tapaba la nariz o decía que olía a basura. Se corrió la voz, y para el final del día, otros se habían unido a la broma. Tuve que cambiar mi dirección de correo electrónico después de que mi bandeja de entrada se llenara en solo un día, con más del mismo tipo de cosas. Por cierto, tengo todos los correos electrónicos de odio que me enviaron aquí.” Puse mi mano en la segunda pila de papeles.
“¿Puedo?” Preguntó la Sra. Knott. Le di los correos electrónicos.
“Come vidrio y ahógate. Mirarte me deprime. Muere en un incendio”, recitó mientras pasaba las páginas.
“No nos desviemos”, dijo mi papá, “Llegaremos a todo a tiempo. Mi hija estaba hablando.”
“No terminé el nueve de septiembre”, le dije, “Um, déjame encontrar donde estaba. Clase de gimnasia, otra vez-”
“¿Quieres contar cada incidente individual?”, Preguntó la directora.
“Pensé que querrían que lo hiciera. No pueden emitir un juicio justo hasta que escuches todo lo que sucedió.”
“Me temo que parece bastante, y algunos de nosotros tenemos trabajos a los que volver esta tarde. ¿Puedes reducirlo a los incidentes más relevantes?”
“Son todos 'relevantes’”, dije. Tal vez había alzado la voz, porque mi papá puso su mano sobre mi hombro. Tomé aliento, y luego dije, tan tranquilamente como pude: “Si le molesta tener que escucharlo todo, imagine cómo se sintió vivirlo. Tal vez obtendrás solo una fracción de uno por ciento de una idea de cómo sería ir a la escuela con ellas.”
Miré a las chicas. Solo Madison parecía realmente alterada. Sophia me estaba mirando y Emma se veía aburrida, segura de sí misma. No me gustó eso.
Alan dijo: “Creo que todos comprendemos que ha sido desagradable. Usted ha establecido eso y le agradezco los detalles. Pero, ¿cuántos de esos incidentes puedes probar? ¿Los correos electrónicos fueron enviados desde las computadoras de la escuela?”
“Muy pocas direcciones de correo electrónico de la escuela, principalmente cuentas desechables de hotmail y yahoo”, la Sra. Knott respondió, mientras hojeaba las páginas, "Y para las pocas cuentas de correo electrónico de la escuela que se usaron, no podemos descartar la posibilidad de que alguien no haya dejado su cuenta abierta cuando salieron del laboratorio de computación.” Ella me dio una mirada de disculpa.
“Entonces los correos electrónicos están fuera de discusión”, dijo Alan.
“No es tu lugar para decidir eso”, respondió mi padre.
“Muchos de esos correos electrónicos fueron enviados durante el horario escolar”, recalqué. Mi corazón estaba latiendo. “Incluso los marqué con resaltador azul.”
“No”, dijo la directora, “Estoy de acuerdo con el Sr. Barnes. Probablemente sea lo mejor que centremos nuestra atención en lo que podemos verificar. No podemos decir quién envió esos correos electrónicos y desde dónde.”
Todo mi trabajo, todas las horas que había puesto en registrar eventos cuando recordar los eventos del día era lo último que quería hacer, todo en vano. Apreté los puños en mi regazo. “¿Estás bien?”, Murmuró mi padre en mi oído.
Sin embargo, había muy poco que realmente pudiera verificar.
“Hace dos semanas, el Sr. Gladly se me acercó”, me dirigí a la sala, “Verificó que algunas cosas habían ocurrido en su clase. Mi escritorio había sido destrozado con garabatos, jugo, pegamento, basura y otras cosas en diferentes días. ¿Recuerdas, Sr. Gladly?”
El señor Gladly asintió con la cabeza, “Sí.”
“Y después de la clase, ¿recuerdas haberme visto en el pasillo? ¿Rodeado de chicas? ¿Siendo insultada?”
“Recuerdo verte en el pasillo con las otras chicas, sí. Si mal no recuerdo, no pasó mucho tiempo después de que me dijeras que querías manejar las cosas por tu cuenta.”
“Eso no fue lo que dije”, tuve que controlarme para no gritar, “dije que pensaba que esta situación aquí, con todos los padres y maestros reunidos, sería una farsa. Hasta ahora, no me está demostrando que estaba equivocada.”
“Taylor”, mi padre habló. Puso su mano en uno de mis puños cerrados, luego se dirigió a la facultad, “¿Están acusando a mi hija de inventar todo lo que notó aquí?”
“No”, la directora dijo: “Pero creo que cuando alguien está siendo victimizado, es posible embellecer los eventos o ver el acoso cuando no hay ninguno. Queremos asegurarnos de que estas tres niñas reciban un trato justo.”
“¿Y yo-?” comencé, pero mi papá me apretó la mano y me callé.
“Mi hija merece un trato justo también, y si incluso uno de cada diez de estos eventos ocurrió, se trata de una campaña continua de abuso severo. ¿Alguien está en desacuerdo?”
“El abuso es una palabra fuerte”, Alan dijo, “Todavía no has probado-”
“Alan”, mi padre lo interrumpió, “Por favor, cállate. Esto no es un tribunal. Todos en esta mesa saben lo que hicieron estas chicas, y no pueden obligarnos a ignorarlo. Taylor cenó cientos de veces en tu mesa, y Emma hizo lo mismo en la nuestra. Si insinúas que Taylor es una mentirosa, dilo directamente.”
“Solo creo que ella es sensible, especialmente después de la muerte de su madre, ella-”
Empujé el montón de papeles fuera de la mesa. Había treinta o cuarenta hojas, por lo que era una buena nube de papeles a la deriva.
“No vayas allí”, hablé, en silencio, apenas podía oírme por el zumbido en mis oídos, “No hagas eso. Demuestra que eres al menos así humano.”
Vi una sonrisa en el rostro de Emma, antes de poner sus codos sobre la mesa y ocultarlo con sus manos.
“En enero, mi hija fue objeto de una de las bromas más maliciosas y repugnantes que he escuchado”, le dijo mi padre al director, haciendo caso omiso de los documentos que seguían llegando al piso, “terminó en el hospital Me miraste a los ojos y me prometiste que cuidarías de Taylor y estarías atento. Obviamente no lo has hecho.”
El Sr. Quinlan, mi profesor de matemáticas, habló: “Tienes que entender, otras cosas demandan nuestra atención. Hay una presencia de pandillas en esta escuela, y lidiamos con eventos serios como que los estudiantes lleven cuchillos a clase, consuman drogas y que los estudiantes sufran heridas que ponen en peligro la vida en peleas en el campus. Si no somos conscientes de ciertos eventos, no es intencional.”
“Entonces la situación de mi hija no es grave.”
“Eso no es lo que estamos diciendo”, le respondió la directora, exasperado.
Alan habló, “Vamos a ir al grano. ¿Qué les gustaría ver que suceda, aquí, en esta mesa, que harían que se vayan satisfechos?”
Mi papá se volvió hacia mí. Hablamos brevemente sobre esto. Dijo que, como vocero de su sindicato, siempre entraba en una discusión con un objetivo en mente. Establecimos la nuestra. La pelota estaba en mi cancha.
“Transfiérame a Arcadia High.”
Hubo algunas miradas de sorpresa.
“Esperaba que sugirieras expulsión”, respondió la directora, “La mayoría lo haría.”
“Ni mierda”, dije. Presioné mis dedos en mis sienes, “Lo siento por maldecir. Voy a ser un poco impulsiva hasta que haya superado esta conmoción cerebral. Pero no, sin expulsión. Porque eso solo significa que ellas pueden postularse a la escuela más cercana, Arcadia, y como no están inscriptas en la escuela, significaría una entrada acelerada más allá de la lista de espera. Eso es solo sería recompensarlas.”
“Recompensarlas”, habló la directora. Creo que lo tomó como un insulto. Bien.
“Sí”, le dije, sin preocuparme en lo más mínimo por su orgullo, “Arcadia es una buena escuela. Sin pandillas. Sin drogas. Tiene un presupuesto. Tiene una reputación por mantener. Si me acosaran allí, podría ir a la facultad y obtener ayuda. Nada de eso es cierto aquí.”
“¿Eso es todo lo que querrías?”, Preguntó Alan.
Negué con la cabeza, “No. Si fuera por mí, querría que esas tres tuvieran suspensión con clases durante los dos meses restantes del semestre. Sin privilegios tampoco. No se les permitirían bailes, acceso a eventos escolares, computadoras o un lugar en equipos o clubes.”
“Sophia es una de nuestras mejores corredoras en atletismo”, dijo la directora.
“En serio, en serio no me importa”, respondí. Sophia me miró.
“¿Por qué la suspensión con clases?”, Preguntó el Sr. Gladly, “Significaría que alguien tendría que vigilarlas constantemente.”
“¿Tendría que tomar clases de verano?”, Intervino Madison.
“Habría clases de recuperación si tomamos esa ruta, sí”, dijo la directora, “Creo que eso es un poco severo. Como el Sr. Gladly mencionó, requeriría recursos que no tenemos. Nuestro personal está bastante estirado como está.”
“La suspensión son unas vacaciones”, repliqué, “y solo significa que podrían hacer un viaje a Arcadia y vengarse de mí allí. No. Prefiero que no reciban ningún castigo que verlas suspendidas o expulsadas.”
“Como si eso fuera una opción”, bromeó Alan.
“Cállate, Alan”, respondió mi papá. Para el resto de la mesa, dijo: “No veo nada irreal acerca de lo que mi hija está proponiendo.”
“Por supuesto que no”, dijo el tutor de Sophia, “Te sentirías diferente si las cosas fueran al revés. Siento que es importante que Sophia continúe asistiendo a sus prácticas de atletismo. Los deportes le dan la estructura que ella necesita. Negarle eso solo conduciría a una disminución en su comportamiento y conducta.”
El padre de Madison agregó sus propios dos centavos: “Creo que dos meses de suspensión son demasiados.”
“Me veo obligado a estar de acuerdo en todos los aspectos”, dijo la directora. Mientras mi papá y yo nos movíamos para protestar, ella levantó las manos para detenernos: “Teniendo en cuenta los eventos que ocurrieron en enero, y con la propia admisión del Sr. Gladly de que ha habido incidentes en su clase, sabemos que ha habido algún tipo de intimidación constante. Me gustaría pensar que mis años como educadora me han dado la capacidad de reconocer la culpa cuando la veo, y estoy segura de que estas chicas son culpables de algo de lo que la víctima las acusa. Propongo una suspensión de dos semanas.”
“¿No me estabas escuchando?”, Le pregunté. Mis puños estaban apretados tan fuerte que mis manos temblaban, “No estoy pidiendo una suspensión. Eso es prácticamente lo último que quiero.”
“Estoy del lado de mi hija en esto”, dijo mi padre, “Yo diría que dos semanas son irrisorias, dada esta larga lista de ofensas criminales que estas niñas han cometido, excepto que no tiene nada de gracioso.”
“Tu lista significaría algo si pudieras respaldarla con evidencia”, comentó Alan irónicamente “Y si no estuviera por todo el piso.”
Pensé por un segundo que mi papá lo golpearía.
“Más de dos semanas significarían que las notas de estas chicas sufrirían hasta el punto de que podrían fallar el año”, dijo la directora, “No creo que eso sea justo.”
“¿Y mi trabajo escolar no ha sufrido debido a ellas?”, Le pregunté. El zumbido en mis oídos estaba llegando a su límite. Me di cuenta, tardíamente, que acababa de darle una oportunidad para mencionar mis clases perdidas.
“No estamos diciendo que no,” el tono de la directora era paciente, como si estuviera hablando con un niño pequeño. “Pero la justicia ojo por ojo no le hace ningún favor a nadie.”
Ella no había mencionado las clases. Me preguntaba si ella siquiera lo sabía.
“¿Hay alguna justicia aquí?” Respondí, “No la estoy viendo.”
“Están siendo castigadas por su mala conducta.”
Tuve que detenerme para conscientemente alejar a los bichos. Creo que estaban reaccionando a mi estrés, o mi conmoción me estaba haciendo un poco menos consciente de lo que estaba haciendo con ellos, porque estaban acercándose sin darles la orden. Ninguno había ingresado a la escuela o a la sala de conferencias, afortunadamente, pero cada vez me preocupaba más que mi control se escapara. Si lo hiciera, en lugar de vagar en mi dirección general o gravitar hacia mi ubicación, los bichos se convergirían en un enjambre de pleno.
Tomé una respiración profunda.
“Lo que sea”, le dije, “¿sabes qué? Bien. Permita que se salgan con dos semanas de vacaciones como recompensa por lo que me hicieron. Tal vez si sus padres tienen un gramo de corazón o responsabilidad, encontrarán un castigo apropiado. No me importa. Solo transfiéreme a Arcadia. Déjame alejarme de esto.”
“Eso no es realmente algo que pueda hacer”, dijo la directora, “Hay jurisdicciones-”
“Inténtalo”, le supliqué, “tira de algunas cuerdas, pide favores, habla con amigos en otras facultades.”
“No quiero hacer ninguna promesa que no pueda cumplir”, dijo.
Lo que significaba que no.
Me puse de pie.
“Taylor”, mi papá puso su mano en mi brazo.
“No somos el enemigo”, dijo la directora.
“¿No?” Me reí un poco, amarga, “Eso es gracioso. Porque parece que son ustedes, los matones y los otros padres contra mí y mi papá. ¿Cuántas veces me has llamado por mi nombre, hoy? Ninguna. ¿Sabes por qué? Es un truco que usan los abogados. Llaman a su cliente por su nombre, pero se refieren al otro tipo como la víctima, o el delincuente, dependiendo. Hace que tu cliente
sea más identificable, deshumaniza al otro lado. El empezó a hacerlo desde el principio, tal vez incluso antes de que esta reunión comenzara, e inconscientemente convenció.”
“Estás siendo paranoica”, dijo la directora, “Taylor. Estoy segura de haber dicho tu nombre.”
“Andate a la mierda”, espeté, “Me das nauseas. Eres una ilusa, fangosa, egoísta...”
“¡Taylor!” Mi papá tiró de mi brazo, “¡Detente!”
Tuve que concentrarme un segundo y ordenar a los bichos que se vayan, de nuevo.
“Tal vez traeré un arma a la escuela”, les dije, mirándolos, “si amenazara con apuñalar a una de esas chicas, ¿al menos me expulsarías? ¿Por favor?” Pude ver que los ojos de Emma se abrieron ante eso. Bueno. Tal vez ella dude antes de molestarme otra vez.
“¡Taylor!” Mi padre habló. Se puso de pie y me abrazó con fuerza, mi rostro contra su pecho, así que no pude decir nada más.
“¿Tengo que llamar a la policía?”, Escuché a Alan.
“Por última vez, Alan, cállate”, gruñó mi padre, “Mi hija tiene razón. Esto ha sido una broma. Tengo un amigo en los medios. Creo que voy a llamarla, enviarle por correo electrónico esa lista de correos electrónicos y la lista de incidentes. Tal vez la presión del público haría las cosas.”
“Espero que no llegue a eso, Danny”, respondió Alan. “Si recuerdas, tu hija atacó y golpeó a Emma la noche anterior. Eso es además de amenazarla, aquí. Podríamos presentar cargos. Tengo el video de vigilancia del centro comercial, y un recibo firmado de esa superheroína adolescente, Shadow Stalker, que verifica que vio que sucedió, en lo que pudo haber provocado disturbios.”
Oh. Así que esa era la razón por la que Emma había estado tan confiada. Ella y su padre tenían un as bajo la manga.
“Hay circunstancias atenuantes”, protestó mi padre, “Tiene una conmoción cerebral, fue provocada, solo golpeó a Emma una vez. Los cargos no se mantendrían.”
“No. Pero el caso podría prolongarse por algún tiempo. Cuando nuestras familias solían cenar juntas, ¿recuerdas que dije como la mayoría de los casos se resolvian?”
“Decidido por quién se quedaba sin dinero primero”, dijo mi padre. Sentí que me agarraba un poco más fuerte.
“Puedo ser un abogado de divorcios, pero lo mismo se aplica en un caso criminal.”
Si fuéramos a los medios, presionaría los cargos de asalto solo para drenar nuestras cuentas bancarias.
“Pensé que éramos amigos, Alan”, respondió mi padre, con la voz tensa.
“Éramos. Pero al final del día, tengo que proteger a mi hija.”
Miré a mis maestros. A la Sra. Knott, quien incluso diría que era mi maestra favorita, “¿No ven la mierda que es esto? Nos está chantajeando frente a ustedes, ¿y no pueden entender que esta manipulación ha estado ocurriendo desde el principio?”
La señora Knott frunció el ceño, “No me gusta cómo suena, pero solo podemos comentar y actuar sobre lo que sucede en la escuela.”
“¡Está sucediendo justo aquí!”
“Sabes a lo que me refiero.”
Me alejé. En mi prisa por salir de esa habitación, prácticamente pateé la puerta. Mi papá me alcanzó en el pasillo.
“Lo siento”, dijo.
“Lo que sea”, dije, “estoy tan no sorprendida.”
“Vamos a casa.”
Negué con la cabeza, alejándome, “No. Necesito ir. Irme. No estaré en casa para la cena.”
“Detente.”
Hice una pausa.
“Quiero que sepas que te amo. Esto está lejos de terminar, y te estaré esperando cuando vuelvas a casa. No te rindas, y no hagas nada imprudente.”
Abracé mis brazos cerca de mi cuerpo para hacer que las sacudidas en mis manos se detuvieran.
“Bueno.”
Lo dejé atrás y me dirigí a la puerta principal de la escuela. Comprobando dos veces que no me había seguido y que no podía verme, saqué uno de los teléfonos celulares desechables del bolsillo delantero de mi sudadera. Lisa contesto a mitad del primer llamado. Ella siempre lo hacía, una de sus pequeñas peculiaridades.
“Oye. ¿Como fue?”
No pude encontrar las palabras para una respuesta.
“¿Así de mal?”
“Sí.”
“¿Que necesitas?”
“Quiero golpear a alguien.”
“Nos estamos preparando para una redada en el ABB. No te molestamos porque aún te estás recuperando, y sabía que estarías ocupada con tu reunión en la escuela. ¿Quieres participar?”
“Sí.”
“Bueno. Nos estamos dividiendo por un montón de ataques coordinados con algunos de los otros grupos. Estarías con, eh, un segundo...”
Ella dijo algo, pero no fue dirigido al teléfono. Escuché la voz baja de Brian respondiendo.
“Cada equipo se está dividiendo, es un poco complicado de explicar, pero sí. Perra iría con uno o dos miembros de los Viajeros, algunos de la Cuadrilla de Faultline y probablemente algunos de Imperio Ochenta y Ocho. Nos ayudaría mucho a mantener la calma si fueras también. Especialmente con la tensión entre nosotros y el Imperio.”
Pude ver el autobús al final de la calle, acercándose.
“Estaré allí en veinte minutos.”

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2018.06.16 00:44 master_x_2k Colmena III

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Colmena III

Hubo un largo chirrido de retroalimentación, seguido del sonido apenas audible de un hombre aclarándose la garganta.
“Atención compradores. Tenga en cuenta que las tiendas cerrarán a las cinco y media esta tarde, en cooperación con el toque de queda de toda la ciudad. Asegúrese de cooperar con las autoridades en las entradas y salidas del centro comercial Weymouth y regrese a sus hogares antes de las seis en punto. Gracias.”
La multitud de personas que habían detenido en la conversación y paseo para escuchar el anuncio comenzó a moverse y hablar nuevamente, como si alguien hubiera detenido un video y hubiera presionado el botón Reproducir para que las cosas comenzaran una vez más.
Miré a mi papá, “¿Deberíamos irnos? ¿Ganarle al tráfico de último minuto?”
“Por supuesto. Si no hay nada más que necesites.”
Regresaría a la escuela mañana, y mi padre tal vez había sentido lo estresada que estaba, porque se ofreció a llevarme de compras. Se sintió un poco redundante después de haber estado con Lisa y los chicos hace una semana, pero me dio la oportunidad de recoger algunos elementos esenciales y pasar un momento de calidad con mi padre.
En las bolsas que sostenía mi padre, tenía una mochila nueva, algunos cuadernos, bolígrafos, media docena de libros y un par de zapatillas nuevas. El tipo de cosas que no habría comprado con Lisa, porque eran tan aburridas, como los cuadernos, o porque eran el tipo de cosas que siempre me tomaba una eternidad en decidirme, como los libros y los zapatos.
En general, el viaje al centro comercial fue un gesto agradable, y de alguna manera significó más para mí que Lisa cubriéndome con ropa de unos cientos de dólares. Tal vez porque era algo para .
Nos dirigimos a la salida, y tuve que contener un gruñido. Aún faltaban más de media hora para que se cerraran las puertas, pero a la salida había un tumulto de cuerpos. Tal vez la mitad estaba tratando de irse, pero la otra mitad estaba boquiabierta.
Tanto dentro como fuera de las puertas de vidrio de la entrada del centro comercial, había soldados. Sus pistolas estaban enfundadas, pero parecían bastante intimidantes de todos modos. En medio de los soldados había dos capas; Battery y Shadow Stalker. Sabía que los miembros del Protectorado, los Custodios y varios voluntarios estaban estacionados en lugares donde había grupos de personas, especialmente en áreas dentro y alrededor del territorio de ABB. Los Custodios, supuse, eran demasiado jóvenes para manejar un solo lugar por sí solos, que era probablemente la razón por la cual Shadow Stalker estaba en un rol de 'compañera' aquí.
Había tenido mucho tiempo para ver las noticias ya que estaba en reposo en cama. Bakuda estaba haciendo honor a lo que ella había estado diciendo sobre maximizar el miedo y el pánico combinando la imprevisibilidad con la certeza sombría. Todos los días, hubo informes de que entre una y cinco bombas explotaban, y aunque cada una de ellas probablemente era una ventaja para el ABB de alguna manera, no había forma de saber qué golpearía a continuación o por qué. Un artículo en línea había conjeturado que a medida que la presencia militar y de superhéroes obligaba a el ABB contra una esquina, los ataques solo aumentarían. Las escuelas, los centros comerciales y los edificios de oficinas eran objetivos potenciales. Justificación suficiente para una presencia armada aquí en el centro comercial.
Lo bueno fue que el centro comercial había organizado grandes ventas en prácticamente todas las tiendas para mantener el negocio en marcha. Quizás no sea la cosa más brillante o más lógica, pero demasiadas empresas y empleados vivían con lo que ganaban día a día por aquí.
Entrar había sido como pasar por la seguridad del aeropuerto, nuestras bolsas fueron revisadas y mostramos una identificación. Nada muy malo. Había sido solo Manpower de New Wave parado cuando llegamos, y no había mucha gente. Esto era algo más, dos heroínas atractivas y peligrosas, ambas con cierta controversia a su alrededor. Por mucho que pudiera entender por qué los héroes estaban aquí, podría decir que estaban reduciendo la velocidad de las cosas, ya que los curiosos se interponían en el camino de las personas que realmente se estaban yendo. La mitad de la presencia militar que estaba dentro del centro comercial estaba ocupada trabajando para mantener a la multitud alejada de las puertas y de los dos héroes e intentando organizar a la gente en líneas.
El progreso a través de la línea fue lento, pero lo admito, fue interesante poder ver a Shadow Stalker y Battery haciendo su trabajo desde una perspectiva segura.
Battery era un miembro del Protectorado. Cuando comencé en la secundaria, ella había sido la líder de los Custodios por un breve tiempo, y pronto se había graduado al Protectorado. Podía suponer que ella tenía veintidós o más ahora, si alteraron la fecha de graduación o algo así para que sea más difícil adivinar la edad real de la heroína. Su poder se cargaba mientras se mantenía quieta y concentrada, con cada segundo que pasaba cargando otorgándole unos pocos segundos de velocidad enormemente mejorada, algo de fuerza extra y algunos poderes electromagnéticos. Su traje era blanco y gris oscuro, con líneas azul cobalto que lo trazaban como se puede ver en una placa de circuito. Las preguntas sobre si su compañero de equipo Assault era su novio o su hermano se habían topado con respuestas evasivas, lo que llevó a que una pequeña fracción de los fanáticos de superhéroes locales a suponer que él era ambos. Cada vez que ella hacía algo en público, podías confiar en que los tableros de mensajes en línea explotarían con especulaciones y teorías.
Ese drama al estilo de la telenovela / paparazzi nunca me llamó la atención. Ignorando la vaga posibilidad de que tal vez hubiera algo de verdad en lo que decían, pensaba que ella era la clase de héroe que podía admirar. Era agradable, trabajaba duro, y en esas situaciones inevitables en las que se encontraba en la televisión con un imbécil tratando de molestarla, manejaba las cosas bastante bien.
Battery se inclinó para poner su mano sobre la oreja de Shadow Stalker y susurrarle algo. Shadow Stalker asintió y luego se volvió para atravesar la puerta de cristal y decir algo a los soldados apostados afuera. Literalmente atravesó de la puerta. Mientras lo hacía, se puso un poco humeante, como si estuviera hecha de arena y no de algo sólido. No me pareció constructivo. En sus zapatos, creo que me habría comportado como de costumbre, sin darles más razones para mirar. Habría usado una puerta normalmente.
Tal vez era parcial. Sentí que no me gustaba o la odiaba por principio, ya que ella era la autoproclamada némesis de Grue. Lisa y Alec explicaron que Shadow Stalker era un vigilante[1] que accedió a unirse a los Custodios en lugar de ir a la cárcel, después de ir demasiado lejos en la búsqueda de la justicia. Se suponía que debía estar usando armas no letales, pero no lo hacia.
Las capas siempre parecían mucho más grande e impresionante en las noticias. Una vez que mirabas más allá de la capucha y capa de camuflaje urbano gris oscuro, y el metal pintado de negro de su máscara, Shadow Stalker seguía siendo una adolescente. Solo aproximadamente tan alta como yo. Battery era solo cinco centímetros más alta que Shadow Stalker o yo, lo que significaba que aún era más baja que la mayoría de los hombres de la multitud. Ahora que había estado involucrada en cosas de capa, sentía que podía mirar más allá del disfraz de una manera que la mayoría no veía. Se veían normales, más o menos.
“Alan”, mi padre habló, “Ha pasado mucho tiempo.”
Me volví para mirar. Debería haberme sorprendida, o conmocionada, pero cuando me di cuenta de con quién nos habíamos topado, me sentí demasiado desganada.
“Es bueno verte, Danny. He querido entrar en contacto.”
“No es un problema, no es un problema”, mi padre se rió fácilmente. Estrechó la mano del hombre de mejillas rojas y pelirrojo. Alan Barnes. “En estos días, podemos considerar algo bueno el estar ocupados. ¿Tu hija está aquí?”
Alan miró a su alrededor, “Tenía sed, así que estoy manteniendo nuestro lugar en la fila mientras ella... ah, aquí está.”
Emma se unió a nosotros, una Sprite dietética en una mano. Ella pareció momentáneamente sorprendida al verme. Luego sonrió, “Hola Taylor.”
No respondí. Hubo unos momentos de silencio incómodo.
“Tenemos que volver a contactarnos, Danny”, el papá de Emma sonrió, “Tal vez podrías venir para una barbacoa alguna vez. Cuando esté un poco más cálido, el clima será perfecto para ello.”
“Me gustaría eso”, estuvo de acuerdo mi papá.
“¿Cómo está el trabajo?”
“Mejor y peor. Hay trabajo para los trabajadores portuarios, con tareas de limpieza y reconstrucción, así que está bien.”
“¿Y tus proyectos? ¿El ferry?”
“Me he resignado a esperar unos meses más antes de volver a hacer ruido. Las elecciones municipales son este próximo verano, y habrá elecciones para el consejo de la ciudad este otoño. Espero ver algunas caras nuevas, personas que no descarten algunos esfuerzos de reactivación como opciones.”
“Te deseo suerte, entonces. Sabes que mi empresa está allí si nos necesitas.”
“Lo aprecio.”
Emma desvió su atención de mirar distraídamente a las heroínas y al ejército trabajando a la conversación de nuestros padres. Mi papá la vio mirando hacia él y decidió incluirla en la conversación.
“Así que. ¿Emma todavía está modelando?”
“¡Así es!” Alan sonrió orgulloso, “Y lo está haciendo bastante bien, pero esa no es la razón por la que estamos aquí hoy. Solo estuvimos aquí por las ofertas”, Alan se rió un poco, “Mi hija no me permitió relajarme en cuanto oyó hablar de eso.”
“Ah. Nosotros también. De compras, quiero decir. Taylor fue atrapada al borde de una de las explosiones, cerca de cuando comenzó todo este espectáculo”, respondió mi padre, “Ha estado en casa por una semana recuperándose. Pensé que iríamos de compras antes de que ella volviera a estar al corriente de las cosas.”
“¿No hay nada serio en cuanto a lesiones? Espero”, Preguntó Alan.
“Estoy en una sola pieza”, le respondí, sin quitar los ojos de Emma.
“Eso es bueno. Dios mío, eres la tercera persona que conozco que ha sido afectada por esta anarquía. Uno de mis socios está recuperándose de la cirugía. Una explosión cristalizó su brazo, lo convirtió en vidrio. Terrible.” Alan le dijo a mi padre: “¿Cuándo termina esto?”
Mientras nuestros papás hablaban, Emma y yo nos mirábamos la una a la otras.
Entonces Emma sonrió. Era una mirada que había visto tantas veces en los últimos años.Era la sonrisa que me había recibido cuando volví a la escuela desde el hospital, en enero, esa mirada que me hizo saber que no había terminado. La misma expresión que tenía cuando me estaba mirando, cubierta de jugo y cola en el cubículo del baño de la escuela. La que ella tenía usando cuando salí de las duchas para encontrar mi ropa metida en los inodoros, tanto mi ropa de gimnasia como las normales.
La misma sonrisa que había tenido antes de que ella me recordara cómo mi madre había muerto, frente a todos.
El sonido del impacto fue como un chorro de agua en mi cara. Sentí una punzada de dolor por la hendidura que uno de los perros de Perra había hecho en mi brazo, cuando la conocí. Aún seguía dolorida.
Emma se cayó, chocando con su padre, quien dejó caer las bolsas que sostenía. Hubo suspiros de la multitud que nos rodeaba.
“¡Taylor!” Mi padre gritó, horrorizado.
Mi mano estaba ardiendo. Extendida frente a mí, como si fuera a estrechar la mano de alguien. Me llevó unos segundos conectar los puntos. ¿La había golpeado?
Emma me miró, con los ojos muy abiertos, la boca abierta, una mano al lado de su rostro. Estaba tan sorprendida de lo que había hecho como ella. No es que me sintiera mal. Una gran parte de mí quería reírse en su cara. ¿No estabas esperando eso? ¿Calculaste mal cómo reaccionaría?
Las manos me tomaron con un agarre de hierro y me hicieron girar. Shadow Stalker. Ella se interpuso entre Emma y yo. Ojos marrones oscuros me fulminaron con la mirada desde detrás de su máscara.
“¡¿Por qué fue eso?!” Alan protestó, “¡Emma ni siquiera dijo nada!”
“Lo siento mucho”, mi padre se apresuró a explicarle a la superheroína y al padre de Emma: “Todavía se está recuperando de una conmoción cerebral, ha afectado su estado de ánimo. No esperaba nada tan extremo.”
Shadow Stalker lo regañó, “Este no es el momento ni el lugar para las discusiones. Si tu hija está así de... mal, esa es tu responsabilidad.”
Me dio ganas de reír. Parte de eso era estar eufórica por hacer algo para vengarme de Emma. La otra parte era que todo este escenario era tan ridículamente al revés. Shadow Stalker no era realmente nada especial. Ella era solo una adolescente, dando disciplinando a mi padre, un adulto. La multitud que estaba observando estaba viendo a Emma como la víctima, a mí como el malo. Pero si te removieras el traje, si todos supieran la historia real, todo esto se juzgaría de manera diferente. Emma sería la mala persona, y mi padre no sería tan conciliador con esta chica que lo regañaba.
Tuve la presencia de la mente para no reírme en voz alta. Tal vez fue la adrenalina, el alivio que fluyó de lo que acababa de hacer. Tal vez fue la conmoción cerebral, de nuevo, pero encontré la convicción de hacer otra cosa.
Señalé a Emma, ​​volví a mi padre, “¿Quieres saber por qué la golpeé?”
Shadow Stalker puso una mano en un lado de mi cara, me obligó a mirarla, impidiéndome hablar en el proceso. “No. Estoy deteniendo esto aquí mismo. Sin argumentos, sin excusas sobre por qué acabas de agredir a alguien. Estamos separando esto ahora. Date vuelta.”
“¿Qué?” Me reí a medias, incrédulo, “¿Por qué?”
“Taylor”, dijo mi padre, pareciendo agotado, “Haz lo que ella dice.”
Realmente no importaba, porque ella me obligó a darme la vuelta de todos modos, torciendo mi brazo hasta que lo hice, luego tirando de mis brazos detrás de mi espalda.
“Por favor, señorita”, dijo mi papá, “Esto no es necesario.”
Shadow Stalker ató mis muñecas con lo que supuse que era una muñequera de plástico. Demasiado apretado. Luego se volvió hacia mi padre y su voz se calló. “Mira a esta multitud. Estas personas. Están asustados. ¿Un lugar como este, con este pánico, temor y preocupación tan reprimidos, esta gente tan cerca? No me importa si tu hija es una idiota o simplemente está enferma. Ella ha demostrado ser volátil en una situación que es un barril de pólvora. Es peligroso y estúpido tenerla aquí. Puede cortarle las esposas plasticas cuando este lejos de alguien a quien pudiera lastimar.”
“No soy peligrosa”, protesté.
“No me parecío así a mí.” Shadow Stalker negó con la cabeza y me dio un empujón hacia la salida, “vete a casa y sé agradecida de que tu papá no tenga que pagar fianza para que duermas en tu propia habitación esta noche.”
Mi padre sostenía sus bolsas con una mano para que él pudiera ayudar a guiarme hacia la puerta. Miró por encima del hombro a Alan, “Lo siento mucho. Es la conmoción cerebral.”
Alan asintió, compasivo. Sus rubicundas mejillas estaban rojas por la atención que nuestra escena había dibujado, “Lo sé. Está bien. Solo... tal vez debería quedarse en casa por un poco más de tiempo.”
Mi padre asintió, avergonzado. Me sentí mal por eso. Me sentí peor al ser llevada como un criminal, mientras que Shadow Stalker le tendió una mano a Emma para ayudarla a levantarse. Emma estaba radiante, sonriendo con una de las sonrisas más amplias que le había visto dar, a pesar de la marca roja en un lado de su rostro. Sonriendo tanto por cómo resultaron las cosas, imaginé, como por tener la oportunidad de hablar con la superheroína preocupada.
Nos dirigimos al auto, lejos de la multitud, los soldados y Emma. Me quedé de pie junto a la puerta abierta del acompañante durante dos minutos antes de que mi padre recogiera un cortaúñas para cortar las esposas plásticas.
“No estoy enojado”, me dijo, en voz baja, después de que nos hubiésemos acomodado, mientras encendía el automóvil y nos sacaba del estacionamiento.
“Bueno.”
“Es perfectamente comprensible. Estas emocionalmente sensible, después de ser golpeada por la explosión, y ella te recuerda lo que está sucediendo en la escuela.”
“Más de lo que sabes”, murmuré.
“¿Hm?”
Me miré las manos, me froté las muñecas donde la cinta de plástico las había cortado.
Si no se lo decía ahora, no creo que lo haga nunca.
“Es ella. Emma.”
“¿Oh? ¿Qué?” Él sonaba confundido.
No tenía la fuerza para aclarar las cosas. Solo le dejé pensarlo.
Después de una larga pausa, él solo dijo: “Oh.”
“Desde el principio. Ella y sus amigos”, agregué innecesariamente.
Las lágrimas brotaron, inesperadas. Ni siquiera me había dado cuenta de que tenía ganas de llorar. Levanté mis gafas para frotarlas, pero salieron más.
“Estúpida lesión en la cabeza”, murmuré, “cambios de humor estúpidos. Se supone que debo estar mejor ahora.”
Mi papá negó con la cabeza, “Taylor, pequeña, no creo que sea la única razón.”
Él se detuvo.
“¿Qué estás haciendo?” Pregunté, limpiándome ineficazmente la mejilla, “Tenemos que llegar a casa antes del toque de queda.”
Se desabrochó el cinturón de seguridad y me abrazó, mi rostro contra su hombro. Mi aliento se detuvo con un sollozo.
“Está bien”, me aseguró.
“Pero-”
“Tenemos tiempo. Tómate el tiempo que necesites.”
[1] El termino vigilante se refiere a los héroes que actúan fuera de la ley, o al menos mas fuera de la ley que lo que se acepta en el mundo. Osea que lastima de más, mutila o hasta mata.

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2018.06.12 20:34 master_x_2k Interludio IV

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Interludio IV

Un silbido. Las orejas de Brutus se animan. Ya salta de la cama cuando llega el segundo silbido, justo después del primero. Dos silbidos como ese significa venir. ¡El Ama solo pide que los perros lleguen a las escaleras delanteras si es hora de paseito!
¡Los paseitos son la cosa favorita de Brutus!
Otros perros chocan con Brutus con prisa por llegar a el Ama. Gire a la esquina demasiado rápido, las garras se rascan en el piso para agarrar. Caer un poco. Judas duda, huele, pero Angelica está ahora delante de Brutus. Chica mala. Brutus gruñe un poco a Angelica, retrocede, se deja caer. Brutus es el mejor perro. Angelica debería saber eso. Brutus llega primero a Ama, como debería ser.
Brutus es el mejor perro, pero el Ama es alfa. Líder de esta manada. No es el líder de su manada de personas, pero está bien. Ella se inclina y araña todo el cuello y los hombros de Brutus, profundo, áspero. Los rasguños perfectos porque cavan a través del grueso pelaje de Brutus. La cola se mueve tan fuerte que las patas traseras se resbalan en el suelo. Súbete y levanta el vientre para que el Ama pueda rascarlo. Ella lo hace y es éxtasis.
Ama está herida y adolorida. Brutus lo sabe. Cuando se inclina, se mueve más lentamente, hace pequeños sonidos mientras hace movimientos más grandes como inclinarse y ponerse de pie. Huele a sangre seca, a estrés y a sudor de una forma que generalmente no lo hace.
“Angelica, Judas, quédate”, dice el Ama, “No me llevo a ustedes dos.” Brutus no entiende, pero el Ama suena como disculpándose. Como cuando ella estaba subiendo las escaleras y accidentalmente le dio una patada a Brutus en el mentón porque él la estaba siguiendo muy de cerca detrás de ella. Ella los raspa a cada uno por turno. Rasguños no entusiastas. Están contentos de ser rascados, pero no vienen en paseito. La cola de Brutus deja de moverse. ¿Brutus no va al paseito?
Ama toma la correa. “Brutus, buen chico. ¿Paseito?” Cola está moviéndose como loco otra vez. El Ama le dice a Brutus que se siente, Brutus se sienta. Es bueno chico. El Ama pone bolsas de plástico en el bolsillo trasero, se pone la mochila. Mochila inusual el Ama no suele traer mochila para paseitos. ¿Recado?
“Vamos a hacer un recado, ¿está bien, chico?”, Habla el Ama. La cola de Brutus se mueve. ¡Brutus tenía razón! Recados siempre interesantes. Brutus ansiosamente da unos pasos hacia adelante antes de recordar ser un buen chico. A el Ama no le gusta cuando Brutus tira de la correa. Se pone los zapatos, saca las llaves que hacen tintinear, se pone las cosas que a veces come que Brutus no puede porque Brutus es un perro. Las cosas del envoltorio arrugado van en el bolsillo izquierdo. Ella toma golosinas para los perros para poner en el bolsillo derecho, se detiene. Le da golosinas a Judas y Angelica. ¿Golosina para Brutus?
“Golosina más tarde”, dice el Ama. 'Más tarde' son palabras familiares, pero no está claro. Brutus siente una desilusión aplastante cuando las golosinas entran en el bolsillo derecho del Ama. Salta un poco para recordarle a el Ama que olvidó dar una golosina. Ama hace un ruido de chisteo enojado y Brutus lo siente ahora. Cola abajo, orejas hacia abajo.
“Perra, espera,” habla el hombre sin olor. El hombre sin olor pone nervioso a Brutus porque es grande pero no huele. Pero él es el alfa del Ama así que el Ama se detiene y escucha.
“¿Vas a salir?”, Pregunta el hombre sin olor.
“Trabajo”, dice el Ama.
El hombre sin olor espera algo, luego habla de nuevo, “¿Estás bien?”
“De puta madre.” Brutus sabe que el Ama solo dice palabra así cuando está enojada.
“Me cuesta creerlo, para ser sincero. Estabas en una situación bastante difícil cuando te encontré con los secuaces de Über y Leet, y esos tipos del ABB.”
“Estoy bien ahora”, le dice el Ama. Ella parece enojada. Brutus da un paso adelante, listo para gruñir y agregar su propia voz a la de ella, pero Ama tira de la correa un poco y Brutus se queda callado.
“Cuando te encontré, uno de ellos te tenía atada al techo por las muñecas y te estaba utilizando como saco de boxeo.”
El Ama rompe el contacto visual. Brutus sabe que esto es una señal de que el Ama ve al hombre sin aroma como su alfa. Cuando ella habla, todavía parece enojada, “La cagué. Estaba aburrida, inquieta, imaginé que caminaría con Angelica y vería si podía encontrarme con ustedes donde estaba el dinero. Alguien me reconoció y me siguió. Fui estúpida, recibí mi merecido por ello. Estoy bien ahora, tenemos el dinero, todo está bien.”
El hombre sin olor suspira. Suena un poco enojado cuando dice: “No es... no, olvidalo. No sirve entrar en eso. Pero, ¿y si alguien te reconoce mientras lo paseas?”
“Lucharé más rápido, más duro. ¿O me vas a decir que ya no puedo pasear a mis perros?” De repente, el Ama está tensa. Brutus puede verlo en sus piernas, oírlo en su voz, sentirlo en su agarre de la correa.
“No haría eso”, responde el hombre sin olor, su voz tranquila, ligeramente tensa “Y no escucharías, incluso si lo hiciera. Sólo sé cuidadosa.”
“¿Puedo irme?”
“Ve. Disfruten su paseo ambos.”
Y la tensión deja a el Ama. Un pequeño silbido y Brutus sabe que seguir. Bajar las escaleras y salir por la puerta hacia el mundo exterior. ¡Tantos olores! ¡Tantos sonidos! ¡Tan emocionante!
Pero no puedo emocionarme demasiado. Brutus es un buen chico. No tira de la correa como Angelica todavía lo hace. Ama siempre le hace chisteos enojados a Angelica en paseitos.
El Ama camina más despacio. Favoreciendo una pierna. Brutus está ansioso por los paseitos, pero no tira de la correa, incluso si el ama camina más despacio.
¡Tantos olores! Estar en territorio propio es bueno, pero estar en paseitos huele a todo el mundo. Siempre cosas nuevas, siempre cosas nuevas para oler sobre cosas viejas. Huele este pis y conoce casi todo sobre el perro que orinó. Perra. Tal vez en celo pronto. Vive con niños pis huele a estrés y come demasiada hierba y duerme demasiado y es un perro gordo.
Oler esa caca para saber sobre el perro que ha cagado. Perro hambriento. El dueño de un perro hambriento probablemente también tenga hambre. Muchos de eso aquí. No así en la antigua casa de Brutus. No hay personas ni perros que tengan hambre. Pero Brutus recuerda haber sido infeliz. Ama siempre estaba ignorando a Brutus. Deja a Brutus solo en el sótano todo el día hasta que Brutus para al hombre malo que entró en la ventana del sótano. Está bien ahora. Brutus está feliz ahora con un nueva Ama.
Huele ese pis. Pis humano. No tan interesante. Ama silba para recordarle a Brutus que no se mueva. No más olfatear por ahora.
“Brutus, siéntate, quédate”, órdena Ama. Brutus se sienta y se queda mientras el Ama se para junto a él. Es bueno chico. Es rascado por el Ama. Pequeña hembra humana está caminando hacia Brutus. Más pequeña que Brutus. Da palmadas a Brutus, pica con el dedo. Un golpe en el ojo. Las orejas de Brutus abajo, cabeza abajo, cola entre las piernas. No son buenos rascados. Pequeña humana ríe. Pica de nuevo a un costado de Brutus.
Brutus mira a el Ama. Suplica. Ama no dice nada, por lo que Brutus se queda mientras es picado. Pequeña humana agarrando el pelaje de Brutus en el costado y tirando demasiado fuerte. Como Angelica, cuando Angelica era nueva en la manada de el ama, mordía y tiraba y hacía sangrar a Brutus. Mala memoria. Gruñido comienza en la garganta de Brutus.
“No, Brutus, basta”, ordena el Ama. Brutus baja la cabeza. No más gruñidos. Aún siendo empujado. Aún siendo tironeado.
Una gran mujer humana que huele como el pequeño humano llega. Está caminando rápido. La mujer grande se detiene y se ríe de Brutus y de su pequeño humano.
“¿No son lindos?” Otra risa.
El Ama no se ríe
“Bueno, los niños serán niños.”
El Ama habla, su voz nivelada, pero su lenguaje corporal está enojado, “Cuida a tu puta niña.” Brutus sabe que cuida es orden para que Brutus este atento, se quede y ladre si alguien viene ... pero el ama está hablando con una mujer grande y no ordena a Brutus . Otra palabra que Brutus sabe es puta, lo que significa que el ama está enojada, pero Brutus no es a quien ella le está diciendo que está siendo puta, así que está bien.
Brutus piensa que tal vez está bien gruñir ahora porque Ama dijo puta, así que gruñe. Huele a la pequeña humana y a la hembra grande. Ama no dice que no, así que estaba bien que Brutus gruñera.
Gran hembra se ríe pero la risa suena diferente a la anterior, chillona. Agita su mano. Se inclina para recoger al pequeño humano.
“Brutus, guardia”, ordena el Ama. Brutus mira rápidamente a el ama y el ama señala a el pequeño humano, por lo que Brutus se mueve entre la pequeña humana y la hembra grande, y gruñe a la hembra grande. La hembra grande se aleja. Brutus huele mucho miedo ahora. Huele a sudor y estrés y escucha pequeños ruidos de preocupación y miedo tanto de la hembra grande como del pequeño humano.
La hembra grande se hace a un lado y Brutus se mueve para mantenerse entre ella y el pequeño humano. Se vuelve a agachar y Brutus gruñe, muerde el aire cerca de sus dedos. Es bueno chico.
La gran hembra le dice al Ama: “Por favor. Ella solo estaba haciendo lo que hacen los niños. Ella piensa que todos los perros son tiernos.” Su voz es sumisa, sonando como más preocupación y miedo.
“Brutus, boca.” Brutus mira hacia donde está señalando Ama y Ama apunta a pequeño humano. Brutus obedece agarrando el brazo del pequeño humano y sosteniéndolo en su boca. Es buen chico. Pequeño humano aúlla e intenta alejarse, pero Brutus cierra la boca un poco cada vez y pequeño humano pronto comprende que ese brazo se queda en la boca de Brutus.
Entonces el Ama le dice a la mujer grande: “Es un perro abusado, ¿sabes? Antes de poseerlo, fue maltratado. Hasta que lastimó a alguien tan gravemente que se necesitó una amputación. Lo rescaté antes de que lo pusieran a dormir. Y tu solo dejas que tu hija camine hacia él y empiece a arañarlo. ¿Entiendes lo que pudo haber pasado? ¿Que podría haber matado o mutilado a tu puta niña retrasada?
Brutus solo sabe su propio nombre y palabra matar. Otras palabras no significan nada para Brutus. Matar es ordenar atacar y no detenerse hasta que esa cosa ya no se mueva. El Ama solo le da a Brutus, Judas y Angelica la orden de matar con ardillas y mapaches y una vez un caballo. La hembra grande está de rodillas ahora y el olor al miedo es todo lo que Brutus puede oler en este momento. Es bueno ser más bajo que el Ama y mostrar sumisión. La mujer grande está diciendo cosas pero Brutus no puede entender porque ella está hablando y no se detiene.
“Brutus, suelta. Ven”, dice el ama y Brutus suelta y camina al lado de el ama. Pequeño humano todavía aullando.
Entonces el Ama le dice a la mujer grande lo mismo que antes: “Mire a tu puta hija.” Los paseitos comienzan de nuevo. Ser rascado. Ama dice que Brutus es un buen chico y Brutus es feliz. Moviendo la cola.
Son largos paseitos antes de que Brutus y el Ama se detengan en un lugar que huele a sangre y miedo de perros y rabia y orín y caca de perro. El Ama llama a la puerta. El hombre que abre la puerta huele a sangre.
El Ama y el hombre hablan por un tiempo, y Brutus espera porque Brutus es un buen chico. No prestar atención a lo que dicen por los olores. Malos olores. Sonidos de perros que ladran y ladran desde el interior de la puerta. Entonces el Ama dice "Quédate" y el hombre comienza a tocar a Brutus. Toca como toques veterinarios, no como el rascado de Ama. Sintiendo cada parte de Brutus, con los dedos metidos en la piel para masajear, revisa. Manos en las partes privadas de Brutus. Dice cosas que suenan negativas, sacude la cabeza. Ama habla un poco más. El hombre se levanta y estrecha su mano.
El ama lleva a Brutus al lugar que huele a sangre, a miedo de perros y a ira de perros. Ruidoso. Mucha gente sentada en la oscuridad. Huele a excitación y sudor. La mayoría de las luces están en el medio de la habitación donde el olor a sangre es más fuerte.
El hombre de la puerta le dice al Ama: “Ponlo a la puerta.” El ama pone a Brutus en algo parecido a una perrera que huele a rabia y miedo.
El hombre habla en voz alta y toda la gente en la sala aúlla y hace más ruido. El hombre dice el nombre de Brutus. Él dice matar, que es una palabra que Brutus conoce. Pero el olor a sangre es tan fuerte aquí que Brutus no puede prestar atención a mucho más. Tanta sangre de tantos perros Tantos olores.
Luego, la jaula está abierta y Brutus no tiene a dónde ir excepto el centro de la habitación. No puedo ir a el ama porque las cajas están en el camino y hay otro perro aquí más grande que Brutus que huele a ira y su propia sangre y otra sangre y muerte de perros.
Entonces Brutus lo siente. Ama está fortaleciendo a Brutus y duele, pero está muy mal. Dolor bueno como cuando Brutus está rígido y se estira, las articulaciones crujen y explotan y Brutus se siente mejor por eso. Solo que esta estirada no se detiene y Brutus sigue apareciendo y crujiendo y Brutus se siente mejor y Brutus se hace más grande. El Ama por lo general tarda más tiempo en hacer que Brutus sea tan fuerte, pero Brutus está solo en la habitación con el perro que huele a sangre y muerte y el Ama debe saber que Brutus necesita ser más fuerte.
Pronto Brutus es más grande que el Ama y tan grande como un coche y Brutus es fuerte. El perro malo que huele a sangre y muerte está encogido.
Entonces el Ama silba dos veces, lo cual es orden de venir y Brutus está confundido porque no hay forma de venir. Maestro silba de nuevo y llama al nombre de Brutus y Brutus se lanza por cajas que están en el camino. Las cajas se rompen y Brutus puede llegar al Ama como un buen chico.
“¡Brutus, guardia!”, Dice el ama, y Brutus va hacia donde señala el Ama, y esa es la puerta hacia donde van todas las personas que huelen a miedo. Para llegar a la puerta y protegerla, Brutus usa las patas para apartar a la gente y agarra el brazo de una persona y la arroja a un lado como a Brutus le gusta arrojar sus juguetes favoritos y la persona hace un aullido chillón.
Entonces Brutus está protegiendo la puerta y la gente está corriendo en otra dirección. Recuerda a Brutus a ardillas y cómo corren las ardillas. Pero las personas no son tan rápidas o inteligentes como las ardillas y no juegan de manera injusta corriendo por los árboles.
“¡Brutus! ¡Ataque!” Ama grita y Brutus obedece como un buen chico. Brutus usa patas, dientes y tamaño para saltar a la multitud de personas que corren como ardillas y hacer que dejen de correr. Brutus sabe que es malo sacudir a las personas como Brutus sacude juguetes o sacude ardillas. Sin sacudir. No masticar. Muerdo el brazo y la pierna solamente. Sin morder cabezas. Usar las patas está bien, pero las garras no, lo que es difícil así que Brutus principalmente muerde y golpea a la gente con la cabeza y el cuerpo para golpearlos y hacer que se detengan. A veces usa cola que es nueva y divertida. Brutus no tiene cola cuando es pequeño.
Mucha gente. Cada vez que Brutus piensa que todas las personas han dejado de moverse, alguien corre nuevamente. Toma mucho tiempo. La lengua de Brutus se deja salir, jadeando. La cola se tambalea y las cajas se rompen y el ama hace un ruido de chisteo como si Brutus hizo algo malo. No más menear la cola.
Las personas que yacen en el piso gimiendo. Huele a sangre y miedo. Ya nadie corre como una ardilla.
Ama grita: “¡No más!” Y es palabra para las personas y no para Brutus. Ambas son palabras que Brutus conoce. No significa malo y es para cosas que Brutus no debería hacer. Más es lo que dice el Ama al dar golosinas o arrojar bolas o llenar cuencos con comida. Brutus no entiende porque una palabra es mala y la otra es buena. Pero el Ama es alfa y el Ana lo sabe, así que está bien.
Ama toma las llaves del gimiente y levanta la jaula con un perro enojado dentro que huele a sangre. El Ama saca la jaula afuera y la coloca en auto y le dice a Brutus que proteja los autos. Algunas personas dejan el lugar, pero Brutus no permite que nadie se acerque a los autos. Es buen chico. El Ama entra y obtiene más jaulas con perros enojados y los coloca a todos en el auto. Entonces el Ama lo hace de nuevo. El maestro toma la mochila y usa cuerdas de la mochila para unir las jaulas y atar las jaulas al auto.
Entonces el Ama entra por mucho tiempo y no sale. La gente se ha ido, por lo que Brutus ya no necesita vigilar. Brutus va al Ama adentro.
El Ama está arrodillada junto a las jaulas y los perros en su interior huelen a sangre y caca. Pero los perros no están enojados, no se están moviendo. Brutus acaricia al Ama con la nariz y se acuesta al lado de el ama y el ama abraza el cuello de Brutus. El Ama abraza a Brutus por mucho tiempo. Brutus sabe que es mucho tiempo porque Brutus deja de ser grande y se vuelve más pequeño que el Ama.
Los autos que hacen sonidos aulladores comienzan a llegar desde muy lejos y Brutus hace pequeños ladridos como el Ama le enseñó. El Ama se levanta y toma a Brutus en el auto, se mete en otra puerta y el auto comienza a moverse.
El Ama abre y come algo arrugado del bolsillo. El Ama le da a Brutus una golosina y luego baja la ventana para que Brutus pueda asomar la cabeza al viento y la cola de Brutus se tambalea porque Brutus sabe que es un buen chico.

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2018.06.12 20:29 master_x_2k Caparazón XI

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Caparazón XI

“Hey Taylor, despierta.” La voz de una chica.
“¿Taylor?” Una voz más profunda, más adulta, “Vamos, chica. Lo has hecho realmente bien.”
Me sentí cálida, confusa. Como despertarse en una cama caliente en un día frío, todas las cobijas en el lugar correcto, sintiéndome totalmente descansada, sabiendo que no tiene que levantarme de inmediato. O como tener seis años, haberse metido en la cama con mamá y papá en algún momento de la noche y despertarse entre ellos.
“Creo que ella está volviendo gradualmente. Dale un momento,” Alguien más viejo. Un anciano, tal vez. Desconocido.
“Estaba preocupado de que ella no se despertara”, dijo la voz masculina más profunda.
“Podría haberte dicho que no estaba en coma”, respondió la chica.
“De la misma manera en que estás absolutamente, cien por ciento segura, que ella no tiene una lesión cerebral grave”, preguntó el anciano. “Porque los narcóticos pueden camuflar los síntomas, y si esperamos demasiado para actuar... bueno.”
“Nada más allá de lo que te describí”, dijo la chica, un poco irritada, “a menos que tu equipo esté defectuoso. Necesito información correcta para trabajar o recibo información falsa.”
“Te aseguro que mi equipo puede ser limitado, pero está en perfecto estado de funcionamiento.”
Traté de abrir los ojos, encontré todo demasiado brillante. Brumoso, como si lo estuviera mirando desde el agua, pero mis ojos estaban secos como papel de lija. Algo oscuro se movió sobre mi visión, hizo parpadear mis ojos. Algo más me hizo cosquillas en la mejilla. Traté de levantar mi mano hacia mi cara para alejarlos, pero mis brazos estaban a mis lados, enterrados bajo sábanas y no tenía la fuerza para moverlos.
“Oye dormilona”, la voz más profunda una vez más. Sentí una gran mano descansar en mi frente, se movió para cepillar mi cabello hacia atrás, me recordó a mi mamá y mi papá de nuevo. Ser una niña, ser atendida.
El viejo y la chica todavía discutían. Su tono era impaciente: “-una conmoción cerebral, pérdida de sangre severa, hematomas, externos e internos, más lo que sea que jodió con su sistema nervioso, ¿entiendes? No tengo ninguna razón para mentirte.”
“Todo lo que te estoy diciendo es que, si hay algo más y surgen complicaciones, es tu responsabilidad, porque estoy tomando tu palabra en esto. Preferiría que la chica no muriera o que no terminara con daño cerebral, por supuesto, pero si lo hace, no me sentiré culpable, y yo...”
“Si algo sucede porque me equivoqué, y no es porque me hayas dado la información o las herramientas equivocadas para trabajar, me haré cargo. Se lo diré a él, y tu reputación no se verá afectada. Lo prometo.”
El anciano refunfuñó y murmuró algo, pero no dijo nada más.
Traté de abrir mis ojos otra vez. Reconocí la cara. Brian. Lisa se unió a él junto a la cama.
“Hola,” dijo, con un tono que simpatizaba, “Te dieron una paliza, ¿eh?”
“Eso supongo”, respondí, excepto que no estaba segura de haber dicho el "eso" en voz alta. Podría haber estado volviendo a dormir, pero otro cosquilleo en mi cara me hizo arrugar la nariz. “Que es-?”
“Eso, cariño, es la única razón por la que hemos estado tratando de despertarte. Has estado usando tu poder mientras duermes, y cada bicho en el vecindario se ha estado juntando aquí para treparse sobre ti. No todos a la vez, no todos juntos, pero se están acumulando y alguien se va a dar cuenta.”
Brian miró hacia el otro lado de la habitación, “Tenemos las ventanas y puertas selladas con cinta adhesiva y papel film, y todavía están entrando. No te puedo llevar a ningún lado, y el buen doctor aquí necesita que nos desalojemos en caso de que llegue un paciente real.”
“Lo que necesito es un ambiente de trabajo estéril”, gruñó el anciano, “Uno que no está plagado de cucarachas y-”
“Lo estamos manejando”, le espetó Lisa. Luego, con voz más suave, dijo: “Taylor, no te vayas a dormir.”
Me sorprendí al darme cuenta de que me estaba quedando dormida. Gracioso.
“Sé que los analgésicos son agradables. Te dimos muchos, ya que realmente estabas sufriendo. Pero necesitamos que los envíes lejos. Los bichos.”
Oh. Recordaba vagamente haberle dicho a mis bichos que vinieran a mí no mucho antes de desmayarme. Supongo que nunca les dije que pararan. Supongo que desmayarme me lo había impedido. Les envié una instrucción y luego le dije: “Ya está hecho” Algo llamó mi atención. “Hmm. Interesante música.”
“¿Música?” Lisa se veía momentáneamente muy preocupada. Ella miró a Brian.
“Afuera. En frente de la puerta. Un iPod, tal vez. Hay un chico, escuchando música. Tal vez él no tiene los auriculares puestos o los audífonos en los oídos. O no están enchufados al iPod. Suena como orquesta o pop. ¿Es latino? ¿O inglés? ¿Ambos? Eso último sonaba japonés. O chino ¿Es racista que no puedo notar la diferencia?”
“Estás balbuceando, Taylor”, dijo Brian, no cruelmente.
Lisa desapareció brevemente de mi campo de visión, “Pero tiene razón. Hay un tipo en los escalones de enfrente, escuchando música. ¿Como supiste?”
“Polilla en la puerta. Estaba tan ocupada escuchando, que me olvidé de hacerla irse. Lo siento. Yo... Yo...”
“Shh. Relájate. Está bien. Solo aleja los bichos y podrás volver a dormir. Estamos manejando todo, ¿está bien?”
Estaba bien. Me quedé dormida.

Fui sacudida fuera de un sueño.
“¡Cuidado!”
“Estoy siendo cuidadoso. Deja de ser tan nerviosa. Solo cierra la puerta del auto.”
“No estoy nerviosa. Casi la dejaste caer hace unos segundos. Te lo juro, si la dejas caer sobre su cabeza...”
“No lo haré”, las palabras eran una vibración contra un lado de mi cuerpo tanto como un ruido en mis oídos. Estaba caliente en ese lado de mi cuerpo, también. Olía bien. Como cuero y crema de afeitar.
Empecé a decir algo, luego me detuve. Demasiado esfuerzo.
La voz de una chica sonó no muy lejos de mi oído. “Hola, Taylor. ¿Haciendo un poco de sonido? ¿Estás despertando?”
Sacudí mi cabeza y presioné mi mejilla más fuerte contra el cálido cuerpo.
Ella rió.
Un golpeteo. El ritmo clásico de siete golpes.[1] La puerta se abrió un momento después.“Dios, Taylor. ¿Está-?”
La chica - Lisa, reconocí ahora - respondió, “Está bien, solo duerme. Como dije en el teléfono-”
“Lamento interrumpir, solo... Lo siento, se me olvidó completamente tu nombre, pero ¿puedo ayudarte a llevarla adentro?”
“En realidad, estoy bien, y creo que sería más probable que se me caiga si tratamos de adaptarnos a transportarla entre dos personas. El nombre es Brian.”
“Brian, está bien. Gracias. Si pudieras traerla aquí. Después de que llamaras, no sabía qué hacer conmigo. Preparé el sofá cama, por si no podíamos llevarla arriba, o si había una silla de ruedas. Estaba pensando lo peor...”
“El sofá es fantástico”, dijo Lisa, “Definitivamente no está en el peor estado en el que podría estar, o incluso cerca de ello. Va a dormir mucho, y necesitarás controlarla cada media hora para asegurarse de que esté bien, durante las próximas doce horas. Además, ella podría querer ver la televisión entre las siestas, así que este parece ser el lugar perfecto para estar.”
“Okay. Bien.”
Estaba tendida planchada, y de inmediato perdí la calidez y cercanía que había tenido momentos antes. Luego alguien puso las fundas calentadas por la secadora y una frazada pesada a mi alrededor y decidí que podía superarlo.
“¿Vendrían a la cocina? Nuestra casa es pequeña y me temo que no hay ningún lugar para sentarse en nuestra sala de estar con el sofá hecho cama. En la cocina, estaremos más tranquilos.”
“Pero todavía podremos ver si ella se despierta”, Lisa respondió: “Tiene sentido.”
“¿Puedo traerles algo? ¿Te, Cafe?”
“Café, por favor”, Brian respondió: “Larga noche.”
“¿Estaría bien si le pidiera té, cuando ya está ocupado con el café, Sr. Hebert?”
“Después de todo lo que han hecho, preparar té es lo mínimo que puedo hacer. Pero, por favor, llámame Danny.”
Si habia estado cómoda en una neblina inducida por morfina antes, estaba muy, muy despierta en el momento en que escuché el nombre y me di cuenta de que estas voces y nombres que reconocí no tenían nada que hacer con estando juntas.
Papá, Lisa y Brian. En mi mesa de la cocina. Mantuve mis ojos medio cerrados y me aferré a cada palabra.
“¿Ella está bien?”
“Como dije por teléfono, ella está bien”, dijo Lisa, “conmoción cerebral, moretones, pérdida de sangre. Nueve puntos de sutura.”
“¿Debo llevarla a un médico?”
“Usted puede. Pero mi padre es médico, y él la revisó en su clínica. Tiró de las cuerdas para hacerle una tomografía computarizada, una resonancia magnética. Quería estar absolutamente seguro de que no había daño cerebral antes de darle analgésicos más fuertes. Aquí. Tengo la botella en uno de estos bolsillos. Ahí. Es codeina. Probablemente tendrá algunos dolores de cabeza importantes, y gimió en sueños sobre dolor en sus extremidades. Dale una pastilla cuatro veces al día, pero solo si siente que la necesita. Si ella está bien tal como está, simplemente bájele la dosis de a poco. Dos al día, o media pastilla cuatro veces al día”
“¿Cuánto cuesta?”
“¿La codeína? Cuatro pastillas...”
“La tomografía computarizada, la resonancia, prescripción. Si me das un segundo para agarrar mi billetera, te daré-”
Pude imaginar a Lisa cogiéndole la mano, deteniéndolo. “Ella es una amiga, Danny. Mi papá nunca pensaría en hacerte pagar.”
Tan surrealista. Escuchar palabras como el nombre de mi padre o la palabra 'papá' de boca de Lisa.
“Yo... no tengo palabras. Gracias.”
“Está bien. De Verdad. Me siento culpable-”
Nos sentimos culpables”, interrumpió Brian.
“-por dejar que suceda. Que Taylor se llevó la peor parte. Y lamento que no te hayamos llamado antes. Tuvimos que esperar a que Taylor se despertara y fuera lo suficientemente coherente para darnos su número de teléfono.”
Estaba bastante segura de que no lo había hecho. Lo que probablemente hacía que este fuera uno de esos horripilantes momentos en los que Tattletale había sido capaz de descifrar algo que no hubiera imaginado que podía.
“Yo - eso está bien. ¿Sus otros amigos están bien?”
“Rachel está más arañada y magullada que Taylor, pero no sufrió una conmoción cerebral, y es una chica dura. Supongo que está durmiendo profundamente en casa, y estará levantada esta tarde. Alec, nuestro otro amigo, se desmayó cuando sucedió, se despertó con un fuerte dolor de cabeza, pero está bien. Nos hemos burlado por haberse desmayado, y le está hinchando las p- le está molestando. Como si los chicos nunca se desmayaran.”
“¿Y ustedes dos?”
“Un poco desgastados, pero se podría notar con solo vernos, obviamente. Raspaduras, golpes, hematomas. Me quemé, solo un poco. No es peor que una mala quemadura de sol.”
“No alrededor de tus ojos, veo.”
Lisa se rió, tan naturalmente que nunca te llamaría la atención, “Sí. Estaba usando lentes de sol cuando sucedió. ¿Es tan notable?”
“No está tan mal, y si es como una quemadura de sol, estarás bien en unos días. ¿Puedes decirme más sobre lo que pasó? En el teléfono, dijiste algo sobre...”
“Una bomba. ¿Has visto las noticias?”
“Explosiones en toda la ciudad toda la noche y toda la mañana, sí. El incidente en el ERP. Todo iniciado por uno de los parahumanos. No puedo recordar su nombre. ¿Sonaba japonés?”
“Bakuda, ¿verdad? Sí, bastante segura de que es el nombre. Estábamos atravesando los muelles en nuestro camino de regreso desde el mercado de Lord Street, y creo que estábamos en el lugar equivocado en el momento equivocado. Un segundo, todo es normal, luego el desastre. Brian estaba cargando las bolsas de Taylor mientras ella volvía a atar sus zapatos, por lo que estaba un poco detrás del resto de nosotros cuando sucedió. Brian y yo nos levantamos después de la explosión, y Alec, Rachel y Taylor no lo hicieron. Taylor fue la que más asustaba ver tendida ahí, porque se podía ver la sangre de inmediato.”
“Dios.”
Abrí los ojos para mirar y vi a mi padre en la mesa de la cocina, con la cara entre las manos. Me tragué un nudo de culpa del tamaño de un puño y cerré los ojos otra vez.
La voz de Brian “Me siento mal por ello. No debería haber caminado delante de Taylor mientras se estaba atando los zapatos, o...”
“Brian. Si hubieras estado parada junto a ella, hubieras terminado en la misma forma que ella y no hubieras podido cargarla”, objetó Lisa. “Fue mi culpa por sugerir que atravesamos los muelles.”
“Tengo que preguntar-” Mi papá comenzó, “¿Por qué...?” Se detuvo, incapaz de encontrar una buena manera de expresarlo.
“Normalmente no tomaríamos un atajo a través de esa parte de la ciudad”, dijo Lisa, “pero éramos cinco y ya sabes... mira a Brian. ¿Te gustaría meterte con un tipo tan grande como él?”
“Caramba, gracias, Lise”, dijo Brian. Entonces él y mi papá se rieron juntos.
Tan surreal.
“Yo... sé que suena extraño”, mi padre habló, vacilante, “Pero incluso después de que me dijeras que era una bomba, por teléfono, no podía creerlo. Pensé que tal vez era una broma perversa, o Taylor se había encontrado, um.”
“Los matones”, Lisa terminó la oración de mi padre.
“¿Lo sabes?”
“Explicó mucho, incluso lo que sucedió en enero. Todos nosotros dejamos en claro que ayudaríamos si ella lo pidiera, por mucho o poco que quisiera.”
“Ya veo. Me alegro de que haya encontrado a alguien con quien hablar al respecto.”
Simpáticamente, Lisa respondió: “Pero estás decepcionado de que ese alguien no seas tú.”
Si la culpa te causara dolor físico, creo que habría sido como un puñal en mi corazón.
Mi padre, inexplicablemente, se rió, “Vaya si no das inquietantemente en el blanco. Taylor dijo que eras inteligente.”
“¿Ella dijo eso, eh? Es agradable escuchar eso. ¿Qué más dijo ella?”
Mi papá se rió de nuevo. “Mejor lo dejo allí, antes de decir algo que ella preferiría que mantuviera en privado. Creo que ambos sabemos que le gusta guardarse las cosas.”
“Demasiado cierto.”
“Hay galletas caseras en ese tarro. Aún tibias. Después de preparar el sofá, no sabía qué hacer. Tuve que lidiar con la ansiedad de alguna manera, así que horneé. Siéntanse como en casa mientras preparo su té y su café.”
“Gracias, Danny”, dijo Lisa, “voy a ir a la sala de estar y ver cómo está Taylor, si no hay problema.”
“Por favor, hazlo.”
“Solo tomaré una galleta primero... Mm. Huele bien.”
Cerré los ojos y fingí estar durmiendo. Podía escuchar a Brian hablando con mi padre en la otra habitación, algo sobre el trabajo de mi papá.
“¿Entonces?” Lisa me preguntó en voz más baja, mientras se subía al sofá cama y se acostaba a mi lado, “¿La historia pasa?”
Lo pensé, “No me gusta mentirle a mi papá.”
“Así que te nos encargamos de mentir por ti. ¿A menos que quieras decirle la verdad?”
“No, pero no te quiero aquí.” Los frenos mentales que deberían haber impedido que mis labios se movieran no lograron evitar que las palabras salieran de mi boca. Cerré los ojos, sintiendo el calor de un rubor en mis mejillas.
“L-lo siento mucho... Eso salió mal. Estoy agradecida por lo que hicieron, por lo que están haciendo. Ustedes son geniales y pasar el rato con ustedes ha sido de lo más divertido que he hecho en años. Estoy tan contenta de que estés aquí, y no me gustaría nada mejor que simplemente relajarme y descansar después de todo eso, pero-”
Lisa puso un dedo contra mis labios, silenciándome. “Lo sé. Te gusta mantener las distintas partes de tu vida separadas. Lo siento, pero no había forma de evitarlo. Estabas herida, y no pudimos mantenerte sin que tu padre causara revuelo.”
Bajé los ojos, “Sí.”
“Probablemente vas a estar un poco tambaleante por unos días. Tu, hum, honestidad brutal en este momento fue probablemente la conmoción cerebral trabajando. Influirá en tu estado de ánimo, quizás afloje tus inhibiciones como si estuvieras un poco borracho. Su memoria puede ser poco confiable, podría estar más desorganizada o podrías tener cambios de humor extremos, como el llanto. Es posible que tengas más dificultades para leer las señales sociales. Si trabajas para superar todo eso, dejaremos pasar si dices algo que normalmente no dirías. Solo... trata de no dejar que se te escape algo privado cerca de tu padre, para que nada se filtre. Todo esto debería pasar pronto.”
“Está bien.” Esa última parte fue algo así como un alivio.
Brian se unió a nosotros y se sentó en la esquina de la cama frente a donde Lisa estaba acostada, a mis pies. “Tu papá es un buen tipo”, me dijo. “Me recuerda mucho a ti.”
No sabía qué decir sobre eso, así que solo dije: “Gracias.”
“Incluso después de que te casi te hayas recuperado por completo, creo que haremos todo lo posible para evitar situaciones difíciles, al menos por un tiempo”, dijo Lisa. Brian asintió.
“Me gusta esa idea”, respondí. “Entonces, ¿qué pasó realmente, anoche?”
Ella movió su cabeza para que compartiera mi almohada, “¿A partir de cuándo?”
“Desde cuando Alec estrelló el auto. Un segundo todo está bien, el siguiente, apenas puedo moverme, apenas puedo pensar.”
“Ella estaba haciéndose la muerta. Yo estaba ocupada cuidando a Alec, suponiendo que ustedes la tenían vigilada. Al mismo tiempo, supongo que Brian y tú supusieron que la vigilaría. Mientras no prestábamos atención, ella cargó su lanzagranadas y te disparó. Debería haberte quemado, pero creo que tu traje te salvó. Sin embargo, tu traje no pudo hacer mucho para prevenir la conmoción cerebral. Hubo algún efecto secundario, en el que le hizo algo a tu sistema nervioso. Como ser golpeado con un Taser, pero más como ser incapacitado con un dolor incalculable que simplemente noquearte.”
Me estremecí. Solo recordar lo que había sentido me hizo temblar, como si estuviera oyendo clavos en una pizarra.
“Yo estaba más lejos, y creo que tu cuerpo protegió a Brian, o tal vez su poder ayudó, porque no nos golpearon ni la mitad de duro. Todavía fue suficiente para derribarnos a los dos el tiempo suficiente para que Bakuda cargara y disparara dos rondas de esa mierda pegajosa de cuerdas. Una vez que sucedió eso, estábamos bastante jodidos. Hasta que le diste un giro a la situación.”
“Le apuñalé el pie”, recordé.
“Cortaste dos y medio de los dedos del pie izquierdo. Uno de los cuales tenía un anillo. Brian dijo que empujaste el cuchillo hacia él cuando te desmayaste. Él ennegreció la zona, logró alcanzar el cuchillo, se liberó y luego rescató al resto de nosotros.”
“¿Y Bakuda?”, Susurré.
“Una de las dos malas noticias. Se escapó mientras Brian estaba libre y ayudándonos.”
“¡Carajo!”, Dije, un toque demasiado fuerte.
Brian sondeó disculpándose, “Estabas en mal estado, no estaba seguro de lo que le había pasado a Regent, y Lisa estaba un poco débil por la misma explosión que te hizo perder el aliento. Podría haber alcanzado a Bakuda, detenerla, pero decidí asegurarme de que ustedes estuvieran bien era más importante.”
Asenti. No podría exactamente discutir con eso.
Lisa continuó: “Llamé al jefe, nos envió a un médico que tiene fama de ser discreto y de trabajar con parahumanos. Lo ha estado haciendo durante veinte años. Estábamos preocupados por ti.”
“Lo siento.”
“No hay por qué disculparse. De todos modos, todo salió más o menos bien. El médico le sacó la cápsula de la nariz a Brian, te parchó y le puso suero a Regent. Me senté y te observé mientras Brian iba a buscar a Rache, su perro y el dinero. Solo se perdieron dos o tres mil, alguien pensó que podían escaparse de la bolsa antes de que todo fuera contado. Nuestro jefe envió una camioneta y lo recogió un poco después de la medianoche. El dinero que nos dio ya está en nuestro departamento, con más por venir después de que él decida cuánto valen los papeles.”
“Dijiste más o menos bien, y todavía no me has contado la segunda mala noticia. ¿Qué no me estás diciendo?”
Ella suspiró, “Esperaba que estuvieras demasiado fuera de ti para preguntar. ¿De verdad quieres saber?”
“Realmente no. Pero si voy a quedarme aquí por un tiempo, mejorando, no quiero que me dejen imaginar los peores escenarios posibles.”
“Está bien.” Ella buscó dentro del bolsillo de su chaqueta, y luego me dio un recorte de periódico. Excepto que estaba roto, no recortado. ¿Periódico rasgado? En la parte superior, en grandes letras en negrita, estaba la palabra 'Escapado'.
Sin embargo, cuando traté de leer el artículo, descubrí que no podía mantener los ojos fijos en una línea. “¿Léelo para mí?”
“Te daré el resumen. Justo antes de que ella comenzara a perseguirnos en el Jeep, Bakuda dio la orden de poner otro plan en acción. Las bombas comenzaron a estallar en toda la ciudad. Explotando transformadores para negar el poder a distritos enteros, una escuela, un puente, vías de tren... la lista continúa. La gente está perdiendo la cabeza. Noticia de primera página, está en todos los canales. Dicen que al menos veinte personas han muerto hasta el momento, con otros cuerpos aún por identificar, y eso sin contar las cuatro personas que explotó cuando nos sostenía a punta de pistola.”
Una imagen vívida de lo que le había sucedido a Park Jihoo pasó por mi mente. Él murió. Él está realmente muerto. Nunca lo conocí, pero se fue para siempre, y no pude hacer nada para salvarlo.
“Aquí está la segunda parte de las malas noticias. ¿Todo de eso? Fue una distracción exagerada. Algo para mantener ocupada a todas las capas de la ciudad, mientras Oni Lee sacaba a Lung del CGP.”
Dejé escapar un largo suspiro. “Oh, mierda.”
“La ciudad es una zona de guerra ahora mismo. El ABB es doce veces el tamaño de lo que era hace dos semanas, y Bakuda está fuera de control. Explotan más bombas cada pocas horas, pero esta vez no están destinadas a servicios importantes. Negocios, viviendas, almacenes, barcos. Mi suposición es que está apuntando a lugares donde las otras pandillas y facciones importantes de la ciudad se reúnen, o lugares donde podrían reunirse. No sé lo que va a pasar.”
“Uno pensaría que cortarle un tercio de los dedos de los pies la desaceleraría, en todo caso”, dijo Brian.
Lisa negó con la cabeza. “Ella está en una fase maníaca. Ella se agotará, si no lo ha hecho ya, y las explosiones se detendrán en cuestión de horas. Sin embargo, con el restablecimiento de Lung como líder, eso no significa que el ABB va a perder fuerza. Lo más probable es que aproveche la ventaja que Bakuda creó para él. Es solo una cuestión de dónde, cuándo y cuánto. Depende del estado en el que esté.”
No tuvimos la oportunidad de hablar más sobre el tema. Tattletale se llevó un dedo a los labios y nos callamos. Unos segundos más tarde, mi padre entró en la sala de estar, sosteniendo una bandeja. Él la puso en mi regazo. Tres tazas, un plato de galletas y dos bagels tostados, uno con mermelada y otro con mantequilla.
“Tengo otro bagel en la tostadora, así que tomen los que quieran y pregúntenme si quieren más. La taza verde es el café de Brian. Té para ustedes, chicas. Aquí tienes, Lisa. La taza de Woodstock es la favorita de Taylor desde que era una niña. Toma.”
Brian se rió un poco cuando acepté la taza con las dos manos.
“¡Oye! No se ríen de mí mientras estoy así.”
“Lo que me recuerda, ¿cuánto tiempo antes de que ella esté bien para volver a la normalidad?”, Le preguntó mi padre a Lisa.
“Una semana, como mínimo”, Lisa respondió: “Tal vez escoltala hasta y desde el baño hasta que estés seguro de que se mantiene firme, pero más allá de eso, probablemente sea mejor si se queda en la cama, se queda en casa y se lo toma con calma hasta que el próximo sábado.”
Eso me detuvo. “¿Qué hay de la escuela?”
Lisa empujó mi brazo con el codo y sonrió, “Tienes una excusa perfecta para no ir. ¿Por qué quejarte?”
Porque me había obligado a ir a la escuela después de perderme casi una semana de clases, con la intención de no perder más, y ahora me iba a perder otra semana completa. No podía decir eso, especialmente no delante de mi papá.
“¿Está bien si nos quedamos un poco?”, Lisa murmuró en mi oído, en el momento en que mi padre se fue a buscar el tercer bagel.
“Sí”, admití. El daño ya estaba hecho, por así decirlo, ya estaban aquí. Debo hacer lo mejor posible. Me moví rápidamente para que Brian pudiera sentarse en la cama, justo a mi izquierda, y Lisa se levantó por solo un segundo para agarrar el control remoto. Encontró una película que solo tenía unos minutos y se instaló a mi derecha.
Me dormí momentáneamente y me desperté para darme cuenta de que mi cabeza descansaba sobre el brazo de Brian. Incluso después de que mis ojos se abrieron y comencé a centrarme en la película otra vez, dejé mi cabeza donde estaba. A él no pareció importarle. Los tres nos reímos de una serie de bromas en la película, y Lisa tuvo hipo, lo que solo hizo que Brian y yo nos riéramos más.
Vi a mi papá dando vueltas en la cocina, probablemente para vigilarme, y nuestros ojos se encontraron. Le di un saludo, sin mover mi brazo, solo mi mano, y sonreí. La sonrisa que me dio a cambio fue tal vez la primera verdaderamente genuina que había visto en su rostro en mucho tiempo.
¿Lo de la escuela? Me preocuparía más tarde, si eso significara que podía vivir en el presente así.
[1] La melodía que toca Tattletale se llama “Shave and a haircut, two bits” y aunque no conozcan el nombre, seguro la conocen, es el clásico golpeteo en el que uno golpea 5 veces y le contestan con dos golpes del otro lado.

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2018.06.08 20:46 master_x_2k Interludio III Los Custodios

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____________________Interludio III Los Custodios____________________

El edificio que alberga la división local del Equipo de Respuesta a Parahumanos realmente no sobresalía. El exterior era todo ventanas, lo suficientemente reflexivo como para reflejar el gris oscuro moteado del cielo en lo alto. Solo un logotipo de escudo con las letras "E.R.P." lo marcó aparte de los otros edificios del centro de Brockton Bay.
Aquellos que ingresan al lobby se encuentran con una situación extraña. Por un lado, se podía ver a los diversos empleados vestidos de traje, entrando y saliendo apresuradamente del edificio, hablando en grupos. Un equipo de cuatro oficiales del EPR estaba en espera, cada uno estacionado en un área diferente del vestíbulo, equipado con el mejor equipamiento que el dinero podía comprar. Todos tenían chalecos de malla y chalecos de kevlar, cascos que cubrían sus rostros y armas de fuego. Sin embargo, el equipo era diferente, ya que dos de ellos tenían lanzagranadas colgando de correas al hombro con bandoleras de varias municiones especiales en el pecho, incluida una granada de extinción de incendios, una munición EMP y varias granadas de aturdimiento. Los otros dos tenían lo que parecía a primera vista ser un lanzallamas; si tiraran de los gatillos, expulsarían un espeso y espumoso chorro de espuma, suficiente para contener a todos menos a los villanos más fuertes y rápidos.
En marcado contraste con esto, estaba la tienda de regalos que estaría llena de jóvenes cuando terminara la escuela, luciendo una selección de figuras de acción, posters, videojuegos y ropa. Imágenes de un metro y medio de altura de los diversos miembros de equipo del Protectorado y los Custodios estaban colgados a intervalos regulares alrededor del lobby, cada una respaldada por colores brillantes.
Había un alegre guía turístico esperando pacientemente en la recepción, sonriendo con encanto a cualquiera que mirara en su dirección. Según un cronograma, guiaría a turistas y niños a las oficinas del ERP, la armería, el área de entrenamiento y el estacionamiento con las furgonetas de contención de parahumanos, mostrándoles lo que se necesitaba para administrar a los héroes locales. Para aquellos dispuestos a pagar por la gira premium, esperar hasta dos horas y sufrir la escolta de un escuadrón ERP, habría una parada adicional en la gira: un vistazo al Cuartel de los Custodios.
Cuando un agobiado equipo de jóvenes héroes se tambaleó hacia el vestíbulo, sin embargo, no hubo una gira, solo una mujer corpulenta con pelo corto. Llevaba una chaqueta y una falda de traje azul marino, y esperaba con un par de hombres de aspecto severo con trajes justo detrás de ella. Sin decir palabra, los condujo a través de una puerta detrás de la recepción y hacia una sala de reuniones.
“Directora Piggot. Señora,” Aegis la saludó, su voz tensa. Su traje estaba hecho jirones, y era más carmesí con su propia sangre que su blanco original. Estaba tan estropeado que su identidad civil podría haber sido revelada, si no fuera por la sangre seca y los trozos de carne que le habían quitado, algunas de las heridas tenían medio metro de ancho.
“Dios mío, Aegis,” sus cejas se elevaron una fracción, “Estás echo una porquería. ¿Qué pasa con tu voz?”
“Pulmón perforado, señora”, dijo Aegis con voz áspera, “creo que hay un agujero en mi pecho y espalda.” Como para demostrar, metió los dedos en la cavidad de su pecho.
La directora Piggot no apartó la vista, pero uno de los hombres que estaba detrás de ella se veía con un toque verde, “Puedo tomar tu palabra. No necesitas pasar tu brazo a través de tu pecho para demostrarlo.”
Aegis sonrió y retiró la mano de su pecho.
Su expresión se endureció, “No estaría sonriendo en este momento.”
La sonrisa de Aegis cayó. Miró por encima del hombro a sus compañeros de equipo. Gallant, Kid Win, Vista, Browbeat y Clockblocker llevaban expresiones adecuadamente sombrías.
“Esto fue un fiasco”, les dijo.
“Sí, señora. Perdimos”, admitió Gallant.
“Perdieron, sí. Eso es lo de menos. También causaron cantidades terribles de daño a la propiedad. Me temo que toda la destrucción causada por la niña mimada[[1]](file:///C:/Users/Fernando/Documents/Books/Wildbow/Worm%201%20espa%C3%B1ol.docx#_ftn1) de New Wave es también su responsabilidad, ya que la invitaron a participar. _Sin mi permiso._”
“Yo la invité”, dijo Gallant, “asumiré la culpa, y usted puede tomar los costos por el daño a la propiedad de mi fideicomiso.”
La Directora Piggot le ofreció una sonrisa delgada y completamente carente de humor, “Veo que le haces honor a tu nombre. Sí, estoy segura de que esa es la mejor manera de transmitir el mensaje. Tus compañeros de equipo y yo sabemos quién eres debajo de la máscara. De todos aquí, incluida yo misma, eres el más capaz de manejar una multa de decenas de miles de dólares.”
“No lo negaré, señora”, Gallant ahogó las palabras.
“Me temo que soy una creyente en el castigo, cuando se debe castigar. Tomar dinero de alguien con dinero de sobra no va a significar nada. Todos ustedes compartirán la cuenta entre ustedes. Como no puedo tocar los fondos fiduciarios que el ERP estableció para ustedes, tendré que conformarme con recortarles el sueldo. Tal vez la próxima vez, el resto de ustedes puede convencer a Gallant a que no invite a su novia”
Las protestas se superpusieron. “¡Su hermana estaba en el banco! ¡Ella hubiera ido de todos modos!” “¡Comienzo la universidad el próximo otoño!”
La Directora Piggot simplemente aguantó los argumentos y las quejas. Una persona más cínica incluso podría sugerir que disfrutaba oyéndolas. Cuando pasaron uno o dos minutos y estaba claro que ella no iba a responder o ser arrastrada a una discusión, los jóvenes héroes se sumieron en un huraño silencio. Se aclaró la garganta y habló de nuevo.
“Kid Win. Estoy muy interesada en saber de esta arma que desplegaste en el campo de batalla.”
“¿Mi Cañón Alternador?” Preguntó Kid Win, encogiéndose solo un poco.
“Tendrás que perdonarme”, sonrió Piggot, “El papeleo llega a ser un poco demasiado a veces. ¿Tal vez sabes dónde encontrar la documentación de nuestros equipos militares y científicos para este Cañón Alternador?”
“Dios, Kid”, Aegis gimió por lo bajo, con su voz arruinada.
Kid Win parecía más molesto por la reacción de Aegis que por otra cosa, “Yo, uh. Aún no lo he aclarado oficialmente. Solo pensé que sería mejor usar el cañón y hacer todo lo posible para detener el robo.”
“Ahí es donde estarías equivocado”, le dijo Piggot, “La realidad es que el dinero que se tomó del banco está muy abajo en mi lista de prioridades. Incluso puedes llegar a sugerir que no me importa.”
“Director-” comenzó Aegis. Él no llegó a terminar.
“Lo que me importa es la percepción pública de las capas. Me importa asegurarme de que obtengamos suficientes fondos para mantener a los Custodios, el Protectorado y los escuadrones del ERP pagados y equipados. Sin eso, todo lo que he trabajado para construir se viene abajo.”
“¿Qué vas a hacer?”, Le preguntó Kid Win.
“El cañón se desmantela, primero que nada.”
“¡No!” Aegis y Kid Win hablaron al mismo tiempo. La Directora Piggot pareció brevemente sorprendida por el desafío.
“Empecé con el Cañón Alternador, así tendría algo que sacar en caso de una amenaza de Clase A”, dijo Kid Win, “Deshacerse de él sería un total desperdicio. No me importa si nunca puedo usarlo de nuevo. Dáselo a tu escuadrón ERP. Le enseñaré a alguien cómo funciona. Puedes montarlo en uno de tus camiones o algo así.”
La Directora Piggot frunció el ceño, “La cantidad de tiempo y dinero que eso requeriría, para un evento que podría nunca ocurrir... no. Supongo que puedes quedarte el cañón.”
Kid Win prácticamente se hundió con alivio.
“Pero cualquiera que sea la fuente de poder, la vas a remover, y la mantendré bajo llave. Si una amenaza Clase A entra en juego, te la entregaré. Y el cañón todavía pasa por el proceso de revisión estándar para todo el material creado por Artesanos. Si no pasa la revisión, si estabas poniendo a las personas y a la propiedad en riesgo indebido con lo que hiciste hoy, me temo que podrías enfrentar una multa sustancial o un tiempo en la cárcel.”
Kid Win empalideció.
“¡Directora!” Aegis gruñó la palabra, dando un paso adelante.
“Cállate, Aegis”, gruñó Piggot, “Escucharte tratando de hablar con un pulmón perforado me duele a mí, y por mucho que admiro que defiendas a tu equipo, tu única bocanada de aire se desperdicia aquí.”
Kid Win se volvió hacia Aegis y le ofreció una pequeña sonrisa de disculpa.
“Kid Win, vienes con nosotros para una revisión disciplinaria. Todos los demás pueden retirarse. El grupo de turistas pasará por su alojamiento en una hora, y es probable que haya más de unos pocos periodistas mirando por la ventana. Traten de limpiarse para las fotos que indudablemente van a aparecer en los periódicos de mañana. Por favor.”
Los dos hombres vestidos de traje marcharon al miserable Kid Win por la puerta después de la Directora Piggot. Kid Win le lanzó una mirada preocupada a su equipo antes de que lo sacaran de la vista.
“Hagamos un recuento”, Aegis gruñó, “Gallant o Clockblocker al frente, ustedes decidan quién.”
El equipo salió caminando de la sala de reuniones y se dirigió a su ascensor reservado. Fue diseñado por Artesanos para impresionar a los turistas y ser mucho más seguro. Las secciones entrelazadas de metal se desplegaron y se deslizaron fuera del camino mientras se acercaban, luego se cerraron detrás de ellos. Bajaba de forma tan suave que era casi imposible saber si el ascensor se estaba moviendo.
Salieron a un largo pasillo de acero cromado.
“Voy a tener pesadillas”, gruñó Clockblocker, mientras tocaba con cuidado las ronchas alrededor de su nariz y boca, “Pesadillas con montones y montones de arañas.”
En el otro extremo del pasillo, llegaron a una terminal de seguridad. Aegis señaló a Clockblocker.
“¿Usualmente no lo haces tu?”
“Puede que tenga la retina desprendida”, admitió Aegis con su voz vacilante, “No quiero fallar el escaneo.”
Clockblocker asintió vacilante, luego se inclinó hacia delante para dejar que el terminal escrutara sus ojos. Las puertas de acero hicieron clic, luego se abrieron con un zumbido apenas audible, dejando que los jóvenes héroes y heroínas se abrieran camino en el área principal de su cuartel general.
La habitación tenía forma de cúpula, pero había secciones de pared que podían desmontarse y reordenarse sobre la marcha. Algunos habían sido creados para darles a los diferentes miembros del equipo sus habitaciones individuales, mientras que otros enmarcaban los umbrales que conducían a las duchas, el cuarto de archivo y su sala de prensa / reunión. Una serie de computadoras y monitores de gran tamaño estaban conectadas en red a un lado de la sala, rodeados por media docena de sillas. Uno de los monitores mostraba una cuenta atrás para el siguiente grupo de turistas, mientras que otros mostraban imágenes de cámaras en ubicaciones clave de la ciudad. El Banco Central era uno de ellos, una imagen oscura marcada por el rojo y el azul de las sirenas de la policía.
“¿Shadow Stalker está ausente?”, Preguntó Gallant.
“No pudo llegar a tiempo”, gruñó Aegis, “le dije que se quedara dónde estaba.”
“Ella va a odiar eso. ¿No tiene un gran odio por Grue?”, Preguntó Clockblocker.
“Parte de la razón”, Aegis gruñó las palabras, “le dije que se quedara. No necesito eso. Voy a ducharme. Curarme las heridas. Ustedes hagan el recuento de los hechos.”
“Claro que sí, Jefe,” Clockblocker saludó estilo militar. “Que te mejores.”
"Putos perros mutantes", murmuró Aegis, mientras se dirigía al baño. Se quito la mitad superior de su disfraz hecho jirones antes de que cruzar la puerta.
“¿Vista? ¿Puedes ir a agarrar la pizarra? Trae dos.” Gallant se volvió hacia su miembro más joven. Vista casi saltó en su apuro para seguir la orden.
“¿Qué le va a pasar a Kid?” Browbeat habló por primera vez, “No sé cómo funciona todo esto. ¿Es serio?”
Gallant consideró por un momento, “Podría ser, pero mi instinto me dice que Piggy solo quiere asustarlo. Tiene que dejar de probar los límites con las personas a cargo, o va a tener problemas reales en algún momento.”
“Entonces, no es exactamente el mejor comienzo para tu nueva carrera, ¿eh?” Clockblocker giró hacia Browbeat.
“Caraja, no me molestaría tanto si supiera lo que sucedió”, Browbeat se estiró, y sus músculos comenzaron a disminuir de tamaño, “Al menos entonces podría averiguar qué hacer mejor la próxima vez. Todo lo que sé es que de repente estaba ciego y sordo, y cuando traté de moverme, todo se torció por el camino equivocado. Entonces creo que me aturdieron.”
Vista regresó, arrastrando un par de pizarras en marcos de ruedas detrás de ella.
“Mantén ese pensamiento”, Gallant le dijo a su miembro más nuevo, “Hey, Clock, ¿no te importa si tomo el mando?”
Clockblocker aún usaba las yemas de sus dedos para explorar los bultos levantados en su rostro, “Adelante. Voy a posponer las cosas lo más que pueda en lo del liderazgo.”
“Eres el más viejo después de Carlos. ¿Solo serán tres o cuatro meses antes de que seas el miembro más antiguo?”
“Y mantendré esa posición ni siquiera el resto del verano antes de graduarme y pasarte el manto a ti,” Clockblocker sonrió despreocupadamente, “No te preocupes. Toma el control.”
Gallant se quitó el casco y lo sostuvo en una mano, pasándose los dedos por el cabello rubio húmedo por el sudor. Sonrió triunfante a Vista mientras colocaba las pizarras blancas para que todos pudieran verlas, “Gracias.”
Gallant no necesitó usar su poder para obtener una respuesta emocional de la heroína de trece años. Ella se puso de un rosa brillante. No podría haber ninguna duda para los presentes de que le gustaba su compañero de equipo mayor.
“De acuerdo muchachos”, dijo Gallant, “antes de comenzar, creo que es importante aclarar algunas cosas. En primer lugar, lo más importante, hoy no fue un fracaso. Incluso diría que hoy fue una victoria para los buenos, y comenzamos a establecer eso aquí y ahora.”
Se tomó un segundo para medir las reacciones incrédulas de su audiencia, luego sonrió.
“Los Undersiders. Hasta el momento, han pasado desapercibidos, pero más recientemente han comenzado a realizar trabajos de mayor perfil. Golpearon al casino Ruby Dreams hace cinco semanas, y ahora acaban de robar el banco más grande de Brockton Bay. Esta vez tuvimos la suerte de ponernos en su camino. Eso significa que finalmente tenemos información sobre su grupo.”
Se volvió hacia la pizarra y escribió los nombres de sus oponentes. Grue, Tattletale y Hellhound fueron al primer tablero, con líneas que separan el tablero en tres columnas. Escribió a Regent en el segundo tablero, trazó una línea y luego dudó en la quinta y última columna. "¿Se nombró a sí mismo? ¿El tipo con los bichos?”
“Chica”, lo corrigió Clockblocker, “estaba hablando con los rehenes después de que los Undersiders se escaparon. Dijo que tenía miedo de moverse porque ella iba a hacer que lo mordiera. Me llevó un poco darme cuenta de lo que quería decir exactamente. El pobre tipo estaba en estado de shock.”
“¿Pero no sabemos cómo se llamaba a sí misma?”
Nadie tenía ninguna respuesta a eso.
“Entonces tenemos que acordar un nombre para ella, o la documentación va a ser inconsistente. ¿Sugerencias para un nombre para la chica bicho?”
“¿Larva? ¿Gusano?” Browbeat le ofreció, “¿Pegarle un nombre de porquería?”
“No queremos hacer eso”, suspiró Clockblocker, “Tal vez si hubiésemos ganado, podríamos salirnos con la nuestra, pero no se ve tan bien si la prensa informa que nos pateó el culo alguien llamado gusano.”
“¿Stinger?
[
[2]](file:///C:/Users/Fernando/Documents/Books/Wildbow/Worm%201%20espa%C3%B1ol.docx#_ftn2)¿Pestilence?” Sugirió Vista.
Clockblocker se giró en la silla y tecleó los nombres en la computadora, “Tomados. Stinger es un villano en California con armadura de poder, un jetpack y misiles guiados, y Pestilence es un psicópata espeluznante en Londres.”
"¿Skitter?" Gallant soltó el nombre al aire.
Hubo un ruido de teclas cuando Clockblocker tecleó, “No está tomado.”
“Entonces sirve”, Gallant escribió el nombre en la pizarra, “Ahora intercambiamos ideas. Aquí es donde recuperamos nuestras pérdidas del día, calculamos un ángulo para poder ganar la próxima vez. Así que no se contengan. Compartan cualquier detalle, sin importar cuán insignificante sea.”
“El poder de Grue no es solo la oscuridad. No puedes escuchar allí tampoco. Y también se siente extraño”, dijo Browbeat, “Hay resistencia, como si estuvieras bajo el agua, pero no flotando.”
“Bien”, Gallant escribió eso en la columna de Grue, “¿Siguiente?”
“Los mutantes que hace Hellhound. ¿Los perros? Ella no los controla con su mente. Están entrenados”, ofreció Vista, “Ella les dice qué hacer con silbidos, gestos.”
“Sí, buen punto, me di cuenta de eso”, respondió Gallant, agregando con entusiasmo otra nota a la pizarra.
“La chica con los bichos... Skitter. Es todo lo contrario. Ella tiene un gran control sobre ellos”, agregó Clockblocker.
“¡Sí!”
“Además, según la rehén con la que hablé, ella dijo que puede sentir las cosas a través de sus bichos, que es cómo vigilaba a los rehenes.”
No pasó mucho tiempo antes de que la mayoría de las columnas estuvieran lo suficientemente llenas como para que Gallant tuviera que girar las pizarras para usar las partes traseras.
Carlos regresó de la ducha, con pantalones deportivos y una toalla alrededor de los hombros. Era puertorriqueño, su cabello largo. Su cuerpo estaba limpio de sangre, salvo algunos residuos de restos de heridas irregulares en sus brazos, estómago y pecho. Había cosido torpemente los cortes y las hendiduras, lo que hizo sorprendentemente poco para que fueran más fáciles de ver. Se sentó en una silla y agregó su aporte para las listas, que no fue demasiado. Había estado incapacitado durante demasiado de la pelea para tener mucho que decir.
Hubo un ruido abrasivo de la computadora ya que cada monitor de repente brilló en amarillo. Los Wards se apresuraron a ponerse sus máscaras. Aegis agarró una de repuesto de un cajón de las computadoras.
La entrada se abrió con un zumbido y Armsmaster entró, acompañado por la atractiva Miss Militia. Vestía un uniforme militar modificado, lo suficientemente ajustado en las áreas esenciales para acentuar sus curvas, luciendo un pañuelo alrededor de la boca con una bandera estadounidense bordada y una faja similar alrededor de la cintura. Lo más llamativo, sin embargo, fue el gran lanzacohetes que sostenía sobre sus hombros de la misma manera que un levantador de pesas podría sostener una barra.
“Armsmaster", Gallant se puso de pie, "Es bueno verlo, señor. Miss Militia, siempre es un placer.”
“Siempre el caballero”, los ojos de Miss Militia insinuaron la sonrisa detrás de su bufanda, “Trajimos un invitado.”
Siguiendo detrás de Armsmaster y Miss Militia, estaba una adolescente con una túnica blanca envolvente. Panacea. Ella tenía una tarjeta de identificación con un cordón alrededor de su cuello, con su foto y la palabra "INVITADO" en letras azules brillantes.
“Ella tuvo la amabilidad de ofrecerse voluntariamente para venir y curarlos”, Miss Militia les dijo a los jóvenes héroes, “No puedo enviarlos a casa con heridas horribles y cientos de picaduras de insectos, ¿o sí? Eso los dejaría en evidencia.”
Cambió la posición del lanzacohetes sobre sus hombros, y se disolvió en una mancha de energía verde-negra. La energía se encendió y se arqueó alrededor de ella por unos breves instantes, luego se materializó en una ametralladora. Solo mantuvo esa forma durante unos segundos antes de parpadear y solidificarse en un rifle de francotirador, luego un arma de arpón, y finalmente se quedó en la forma de un par de uzis, uno en cada una de sus manos. Ella apenas parecía darse cuenta, más allá de la acción automática de enfundar las armas.
“Quería agradecerles por venir a salvarme”, dijo Panacea, tímidamente, “y por dejar que Glory Girl venga con ustedes.”
Gallant sonrió, luego, en un tono más preocupado, preguntó: “¿Ustedes dos están bien?”
Panacea negó con la cabeza, “Tattletale encontró una forma de atravesar la invencibilidad de mi hermana. Glory Girl fue picada bastante mal, por eso no vine antes. Creo que te golpea más fuerte, psicológicamente, cuando eres prácticamente invencible pero te lastiman de todos modos. Pero estamos bien ahora. Ella ha sanado, pero está malhumorada. Yo-- Yo estoy bien. Un golpe en mi cabeza, pero estoy bien.”
“Bien.”
Armsmaster estaba en la pizarra, repasando los puntos. “Me gusta esto. Pero esta...” Tocó la columna titulada Tattletale, “Casi vacía.”
“Ninguno de nosotros se encontró con ella, y los rehenes no tenían nada que decir sobre ella”, respondió Gallant.
“Panacea podría ayudar allí”, ofreció Miss Militia.
Todos los ojos se volvieron hacia la chica.
“Yo-- Pasaron muchas cosas", se cubrió Panacea.
“Cualquier detalle ayuda.”
“Um. Lo siento”, dijo, mirando hacia abajo al suelo, “me golpearon en la cabeza, pero mi poder no funciona conmigo misma, y no soy del tipo de personas que salen disfrazadas y se meten en peleas, así que temiendo por mi vida… no lo sé. Todo eso… No puedo ordenar mis pensamientos todavía.”
“Cuanto antes-” comenzó Armsmaster.
“Está bien”, lo interrumpió Miss Militia, “Amy, ¿por qué no empiezas a ocuparte de los Custodios? Si algo te viene a la mente, cualquier cosa que los Undersiders hayan dicho o hecho, o cualquier pista que creas que pueda ayudar, compártelo después, ¿está bien?”
Panacea sonrió agradecida a la heroína, luego se volvió hacia el grupo, “¿Quién necesita más ayuda? ¿Aegis?”
“Viviré”, dijo Aegis, “puedo ser el último.”
Gallant levantó vacilante su mano, “Uno de los perros del Hellhound se estrelló contra mí. Creo que podría tener una costilla rota. Los paramédicos me dieron el visto bueno, pero quiero estar más seguro de que no estoy arriesgando un pulmón perforado o algo así.”
Panacea frunció el ceño, luego hizo un gesto hacia el otro extremo de la habitación, “Te echaré un vistazo allí, ¿está bien?”
“Que sorpresa, el novio de Glory Girl recibe un tratamiento especial”, Clockblocker sonrió para dejar en claro que solo estaba bromeando. Gallant solo sonrió en respuesta.
La pareja fue a la alcoba de Gallant, y ella lo sentó en la cama antes de ponerle una mano en el hombro. Se echó la capucha hacia atrás y frunció el ceño.
“No tienes un pulmón perforado. Tienes una costilla fracturada, pero ni siquiera tienes tanto dolor. Por qué-”
“Mentí. Quería hablar contigo, solo”, le tomó la mano.
Ella frunció el ceño y retiró su mano como si la hubiera mordido. Como para asegurarse doblemente de que no volvería a agarrar su mano, se cruzó de brazos.
“Sabes que puedo percibir emociones”, dijo, “Las emociones de todos, como una nube de colores a su alrededor. No puedo apagarlo. Es solo como veo el mundo.”
“Victoria lo mencionó.”
“Por eso eres un libro abierto para mí. Sé que tienes miedo. No… estás aterrorizada, y es por eso que no estás hablando.”
Suspiró y se sentó en la cama, tan lejos de Gallant como pudo.
“Nunca quise estos poderes. Nunca quise poderes, punto.”
El asintió.
“Pero los obtuve de todos modos, y recibí atención internacional por eso. La sanadora. La chica que podría curar el cáncer con un toque, hacer a alguien diez años más joven, volver a crecer miembros perdidos. Estoy obligada a ser un héroe. Cargada con esta obligación. No podría vivir conmigo misma si no usara este poder. Es una gran oportunidad para salvar vidas.”
“¿Pero?”
“Pero al mismo tiempo… no puedo curar a todos. Incluso si voy al hospital todas las noches durante dos o tres horas a la vez, hay miles de otros hospitales que no puedo visitar, decenas de millones de personas con una enfermedad terminal o que viven en un infierno personal donde están paralizadas. o en constante dolor. Estas personas no merecen enfrentar eso, pero no puedo ayudarlos a todos. No puedo ayudar al uno por ciento de ellos aun si invierto unas veinte horas al día.”
“Tienes que concentrarte en lo que puedes hacer”, le dijo Gallant.
“Suena más fácil de lo que es,” contestó Panacea, con un toque de amargura, “¿Entiendes lo que significa curar a algunas de estas personas? Siento que cada segundo que me tomo es un segundo que he fallado de alguna manera. Durante dos años, ha sido esta… presión. Me acuesto en la cama, me despierto por la noche y no puedo dormir. Entonces me levanto y voy al hospital a medianoche. Voy a pediatría, curo a algunos niños. Voy a la unidad de cuidados intensivos, salvo algunas vidas… y lo hago de forma automática. Ni siquiera puedo recordar a las ultimas personas que salvé.”
Ella suspiró de nuevo, “¿La última persona que realmente recuerdo? Fue quizás hace una semana, estaba trabajando en un niño. Él era solo un niño pequeño, un inmigrante de El Cairo, creo. Ectopia Cordis. Eso es cuando naces con tu corazón fuera de tu cuerpo. Estaba poniendo todo en el lugar correcto, dándole la oportunidad de una vida normal.”
“¿Qué lo hizo tan memorable?”
“Lo resentía. Estaba acostado allí, profundamente dormido, como un ángel, y por solo un segundo, consideré simplemente dejarlo. Los doctores podrían haber terminado el trabajo, pero hubiera sido peligroso. Podría haber muerto si lo hubiera dejado sobre la mesa, el trabajo a medio hacer. Lo odiaba.”
Gallant no dijo nada. Frunciendo el ceño, Panacea miró hacia abajo al suelo.
“No, odiaba que él tendría una vida normal, porque había renunciado a la mía. Tenía miedo de cometer un error intencionalmente. Que podría dejarme estropear el procedimiento en este niño. Podría haberlo matado o arruinado su vida, pero habría aliviado la presión. Bajar las expectativas, ¿sabes? Tal vez incluso hubiera rebajado mis propias expectativas sobre mí. Yo… Yo estaba tan cansada. Tan exhausta. En verdad consideré, por el momento más breve, abandonar a un niño para que sufra o muera.”
“Eso suena más que solo agotamiento”, respondió Gallant, en voz baja.
“¿Es así como comienza? ¿Es este el punto en que empiezo a ser como mi padre, quienquiera que sea?”
Gallant dejó escapar un suspiro lento, “Podría decir que no, que nunca vas a ser como tu padre. Pero estaría mintiendo. Cualquiera de nosotros, todos nosotros, corremos el riesgo de encontrar nuestro propio camino por ese sendero. Puedo ver la tensión que estás experimentando, el estrés. He visto gente quebrarse por menos. Así que sí. Es posible.”
“Está bien”, dijo, en voz baja. Esperó a que ella elaborara, pero no lo hizo.
“Toma un descanso. Piensa en ello como algo que tienes que hacer, para recargar tus baterías y ayudar a más personas a largo plazo.”
“No creo que pueda.”
Se sentaron en silencio por unos momentos.
Se volvió hacia ella, “Entonces, ¿qué tiene esto que ver con lo que sucedió en el banco?”
“Ella sabía todo. Esa chica Tattletale. Dijo que es psíquica, y por lo que dijo, lo que sabía, lo creo.”
Gallant asintió.
“¿Sabes cómo es hablar con gente como ella? ¿Como tú? Sin ofender. Construyes esta máscara, te engañas pensando que todo es normal y te obligas a mirar más allá de los peores aspectos de ti mismo... y luego estos Gallants y Tattletales simplemente te desnudan. Te obligan a enfrentarlo todo.”
“Lo siento.”
“Dijiste que no puedes apagarlo, ¿verdad? Realmente no puedo culparte. Es solo… es difícil estar cerca. Especialmente después de lidiar con Tattletale.”
“¿Qué dijo ella?”
“Ella amenazó con hablar sobre cosas. Cosas más difíciles de lo que acabo de contarte, supongo. Amenazó con decirme cosas que simplemente no quiero saber. Dijo que usaría lo que sabía para arruinar mi relación con Victoria y el resto de mi familia”, Amy se abrazó sola.
“Mi hermana es todo lo que tengo. La única persona sin expectativas, que me conoce como persona. Carol nunca realmente me quiso. Mark está clínicamente deprimido, así que por más agradable que sea, está demasiado concentrado en sí mismo para ser realmente un padre. Mi tía y mi tío son dulces, pero tienen sus propios problemas. Entonces somos solo yo y Victoria. Ha sido así casi desde el principio. Ese petulante pequeño monstruo amenazó con separarnos a mi hermana y a mí usando otra cosa más que yo no quería, otra cosa sobre la que no tenía control.”
Gallant comenzó a hablar y luego se detuvo.
“¿Qué?”
“¿Esto… tiene algo que ver con los… sentimientos bastante fuertes que tienes hacia mí?”
Panacea se quedó quieta.
“Lo siento”, se apresuró a decir, “No debería haberlo mencionado.”
“No deberías haberlo hecho”, se levantó y comenzó a caminar hacia la puerta.
“Mira, si alguna vez necesitas hablar…” ofreció.
“Yo-”
“Probablemente no quieras que sea yo, está bien. Pero mi puerta siempre está abierta, y puedes llamarme a cualquier hora. Sólo para que lo sepas.”
“Está bien”, respondió ella. Luego ella se acercó a él y le tocó el hombro, “Listo. Hematomas desaparecidos, retocadas las costillas.”
“Gracias”, respondió, abriendo la puerta para ella.
“Cuida a mi hermana, ¿está bien? ¿Hazla feliz?”, Murmuró, mientras dudaba en la puerta.
“No hace falta decirlo.” Se reincorporaron al grupo principal.
Cada cabeza en la habitación se volvió cuando Panacea tomó el marcador junto a las computadoras. Con una expresión sombría en su rostro, comenzó a llenar la sección de Tattletale de la pizarra.
[1] Golden child:La niña mimada, hija favorita, de la que la familia siempre se pone de lado.
[2]Stinger: Aguijón

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2018.05.03 05:50 Clevardich Lo que provocaste en mi.

Hace unos meses conocí a una chica por face que necesitaba comprar un móvil, la cual yo tenia uno en venta, después de unos días no le vendí a ella si no a otra persona pero quedamos en contacto, a los días ella me dice que necesita revisar un móvil que es de su mama la cual acepto ayudar; con el pasar de los días nos conocemos algo mas e iniciamos a vernos mas seguido por gusto y poco a poco me enamore de ella. Un buen día fuimos a mi casa por causas ajenas le toca quedarse como todo caballero y respeto la dejo dormir en mi habitación y yo duermo fuera, la segunda vez vino a casa y trabajamos en un proyecto que creamos toda la noche jugamos, hablamos y nos besamos en reiteradas ocaciones esa madrugada no hicimos el amor ese momento. Con los días le declaro mis sentimientos ella me dice que tiene una misión con su "NOVIO" que según ella la engaño y ella sigue pero yo le pedí que lo dejara si ella me correspondía, poco a poco me doy cuenta de que ella trata, visita, ve a varias personas como lo hacia conmigo pero me hice la vista gorda de lo que pasaba ella inicia pasantias y solo la veía una vez a la semana o al mes con todas las cosas y excusas posibles cuando ella con un tutor que no se quien diablos es se la pasan juntos trabajan juntos y bueno no se que mas cosas, hace unos días le dije que me voy del país y no fue a verme se fue a una marcha política no se con quien diablos a lo mejor era el tutor, pero ya de regreso quería verla, me decía que no se podría comunicar conmigo por el problema que tenia con el móvil le dije yo lo arreglo y así tenia la excusa para verle de nuevo, al da siguiente nos vemos nuevamente y hablamos un rato le doy el móvil cuando le pido un beso me dice que no "aquí no, tu eres loco" ese día le escribo y me dice estaba dormida. El día siguiente me escribe a las 5 de la mañana y me da los buenos días le respondo a las 8 y de hay iniciamos la charla le digo todo lo que siento por ella y le digo que por las razones por como me trata la odio que ella no sabia que decidir que dejara de jugar conmigo, ella me dice que ya no es igual por que no tiene tiempo por el trabajo,que llegue en su vida en un momento que tiene que hacer algo importante que no quiere hacerme daño que me quiere mucho pero no como yo quiero, la cual yo le digo si ya decidiste esta bien eso es lo que necesitaba saber, ella dice eso es lo que quieres, le digo claro yo te amo a ti boba pero de verdad no esperare a que te canses de jugar conmigo, ella dice solo quiero que aceptes mi forma de quererte, le digo entonces adiós, y todavía me dice "por que eres así" le digo que me siento destruido dejemos esto hasta aqui quédese con quien quiera, y me dice no puedo olvidarte de paso tenemos aun cosas pendientes por hacer le digo no nos podemos ver mas y me dice como que no, como piensas hacer entonces, le digo voy hacer que me odies, tu no entiendes lo que yo siento cada momento que te veo lo que pasa por mi mente, como te deseo cada minuto, quiero que seas mía solo mía no me cansaría de besarte, abrazarte y hacerte el amor cada día de mi miserable día, me responde pero no se ya lo que quieres. pasado el rato al otro día hablamos y me dice anglas cosas como si nada hubiese pasado le digo nuevamente dame una oportunidad déjame demostrare que podemos estar bien juntos, nunca me contesto estaba con alguien mas, así como descubrí que no solo era ello que solo era uno mas del montón, me moleste tanto de tanto engaño de mentiras y que si no era mía no era de nadie mas la espere la cite a solas le asesine y desaparecí su cuerpo ahora es solo un recuerdo y no sera de nadie. Tu provocaste todo esto te merecías todo lo que paso así no jugaras nunca mas con nadie.
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2018.05.02 01:41 master_x_2k Agitación XI

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_____________________Agitación XI_____________________

Me estrellé contra la silla de la oficina detrás de mí y tanto la silla como yo caímos al suelo. La armadura de mi máscara se había llevado lo peor del golpe, pero todavía dolía tanto como cualquier cosa que hubiera experimentado alguna vez.
La chica me fulminó con la mirada desde detrás de su mata de pelo marrón rizado. En sus manos estaba agarrando un extintor de incendios. Detrás de ella, más allá de las luces que parpadeaban en mi campo de visión, pude ver a los rehenes corriendo por las escaleras. Era desorientador, porque los insectos que les había dejado me decían que todavía estaban en la esquina del vestíbulo, quedándose quietos. Podía sentir que una araña se movía ligeramente cuando la persona que estaba montando exhalaba, luego se estremeció un poco, incluso cuando vi a esa misma persona tropezando y casi cayéndose en las escaleras en su prisa por escapar.
Busqué a los bichos, intenté decirle a uno que se moviera, y todo salió mal. No hubo palabras para describirlo exactamente. Era como una realimentación o acople. Si mi cerebro hubiera sido una computadora, tuve la sensación de que solo recibiría cientos o miles de mensajes de error apareciendo en la pantalla. También era doloroso, multiplicándose hasta que sentí que mi cerebro estaba siendo utilizado como saco de boxeo.
Presioné mi mano contra mi cabeza, haciendo una mueca ante el dolor, y no fue solo por haber sido golpeada con un extintor de incendios. El dolor de cabeza ahora estaba en niveles casi de migraña, y desesperadamente quise arrancarme la máscara e intentar vomitar, aunque solo fuera para aliviar las náuseas que estaban surgiendo. Me estaba haciendo una idea de por qué me había sentido tan mal.
“¿Qué mierda hiciste?”, Le pregunté a la chica.
“No necesitas saber eso”. Blandió el extintor contra mi cabeza y yo me aparté del camino, agarrando el borde de una mesa para ponerme en pie mientras lo hacía.
Ella no me persiguió. En cambio, buscó en el bolsillo de su chaqueta y sacó un teléfono celular. Ella comenzó a marcar un número en el teclado numérico con una mano y la otra sosteniendo el extintor de incendios. Sus ojos estaban fijos en mí.
No había forma de que yo la dejara hacer esa llamada, a quien sea que estuviera marcando. Me puse a la ofensiva, lanzándome hacia ella cuando alcancé el compartimiento blindado que estaba a mi espalda y recogí el bastón extensible. Apreté el gatillo y lo dejé caer hacia un lado. Cincuenta centímetros de aleación pintada de negro con una punta pesada salieron del mango cubierto de espuma.
Sus ojos se agrandaron cuando lancé un golpe con el bastón, pero tuvo la agilidad mental para soltar el teléfono y levantar el extintor para bloquear el ataque. Su agarre en el extintor de incendios no era lo suficientemente bueno para que ella lo mantuviera agarrado, por lo que se estrelló contra el suelo. Ella se alejó en lugar de arriesgarse a intentar levantarlo de nuevo.
La chica retrocedió mientras avanzaba hacia ella. Me detuve cuando estaba parada sobre su teléfono celular. Me desplomé y enfundé mi bastón, luego me incliné y recuperé el extintor. Rompí el teléfono con el extremo del mismo.
“Mierda. Me gustaba ese teléfono “, murmuró.
“Cállate”, repliqué, el dolor hizo que mi voz se forzara, más duramente afilada, “¿Qué mierda me hiciste?” Presioné la muñeca de mi mano libre contra mi frente, como si la presión pudiera ayudar a evitar el dolor.
“Yo… no creo que te lo diga.”
“¿Quién carajo eres, y a quién intentabas llamar?”
“En realidad, era un mensaje de texto, no una llamada, y se envió”, dijo. Entonces ella me sonrió.
En el mismo momento en que pronuncié la palabra ‘Quién’, una de las ventanas al costado del banco se hizo añicos. Un borrón de blanco y dorado se estrelló contra el centro del vestíbulo lo suficientemente fuerte como para enviar fragmentos de baldosas de mármol que se deslizaban por el suelo hasta mis pies, a medio camino a través de la habitación.
La figura se enderezó, se sacudió el polvo y se volvió para mirarme. Casi casualmente, ella le dio un revés a la mesa de mármol y roble a su izquierda que contenía todos los retiros y los recibos de depósito. Con ese movimiento perezoso de su brazo, aniquiló la mesa, causándole tanto daño que nadie volvería a armarla nunca más.
Es humillante admitirlo, pero casi me orino. No estoy seguro de que mi reacción hubiera sido muy diferente si ella no tuviera un poder que la hiciera totalmente aterradora. Literalmente, eso es lo que hacía su poder. ¿Había hecho algo atroz en una vida pasada, para merecer ir contra Lung en mi primera vez en traje, y Glory Girl en mi segunda?
“Hola, hermana”, Glory Girl inclinó la cabeza hacia un lado, para mirar a la chica de cabello castaño, “¿Estás bien?”
La niña, que no podía ser otra que Amy Dallon, Panacea cuando estaba de traje, le ofreció a Glory Girl una radiante sonrisa, “Lo estoy ahora.”
La hermana de Glory Girl había estado entre los rehenes. Maldición. Al menos sabía quién era ella ahora. Podía sanar con un toque, y si lo que le había hecho a mis poderes era una indicación, ese no era el alcance total de sus habilidades. Glory Girl y Panacea eran celebridades, incluso si Panacea en general había evitado el foco de atención últimamente. Estaban entre los héroes locales más famosos, posiblemente entre las capas menores de edad más poderosas, estaban enojadas conmigo y yo estaba atrapada en una habitación con ellas.
Y mis poderes no estaban funcionando.
Glory Girl se acercó a mí y me apresuré a alcanzar a Panacea. Ella hurgó con fuerza mi traje, tratando de agarrar mi guante, luego mi máscara, pero en el momento en que saqué mi cuchillo, ella y Glory Girl se quedaron absolutamente quietas. Agarré la barbilla de Panacea y maniobré para estar parada detrás de ella, con mi cuchillo presionado contra su garganta.
“Considérate afortunada, perra bicho, que tu disfraz cubra todo tu cuerpo”, me murmuró Panacea, “O quizás te daría un ataque al corazón. O cáncer.”
Tragué saliva. No me consideraba particularmente afortunada en este punto.
“Parece que estamos en un punto muerto”, dijo Glory Girl.
“Es cierto”, respondí.
“Entonces, ¿vamos a quedarnos aquí hasta que lleguen refuerzos de un lado o del otro, inclinar la balanza a favor de alguien?”
“Podría vivir con eso. La última vez que vi, mi lado estaba ganando.”
“Ayudé a Aegis a salir de un aprieto en mi camino, así que mantiene a tus amiguitos ocupados. También deberías saber que el Protectorado está en camino de un vino y cena con los mejores de Brockton Bay en Augustus Country Club. No puedo hablar por ellos, pero sé que estaría realmente enojada si algunos pequeños mocosos me sacaran de la oportunidad de probar el mousse de chocolate del club.”
Panacea se echó a reír, “Está bueno, ¿no?”, Y luego, en voz baja, me susurró: “¿Qué tal si jodo tu paladar, pequeña terrorista? Amenazas las vidas de inocentes, puedo ir tan lejos. Puedo hacer cualquier cosa con tu biología. Hacer que todo lo que comas tenga sabor a bilis. O tal vez solo te haga gorda. Mórbidamente, repugnantemente gorda.”
“Puedes callarte ahora”, apreté mi agarre y presioné el cuchillo una fracción más fuerte contra su garganta. Entre el estrés del momento, el fuerte dolor de cabeza y el hecho de que la maldita Glory Girl estaba parada a menos de quince metros de distancia, no necesitaba que la hermanita me distrajera con imágenes de pesadilla.
Glory Girl habló, “No es solo el Protectorado tampoco. Tu acabas de tomar a un miembro de New Wave como rehén y amenazaste su vida. Hay muchas posibilidades de que mi madre, mi padre, mi tía, mi tío y mis primos también se presenten. Brandish, Flashbang, Lady Photon, Manpower, Laserdream, Shielder… ¿cómo vas a arreglártelas, entonces?
Mierda. No tuve respuesta a eso. Mantuve la boca cerrada. Apenas podia concentrarme ahora, mientras mi cabeza latía. Mi visión se tambaleaba por los bordes, y mi control sobre mis bichos prácticamente desapareció. La mayoría se había liberado de mi influencia por completo, y estaban zumbando alrededor de las lámparas o arrastrándose hacia la oscuridad. Era todo lo que podía hacer para mantenerme de pie y mantener las manos firmes.
“Suelta el cuchillo y ríndete, y me aseguraré de que sean indulgentes.”
“He leído lo suficiente sobre la ley como para saber que no tienes el poder de hacer acuerdos”, le dije, “No hay trato.”
“Bueno. Entonces supongo que esperamos.”
Pasaron unos largos momentos.
Glory Girl volvió su atención hacia su hermana, “Quería ir al centro comercial a almorzar, pero noooo”, dijo Glory Girl, “tenías que ir al banco.”
“Era ir al banco o terminar quebrada para esa doble cita a la que me estás obligando a ir.”
“Ames, el tipo con el que te estoy emparejando es un millonario de dieciséis años. No creo que sea irracional esperar que pague la cuenta por la cena y la película.”
“¿Podrían ustedes dos por favor callarse?” Gruñí.
“¿Tienen que hacerlo? Es muy informativo “, bromeó Tattletale mientras entraba sigilosamente en la habitación. Se izó hasta el borde de una de las estaciones de las cajeras, y luego saludó a Glory Girl, “Hey Glory Hole.”[1]
La cara de Glory Girl tuvo un tic.
“Oye, Tattletale”, llamé, mi voz un poco forzada, “No es que no esté contenta de verte, pero ¿podrías evitar enojar a Alexandria Junior?”
“Meh. Parece que tienes las cosas bajo control. ¿Por qué no envías a los bichos contra la reina del baile?”
“¿Reina del baile?” Preguntó Glory Girl.
“Um,” interrumpí, antes de que ninguna de ellas pudiera decir algo que comenzara una pelea, “Primero que nada, ella es invencible. En segundo lugar, una vez más, mala idea irritar a alguien que puede blandir un autobús escolar como un bate de béisbol. En tercer lugar, mi rehén aquí hizo algo para joder con mis poderes.”
“Lo último es una mierda”, simpatizó Tattletale. Luego miró más de cerca a Panacea, “Mierda. ¿Amy Dallon? Grue me va a matar, por pasar por alto eso. Te ves diferente a cuando apareciste en las noticias. ¿Estás usando tu cabello de manera diferente?”
“Tattletale”, interrumpí, de nuevo, “Menos charla, más resolución de problemas. Glory Girl dijo que el Protectorado y tal vez New Wave están en camino.”
Tattletale miró a Glory Girl, luego frunció el ceño, “No está mintiendo. Comencemos con el problema tres, ya que no te ves muy bien. ¿Tus poderes no funcionan?”
“No puedo controlar mis bichos, tengo un gran dolor de cabeza.”
“Creo que sé por qué. Déjame arreglar eso para ti”, dijo Tattletale. Saltó del puesto de cajero y comenzó a caminar hacia mí y hacia Panacea.
“No te muevas”, advirtió Glory Girl.
“¿O qué?” Tattletale giró para mirar a la niña, sonriendo, “¿Me darás una paliza? No puedes hacer nada mientras mi compañera tiene un cuchillo en la garganta de tu hermana. Sentada. Quieta. Buena niña.”
Glory Girl fulminó con la mirada a Tattletale, pero ella no se movió.
“Creo que sería mejor si te quedaras atrás”, le advertí, “Si te pones en el alcance de Panacea, ella te tocará y te dará un derrame o algo así.”
“¿Puede hacerlo? Por supuesto. ¿Lo hará? Definitivamente no. Perro que ladra, no muerde.”
“Inténtalo”, se burló Panacea. Reafirmé mi agarre y le recordé el cuchillo contra su garganta.
“Realmente preferiría evitar el tentar al destino”, le dije, con cuidado.
“Bien, bien”, dijo Tattletale, levantando las manos en un gesto de apaciguamiento. Caminó hacia el escritorio del gerente de la sucursal y abrió un cajón.
“Sacas una pistola de ese cajón”, amenazó Glory Girl, “Y te romperé en dos.”
“Ya es suficiente con las amenazas que no puedes cumplir. No es un arma,” Tattletale sonrió, levantando sus manos otra vez. Un llavero colgaba de su pulgar izquierdo.
“Llaves”, dijo Glory Girl.
“Las llaves del gerente Jeffry Clayton. Totalmente personalidad Tipo A. Dominante. El tipo de persona que adora tener el control absoluto de una reunión.”
“Antes que nada, ¿a quién le importa? Segundo, ¿cómo sabes esto?
“Vamos”, Tattletale sonrió, cruzando los brazos, “Primera regla del Villano. No le das información al héroe en un monologo.”
“Claro”, Glory Girl estuvo de acuerdo, “Siempre vale la pena intentarlo.”
“Te lo diré de todos modos.”
Glory Girl levantó una ceja.
“No hay razón para no hacerlo”. De hecho, estoy en ventaja de hacértelo saber. Soy psíquica. Leí su mente cuando lo tomamos como rehén, como estoy leyendo la tuya en este momento,” la mentira era tan buena que casi me convencía a mí.
Un destello de rojo llamó mi atención. El punto rojo de un puntero láser se posó en la capucha de la chaqueta de Panacea. Miré a Tattletale y vi que, mientras tenía los brazos cruzados, sostenía un puntero láser que estaba sujeto al llavero. Vi a Tattletale dibujar un vago círculo alrededor del punto que ella había señalado, en la chaqueta de Panacea.
“Mentira”, dijo Glory Girl, “La capacidad mental que necesitarías para interpretar y decodificar los patrones neuronales únicos de alguien necesitaría una cabeza cinco veces más grande que el tamaño normal para contenerlo todo. Los verdaderos psíquicos no pueden existir.”
“Ooh, alguien cursa Parahumanos 101 en la universidad. ¿Tus padres tiraron de algunos hilos y te metieron en un curso universitario antes de terminar la escuela secundaria?”
“Creo que ya sabes la respuesta, no estoy creyendo que hayas leído mi mente para conseguirlo.”
“¿Por qué es tan difícil de creer? Leyend puede disparar lásers de sus manos, lásers que doblan en las esquinas. Clockblocker y Vista pueden meterse con las fuerzas fundamentales del espacio y el tiempo. Kaiser puede crear metal desde el aire. La conservación de la masa, la conservación de la energía, las leyes básicas de nuestro universo se rompen por las capas todo el tiempo. Todo eso es posible, ¿pero no puedo asomarse a tu cerebro?”
Tattletale todavía estaba enfocando el puntero láser en la capucha de Panacea. Como yo era la única persona en condiciones de verlo, solo podía ser para mi beneficio. Retiré la capucha, investigué el interior y no encontré nada. Pero en la nuca, vi a una de mis arañas viudas negras.
Se la retiré gentilmente, y sentí el dolor en mi cabeza empeorar con el contacto, el movimiento. Ya sea por impulso o por reflejo cuando me estremecí ante el dolor, la aplasté entre mis dedos.
Inmediatamente, el dolor en mi cabeza se redujo a una fracción de lo que había sido. El alivio fue tan intenso que casi fue eufórico. Todavía no comprendía del todo lo que hacía Panacea, pero me estaba dando una buena idea. Ella de alguna manera había sentido lo que estaba haciendo para controlar a la araña, luego alteró las cosas para que la araña no me enviara la información correcta. Un bucle continuo de la información incorrecta, como cuando los ladrones de las películas empalmaban una alimentación de cámara de video para repetir el mismo segmento una y otra vez. Por accidente o diseño, había aumentado exponencialmente la interferencia cada vez que mi poder alcanzaba a los arácnidos en cuestión. Todo culminando en un metafórico cortocircuito de mi poder.
Apenas podía entender las sutilezas y la delicadeza que habría requerido establecerlo.
“Glory Gi-” Panacea comenzó a hablar, pero apreté mi agarre, y ella cerró su boca.
“Shhhh”, le susurré.
“Los académicos dicen que estás equivocado”.
Tattletale sonrió, “Los académicos quieren que esté equivocada, y su investigación refleja eso. La telepatía mata del puto susto a la gente, sobre todo porque la única que se sospecha es telépata en el mundo es…”
“La Simurgh”, terminó Glory Girl por ella.
“Claro. Y cuando un puto Aniquilador es tu precedente, la gente se asusta, al igual que estás asustada en este momento, ante la idea de que hay alguien frente a ti que puede encontrar tus secretos más oscuros y contarle al mundo.”
Tattletale señalaba la parte superior del brazo de Panacea ahora. Me tomó dos intentos asesinar a la araña. Antes de que terminara, Tattletale me dirigía al último, que había escondido en el tobillo de Panacea. Lo maté golpeándolo con mi dedo del pie. El dolor de cabeza desapareció por completo un segundo después.
“Por eso te llamas a ti misma Tattletale, ya veo”, decía Glory Girl, “pero eres una retrasada. Somos parte de New Wave. No tenemos secretos. Ese es el maldito punto de nuestro equipo. Héroes sin identidad secreta, sin secretos, revelación total, responsabilidad total.”
“Para que conste,” dijo Tattletale, su voz muy suave y calmada, “odio cuando la gente me llama estúpida.”
“Sin embargo, aquí están ustedes dos, y ninguna de ustedes tiene poderes que funcionen contra ninguna de nosotras. Todo lo que tienes es un cuchillo, y si lo usas, las dos mueren de la forma más dolorosa con la que crea que pueda salirme con la mía.”
“Oh cariño, ¿quién está siendo estúpido? Tengo el arma más poderosa de todas”, ronroneó Tattletale, sonriendo perversamente, “Información.”
[1] Un Glory Hole es un agujero que se hace en baños públicos por donde la gente pasa sus miembros para recibir sexo anónimo.

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2018.04.05 20:45 master_x_2k Agitación III

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____________________Agitación III____________________

“No”, entonó Brian, “Es una muy mala idea.”
Lisa todavía tenía el teléfono en la mano. Perra había llegado justo detrás de ella, y estaba en marcado contraste con los jeans, el suéter y la cola de caballo de Lisa, con una chaqueta militar, y prácticamente sin prestar atención a su cabello. El más pequeño de los perros, el terrier tuerto y de una sola oreja, la siguió.
“Vamos”, Lisa dijo entre dientes, “Es un rito de paso para criminales ruines como nosotros.”
“Robar un banco es estúpido. Ya hemos hablado de esto”, Brian cerró los ojos y se pellizcó el puente de la nariz. “¿Sabes cuál es la ganancia promedio de un robo a un banco? “
Lisa hizo una pausa, “¿Veinte mil?”
“Exactamente. No son millones como los que se ven en las películas. Los bancos no tienen mucho dinero a mano, por lo que estaríamos recogiendo menos de lo que lo haríamos en la mayoría de los otros trabajos. Ten en cuenta el costo y el hecho de que se trata del puto Brockton Bay, donde los bancos tienen un poco más de razón para mantener la cantidad de dinero en efectivo en sus bóvedas al mínimo, y estaríamos trayendo entre doce y dieciséis mil. Divide entre cinco y ¿qué es, dos o tres mil dólares cada uno?”
“Me vendrían bien tres mil dólares adicionales para gastar”, dijo Alec, dejando el control del juego y cambiando su posición en el sofá para seguir mejor la conversación.
“¿En qué?”, Preguntó Brian. Cuando Alec se encogió de hombros, Brian suspiró y explicó: “Es una recompensa horrible por la cantidad de riesgo involucrado. Hay tres grandes equipos de superhéroes en esta ciudad. Considerando que hay otra docena de héroes que vuelan solos, y es casi una garantía que nos metamos en una pelea.”
“¿Y?” Perra habló por primera vez, “Nosotros ganamos peleas. Ganamos antes de que la tuviéramos a ella.” Alzó la barbilla en mi dirección mientras decía esa última palabra.
“Ganamos porque escogimos nuestras batallas. No tendríamos esa opción si estuviéramos encerrados en el banco y esperando que vengan a nosotros, dejándolos decidir cómo y dónde ocurre la pelea.”
Lisa asintió y sonrió mientras él hablaba. Pensé por un segundo que iba a decir algo, pero no lo hizo.
Brian continuó, volviéndose bastante apasionado mientras despotricaba: “No podremos escabullirnos como lo hicimos cuando las cosas se descontrolaron un poco en el pasado. No podemos evitar la pelea si queremos escaparnos con algo que valga la pena tomar. El banco tendrá capas de protección. Barras de hierro, puertas de bóveda, lo que sea. Incluso con tu poder, Lise, hay un límite en lo rápido que podemos atravesarlos. Agrega el tiempo que tenemos que gastar en encargarnos de los rehenes y preparar una salida segura, y prácticamente garantizo que habrá tiempo para que una capa se entere del robo y nos ralentice aún más.”
Alec dijo: “Como que quiero hacerlo de todos modos. Golpear un banco te lleva a la primera página. Es grandioso para nuestra reputación.”
“El enano tiene razón”, dijo Perra.
Brian refunfuñó, “No cagarla es mejor para nuestra reputación en el largo plazo.” Su voz más profunda era realmente buena para refunfuñar.
Alec me miró, “¿Qué piensas?”
Casi había olvidado que era parte de la discusión. Lo último que quería era robar un banco. Los rehenes podrían salir lastimados. El hecho de que potencialmente me pondría en la primera página del periódico tampoco era un punto a favor, si alguna vez quería abandonar la farsa del supervillano y convertirme en un héroe de buena reputación. Me atreví a decir: “Creo que Brian tiene buenos puntos. Parece imprudente.”
Perra resopló. Creo que vi a Alec rodar sus ojos.
Lisa se inclinó hacia adelante, “Él hace buenos puntos, pero yo tengo mejores. ¿Me escucharan?” El resto de nosotros volvimos nuestra atención hacia ella, aunque Brian frunció el ceño de una forma que parecía que tomaría mucho convencerlo.
“Ok, entonces Brian dijo cosas similares antes, antes de golpear a ese casino hace unas semanas. Así que, estaba esperando esto. Pero no es tan malo como parece. El jefe quiere que hagamos un trabajo en un momento muy específico. Me dio la sensación de que estaba dispuesto a ofrecer bastante más si nos esforzamos, y negocié un trato bastante bueno.”
“El robo del banco fue mi idea, y le gustó. Según él, el Protectorado está ocupado con un evento el jueves, a las afueras de la ciudad. Esa es parte de la razón por la cual el momento es tan importante. Si actuamos entonces, casi no hay posibilidad de que tengamos que tratar con ellos. Si golpeamos al Bay Central, en el centro…”
“Ese es el banco más grande en Brockton Bay”, la interrumpí, medio incrédula.
“Entonces, todo lo que dije sobre que tienen seguridad y tener cuidado es doblemente cierto”, agregó Brian.
Si golpeamos al Bay Central, en el centro”, repitió Lisa, ignorándonos, “entonces estamos golpeando a un lugar a solo una milla del Instituto Arcadia, donde la mayoría de los Custodios van a la escuela. Dadas las jurisdicciones, New Wave no podrá saltar sobre nosotros sin hacer quedar mal a los Custodios, lo que prácticamente garantiza que enfrentemos al equipo de superhéroes juveniles. ¿Me siguen hasta ahora?”
Todos asentimos o murmuramos acuerdo.
“Piensen que esto está sucediendo a la mitad de la jornada escolar, y no todos podrán escabullirse para detener un robo sin llamar la atención. La gente sabe que los Custodios asisten a Arcadia, solo no saben quiénes son. Entonces, todos están constantemente atentos por eso. Ya que no pueden hacer que todos los seis o siete mismos chicos desaparezcan de la clase cada vez que los Custodios van a frustrar un crimen sin quedar en evidencia, hay muchas posibilidades de que enfrentemos a algunos de sus miembros más fuertes, o uno de los más fuertes con un grupo de los que tienen poderes menos sorprendentes. Podemos vencerlos.”
“De acuerdo”, se quejó Brian, “Aceptaré que probablemente nos iría bien en esas circunstancias, pero-”
Lisa lo interrumpió, “También conseguí que el jefe aceptara pagarnos dos por uno por él robo. Traemos quince grandes, nos paga treinta. O nos da suficiente dinero para que nuestro total llegue a veinticinco, lo que sea más al final. Entonces, podríamos irnos con dos mil dólares y él nos pagaría veintitrés mil. Así que mientras no terminemos en la cárcel, tenemos garantizados cinco mil dólares cada uno, como mínimo.”
Los ojos de Brian se agrandaron, “Eso es una locura. ¿Por qué haría eso?”
Y_además_”, Lisa sonrió, “Él cubrirá todos nuestros costos, solo por esta vez. Equipo, información, sobornos si los queremos.”
“¿Por qué?” Me hice eco de la pregunta anterior de Brian, incrédula. Lisa estaba hablando de sumas de dinero que ni siquiera podía visualizar. Nunca había tenido más de quinientos dólares en mi cuenta bancaria.
“Porque nos está patrocinando y es lógico que no quiera financiar un equipo de don nadies. Si logramos esto, no seremos nadie. Eso, y él realmente quiere que hagamos un trabajo en ese momento en particular.”
Hubo unos momentos de silencio cuando todos consideraron el trato. Estaba intentando desesperadamente pensar en una forma de tratar de convencer a estos muchachos de que era una mala idea. Un atraco a un banco podría hacer que me arrestaran. Peor aún, podría llevarme a mí o a un espectador inocente a lastimarse o morir.
Brian me ganó, “El riesgo de recompensa todavía no es bueno. ¿Cinco grandes por golpear lo que bien podría ser el lugar más fortificado en Brockton Bay y una confrontación casi garantizada con los Custodios?”
“El segundo lugar más fortificado”, respondió Lisa, “El Cuartel General del Protectorado es el primero.”
“Buen punto”, dijo Brian, “pero mi argumento es válido.”
“Serán más de cinco grandes para cada uno de nosotros, te lo garantizo”, le dijo Lisa, “es el banco más grande de Brockton Bay. También es el centro de distribución de efectivo para todo el condado. Dicho dinero se transfiere dentro y fuera de vehículos blindados con un horario regular- “
“Entonces, ¿por qué no golpeamos uno de los autos?”, Preguntó Alec.
“Tienen de pasajeros o cobertura aérea a varios miembros de los Custodios y el Protectorado, por lo que estaríamos atrapados en una pelea con otra capa desde el primer minuto. Los mismos problemas de los que habla Brian, en cuanto a quedar atrapado en una pelea, dificultades para acceder al dinero antes de que la mierda se caiga, blah blah blah. De todos modos, el Brockton Bay Central tiene autos que llegan dos veces por semana y salen cuatro veces a la semana. Llegamos un jueves justo después del mediodía, y debería ser el mejor día y hora para el tamaño de la recompensa. La única forma en que nos vayamos con menos de treinta mil es si lo arruinamos. Con lo que el jefe está ofreciendo, eso es noventa mil.”
Ella se cruzó de brazos.
Brian suspiró, largo y fuerte, “Bueno, me tienes, supongo. Suena bien.”
Lisa se volvió hacia Alec. No había ninguna resistencia allí. Él solo dijo, “Claro que sí, cuenta conmigo.”
Perra necesitaba convencerse tan poco como Alec. Ella asintió una vez y luego dirigió su atención al pequeño perro con cicatrices.
Entonces todos me miraron.
“¿Qué estaría haciendo?” Pregunté, nerviosamente, esperando detener o encontrar agujeros en el plan que podría usar para argumentar en contra.
Entonces, Lisa esbozó un plan general. Brian hizo sugerencias, buenas, y el plan se ajustó en consecuencia. Me di cuenta con una decepción creciente y un nudo de ansiedad en mis entrañas que era casi inevitable que sucediera.
Discutir contra el robo bancario en este punto dañaría mi operación encubierta más de lo que ayudaría a nadie. Con eso en mente, comencé a ofrecer sugerencias que, esperaba, minimizarían la posibilidad de un desastre. Por la forma en que lo veía, si ayudaba a que las cosas funcionaran sin problemas, ayudaría a mi plan de obtener información sobre los Undersiders y su jefe. Minimizaría la posibilidad de que alguien entrara en pánico o fuera imprudente y un civil terminara herido. Creo que me sentiría peor si eso sucediera que si fuera a la cárcel.
La discusión continuó por un tiempo. En un momento, Lisa consiguió su computadora portátil, y debatimos las estrategias de entrada y salida mientras ella dibujaba un mapa del diseño del banco. Fue extraño, ver su poder trabajando. Copió una imagen satelital del banco de una búsqueda en la web en un programa de pintura y luego la dibujó con gruesas líneas gruesas para mostrar cómo se distribuían las habitaciones. Con otra búsqueda y una sola fotografía del gerente del banco frente a su escritorio, pudo señalar dónde estaba el escritorio del gerente. Eso no habría sido demasiado asombroso, pero sin detenerse, ella siguió señalando dónde estaban los cajeros, así como las bóvedas, las puertas de la bóveda y la habitación cerrada que contenía las cajas de seguridad. Ella notó dónde estaban la caja de fusibles y los respiraderos del aire acondicionado, pero decidimos que no nos meteríamos con ninguno de esos. Esas cosas eran geniales en las películas, pero no eran de mucha ayuda en la vida real. Además, esto era un asalto, no un atraco sigiloso.
Mientras trabajábamos, Alec se sintió inquietó y fue a hacer el almuerzo temprano. De los cuatro, me dio la impresión de que tenía lo mínimo para contribuir, al menos estratégicamente, y que él lo sabía. No estaba segura de si él simplemente no tenía una mentalidad muy táctica o si solo no le importaba demasiado la etapa de planificación de las cosas. Mis suposiciones me llevaron a esto último, ya que parecía más dispuesto a improvisar que Brian o Lisa.
Nos trajo un plato de bocados de pizza junto con refrescos variados, y comimos mientras terminabamos el plan.
“Está bien”, dijo Brian, mientras Lisa cerraba su laptop, “Creo que tenemos una idea general de lo que estamos haciendo. Sabemos cómo entramos, sabemos quién hace qué cuando estamos adentro, y sabemos cómo queremos salir. Teniendo en cuenta que ningún plan sobrevive al contacto con el enemigo, creo que las probabilidades siguen siendo bastante buenas.”
“Así que, el enemigo”, le dije, resistiendo la tentación de hacer una mueca al darme cuenta de que me enfrentaría a los buenos, “Mi única experiencia luchando en traje… o incluso solo peleando, es contra Lung, y eso no fue bien.”
“No te menosprecies”, dijo Brian, “Lo hiciste mejor que la mayoría.”
“Voy a reformular”, dije, “Pudo haber ido mejor. Vamos contra los Custodios y no son presas fáciles.”
Brian asintió, “Es cierto. Hablemos de estrategia y debilidades. ¿Sabes quiénes son los Custodios?
Me encogí de hombros, “Los he investigado. Los he visto en la televisión. Eso no significa que sepa las cosas importantes.”
“Claro”, dijo, “Así que vamos a la lista. Líder del equipo: Aegis. Uno pensaría que tiene el paquete estándar de Alexandria, vuelo, súper fuerza, invencibilidad, pero eso no es exactamente correcto. Él vuela, pero los otros dos poderes funcionan de manera diferente a lo que cabría esperar. Mira, él no es invencible… simplemente no tiene puntos débiles. Toda su biología está llena de tantas redundancias y refuerzos que simplemente no puedes derribarlo. Arroja arena en sus ojos y todavía puede ver al sentir la luz en su piel. Córtale la garganta y no sangra más de lo que lo haría con la palma de su mano. Al tipo le cortaron un brazo una vez y lo tenía reinsertado y funcionando al día siguiente. Apuñálalo a través del corazón y otro órgano asume las funciones necesarias.”
“¿No es que vayamos a apuñalar a alguien a través del corazón?” Lo convertí en una media pregunta esperanzada, una declaración a medias.
“No. Bueno, no sería una mala idea apuñalar a Aegis a través del corazón solo para frenarlo. Si lo haces con algo lo suficientemente grande. El tipo es como un zombi, se recupera unos segundos después de que lo bajes a golpes, sigue viniendo tras de ti hasta que estás demasiado cansado para defenderte o cometes un error.”
“¿Y él es súper fuerte?”, Le pregunté.
Brian negó con la cabeza, “¿Lisa, quieres explicar esta?”
Ella hizo. “Aegis no es fuerte, pero puede abusar de su cuerpo de maneras que lo hacen parecer como si lo fuera. Puede lanzar golpes lo suficientemente fuertes como para quebrarse la mano, destrozarle las articulaciones y romperle los músculos, y su cuerpo simplemente lo recibe. No tiene motivos para contenerse, y no necesita perder tiempo protegiéndose de ti. También puede recurrir a la adrenalina… ¿has escuchado historias cómo las de abuelas viejas levantando autos del suelo para salvar a sus nietos?”
Asentí.
“Eso es obra de la adrenalina, y Aegis puede hacerlo durante horas seguidas. Su cuerpo no se queda sin energía, no se cansa, no agota sus reservas de adrenalina. Él simplemente sigue.”
“Entonces, ¿cómo lo detienen?”, Le pregunté.
“En realidad, no lo haces”, dijo Brian, “la mejor opción es mantenerlo ocupado, mantenerlo lo suficientemente distraído o meterlo en un lugar del que no pueda escapar. Atrápalo en un contenedor de basura y tíralo al río, y puede obtener algunos minutos de alivio. Lo cual es más difícil de lo que parece. Él es el capitán del equipo, y él no es estúpido. ¿Rachel? Lánzale tus perros sobre él. Un can de dos toneladas o dos debería mantenerlo lejos de nosotros hasta que estemos listos para correr.”
“¿No necesito contenerme?” Preguntó Perra, arqueando las cejas.
“Por una vez, no. Enloquece. Solo, ya sabes, no lo mates. ¿Alec? Tú eres el respaldo allí. Esta atento a Aegis, ve si no puedes usar su poder para desequilibrarlo. Compra suficiente tiempo para que un perro lo ponga en sus fauces y probablemente esté fuera de acción.”
“Seguro”, dijo Alec.
Brian extendió dos dedos y tocó el segundo, “Número dos. Clockblocker.[1] Que se sepa, odio a la gente que mete con el tiempo.”
“Él detiene el tiempo, ¿si mal no recuerdo?”, le pregunté, tanto para permanecer en la conversación como para obtener la aclaración.
“Más específico que eso”, dijo Brian, “puede detener el tiempo para lo que sea que toque. La persona o el objeto que toca se pone básicamente en “pausa” por entre treinta segundos y diez minutos. Lo único bueno es que él no controla o sabe cuánto va a durar. Pero si te pone las manos encima, estás fuera de acción. Se parará a tu lado y esperará hasta que comiences a moverte, luego te tocará de nuevo, o simplemente te atará con cadenas y esposas para que cuando su poder se desvanezca, ya estés bajo custodia.”
“En resumen, si te toca, cagaste”, dijo Alec.
“Lo bueno es que quienquiera que toque es también intocable. No se puede herir, no se puede mover. Punto. Lo usa a la defensiva, y puede hacer cosas como tirar papel o tela en el aire y congelarlo en el tiempo, creando un escudo irrompible. No querrás chocar contra algo que esté congelado. Un automóvil que impacte contra una hoja de papel congelada por Clockblocker se partiría al medio antes de mover papel.”
“Entendido”, dije.
Brian continuó, “El tercer bateador pesado en los Custodios es Vista. ¿Conoces ese mito acerca de cómo las capas que obtienen sus poderes jóvenes son exponencialmente más poderosas? Vista es uno de los niños que mantiene vivo el mito. Clockblocker es un mago con un solo truco, su truco consiste en joder con una de las fuerzas clave de nuestro universo, pero es solo una cosa. Vista también se mete con la física en un nivel fundamental, pero ella es versátil.
“Doce años de edad, y ella tiene el poder de remodelar el espacio. Ella puede estirar un edificio como chicle, para que sea el doble de alto, o apretar dos aceras más cerca para que poder cruzar la calle con un solo paso.”
“Su debilidad”, añadió Lisa, “Es el efecto Manton.” Volvió toda su atención hacia mí, “¿Sabes qué es eso?”
“Lo he escuchado mencionar, pero no sé los detalles.”
“De donde sea que vengan nuestros poderes, también llegaron con algunas limitaciones. Para la mayoría de nosotros, existe una restricción sobre el uso de nuestros poderes en los seres vivos. El alcance de los poderes generalmente se detiene en el exterior del cuerpo de una persona o animal. Hay excepciones para las personas con poderes que solo funcionan en seres vivos, como tú, Alec y Rachel. En pocas palabras el efecto Manton es la razón por la cual la mayoría de los telequinéticos no pueden simplemente aplastar tu corazón. La mayoría de las personas que pueden crear campos de fuerza no pueden crear uno a la mitad de tu cuerpo y cortarre en dos.”
“Narwhal puede”, interrumpió Alec.
“Dije la mayoría”, dijo Lisa, “por qué existen estas restricciones es una pregunta casi tan grande como de dónde obtuvimos nuestros poderes en primer lugar. Las capas que pueden esquivar el efecto Manton se encuentran entre las más fuertes de nosotros.”
Asentí, lentamente. Me pregunté si eso tenía algo que ver con porqué Lung no se quemaba a sí mismo, pero no quería alejarme del tema, “¿Y Vista[2]?”
“Vista puede estirar y comprimir espacio. Ella también puede hacer cosas divertidas con la gravedad. La cosa es que el efecto Manton evita que te estire o comprima a ti. También hace que alterar un área sea mucho más difícil para ella si hay más personas en ese espacio. Así que, si todos nosotros estamos en una habitación, es probable que ella no pueda afectar toda la habitación.”
“_Pero_”, agregó Brian, limpiándose un hilo de queso de la esquina de su labio, “cada vez que nos encontramos con ella, ella ha sido más rápida y en general más hábil con su poder, y ha tenido nuevos trucos. Cada segundo que está en el campo de batalla es una segunda cosa que se vuelve más difícil para nosotros. Tenemos que derribarla lo antes posible. Aegis, Clockblocker, Vista. Esos son los que es más probable que nos crucemos, y sin importar quien más termine viniendo, son ellos con los que tenemos que poder lidiar, o estamos jodidos.
“Pasemos rápidamente por el resto. Kid Win.”
“Artesano”, dijo Lisa, “patineta voladora, pistolas láser, visor de alta tecnología son su equipo habitual. Espera algo nuevo, dependiendo de lo que haya inventado en su taller. Él es móvil, pero no tan amenazante.”
“¿Triumph?”, Dijo Brian.
“Cumplió dieciocho años y se graduó a el Protectorado. No tendremos que preocuparnos por él”, dijo Lisa.
“Gallant.”
“El novio de Glory Girl, finge ser un Artesano en la misma línea que Kid Win, pero creo que simplemente anda con una armadura de segunda mano con un nuevo trabajo de pintura. Lo suyo son estas explosiones de luz. Ser golpeado por una se siente como un golpe en el estómago, pero las explosiones también te alteran tus sentimientos. Te pone triste, te da miedo, avergonzado, vertiginoso, lo que sea. No es tan malo a menos que seas golpeado por un montón en fila. No los golpeen.”
“Eso solo deja a Shadow Stalker. Perra sedienta de sangre”, Brian frunció el ceño.
Alec me explicó: “Ella tiene en mente que Brian es su némesis. Ya sabes, su enemigo número uno, su oscuro opuesto. Ella ha ido tras él en cada oportunidad que tuvo.”
“Ella era una heroína solitaria”, dijo Tattletale, “Vigilante de la noche, hasta que fue demasiado lejos y casi mata a alguien, clavándolo contra una pared con una de sus ballestas. Llamaron a los héroes locales, la arrestaron e hicieron algún tipo de trato. Ahora es un miembro en libertad condicional de los Custodios, con la condición de que use pernos tranquilizantes y munición no letal para su ballesta.”
“Lo que no ase”, Brian gruñó, “Al menos, no cuando viene detrás de mí. Esa flecha que disparó a través de mi costado tenía una puta punta de flecha en ella.”
Tattletale negó con la cabeza, “Sus poderes y Brian tienen una extraña interacción el uno con el otro. Shadow Stalker puede transformarse en cierta forma. Se vuelve extremadamente liviana, puede atravesar el vidrio y las paredes delgadas y es casi invisible. La cosa es que, mientras ella y las cosas que lleva son tenues en su estado transformado, las cosas que dispara con su ballesta solo se mantienen así durante medio segundo. Entonces el efecto desaparece y es una flecha regular que vuela hacia ti. Entonces, puede saltar entre los tejados, casi imposible de ver, difícil de tocar, y todo el tiempo te está disparando flechas muy reales.”
“Entonces, ¿qué haces?”, Le pregunté.
“Su poder no funciona bien mientras está dentro de la oscuridad de Brian, por la razón que sea. No es tan rápida ni ágil, él puede verla mejor, y ella no puede verlo en la oscuridad”, me dijo Tattletale, “Así que se convierte en una especie de juego de la mancha[3] muy intenso, con una persona muy veloz que esta esencialmente ciega y sorda, pero con armas letales, mientras que Brian, el otro, intenta eliminarla sin recibir un disparo.”
“Evitemos eso”, dijo Brian, “consume demasiado tiempo y es posible que quiera usar ese tipo de escenario para retrasarnos. Simplemente que no te dispare, y si la ves o ves la oportunidad, informa al equipo y haz tu mejor esfuerzo para derribarla sin perder de vista un objetivo prioritario.”
“¿Así que ese es el plan, entonces?” Dije, “Tantos quizás.”
“Así son las cosas, Taylor”, dijo Brian, su tono un tanto brusco, “creo que hemos hecho un buen trabajo cubriendo todas las bases.”
“Oh, no quise sonar como si estuviera criticando tu plan”, dije.
“Nuestro plan”, interrumpió Brian.
No quería pensar de esa manera. En cambio, dije: “Estoy un poco nerviosa, es todo.”
“No tienes que venir”, dijo Perra, su tono era demasiado casual.
“Con toda seriedad”, Brian me dijo, “Si estás teniendo dudas…”
“Lo estoy”, admití, “estoy teniendo grandes dudas, enormes dudas. Pero no voy a dejar que eso me detenga. Voy con ustedes.”
“Bien”, Brian respondió: “Entonces tenemos el resto de hoy y mañana para prepararnos. ¿Taylor? Puedes encontrarte conmigo en tu trote a primera hora. Tendré un teléfono celular para ti. Puedes enviar un mensaje de texto a Lisa con cualquier cosa que creas necesitar, como esas armas de las que hablabas. Busca modelos y marcas con anticipación si deseas algo específico.”
“¿Cuál es su número?”, Le pregunté.
“Lo pondré en el teléfono antes de dártelo. ¿Lisa? Confirma el trabajo con el jefe, habla con él sobre las otras cosas.”
“Me encargaré.”
“Entonces, a menos que haya algo más, creo que acabamos de planear un robo a un banco antes del mediodía”, dijo Lisa con una sonrisa. Miré el reloj digital que se muestra debajo del televisor. Efectivamente, eran las once y media.
No pude evitar preguntarme si eso era algo bueno.
[1] Clockblocker: lit. Bloquea relojes. Juego de palabras con Cockblocker, alguien que interfiere en que uno consiga concretar con una chica, ya sea intencional o inintencionalmente.
[2] Vista en inglés tiene un significado similar a panorama o paisaje.
[3] Traduje el juego Tag como “la mancha”, como la conocen en mi pais, en España se lo conoce como Tú la llevas.

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2017.12.15 16:27 lulydelmar1 "Adios, puteros.": Desmontando paso a paso las falsedades del artículo

Desmontando paso a paso las falsedades del artículo
1 La campaña viral de Towanda Rebels #HolaPutero ha servido para reanudar el debate sobre la prostitución. Las dos jóvenes denuncian en un vídeo el consumo de prostitución y la compra del cuerpo de la mujer por parte de los puteros. Se trata de quitar la responsabilidad a la prostituta para situarla en quien la tiene realmente: el hombre y la sociedad cómplice y patriarcal
R: a) Lo primero que hay que decir es que son las propias trabajadoras/es del sexo los que tienen que participar en el debate. Las prostitutas tienen organizaciones que las representan. b) Ni las trabajadoras venden su cuerpo, ni los hombres lo compran. Los cuerpos no están en venta. Las [email protected] del sexo ofrecen sus servicios sexuales, como locación de servicio, bajo pautas predeterminadas. c) La responsabilidad no es del hombre, tampoco de la mujer, es una responsabilidad social,conjunta que se extiende a todos los ámbitos del consumo, en una sociedad capitalista. De hecho hay hombres que también se prostituyen.
2 La prostitución es contraria a la igualdad. Los prostituyentes o puteros contribuyen con sus privilegios y sus deseos sexuales a perpetuarla. ¿Qué hay de malo en practicar sexo? No hay nada de malo en practicar sexo de una manera libre, sin intercambio económico de por medio. Ese intercambio, de ser legal, normaliza la actividad, la perpetúa. Es algo así como “venga chicos, [email protected] para todos y no nos tenemos que esconder porque es legal”. Como dice la diputada de Podemos Beatriz Gimeno sobre la libre elección de la prostituta: “el punto de partida aquí es que en el capitalismo todo consentimiento está viciado, no sólo el de las prostitutas; no deberíamos convertirlo en excepcional”
R: a) No es que la prostitución sea contraria a la igualdad, es el sistema capitalista cuya esencia es la explotación de la fuerza de trabajo, no solo de las prostitutas sino de todos los trabajadoras/es. b) Tampoco hay nada "malo", ni bueno si la prostituta ejerce su trabajo en forma libre. No es un problema moral. Si legalizar la actividad es malo, porque normaliza la actividad, entonces los derechos laborales de [email protected] los trabajadoras/es deberían suprimirse porque normalizan la actividad del sistema capitalismo. Es claro, que es falso. Los trabajadores, necesitan más derechos, no menos o ninguno. c) Gimeno lo aclara, no debería ser excepcional, pero lo es. Lo es también en el trabajo rural y la industria textil.
3 La periodista Diana López explica que la mujer que dice preferir prostituirse a limpiar escaleras “olvida que la prostitución es la mayor arma de dominación, explotación y violencia de género del hombre hacia la mujer, con graves consecuencias físicas, psicológicas y sexuales”. Sin ir más lejos, entre 2000 y 2015 al menos 31 prostitutas fueron asesinadas en España
R: a) El grado de explotación de cualquier trabajador en el sistema capitalista depende no de la prostitución, sino de la condición social, o clase social al que pertenezca la persona en cuestión y la situación de lo que los economistas del capitalismo llaman "mercado laboral". b) La mayoría de los trabajadores no eligen su trabajo, los trabajadores necesitan trabajar y cuanto más bajos sean los salarios, como es obvio, mayor es el grado de explotación. Aún así, la prostitución no es homogénea, existen trabajadoras del sexo que pertenecen a un estrato social medio o incluso alto, como también existen trabajadores que no limpian escaleras sino que ocupan puestos directivos en empresas. c) Respecto a las cifras de muertes, no aporta datos. tampoco en que circunstancias. Si son víctimas de trata, explotación o esclavitud es muy dificil establecer una comparativa con las víctimas de violencia machista.
4 Entonces, hay quien me diría que ya que la prostitución siempre va a existir, porque es el oficio más antiguo del mundo, que al menos tengan derechos. Lo cierto, es que no ocurre así. Sabemos que siempre que se abre un mercado se obliga a los/las pobres a entrar en él; y obviamente al estar en un mercado desigual, con cada vez más explotación, la mujer no quedaría en buen lugar.
R: a) Nuevamente el razonamiento rayo con el absurdo. En el sistema capitalista siempre hay una fuerza laboral sin derechos, que funciona para regular el coste de los salarios a la baja. Lo absurdo es suponer, que como la legalización de los derechos de las trabajadoras/es no soluciona la problemática del trabajo informal, entonces que la informalidad sea del 100%. El trabajo informal, lo combate la inspección de trabajo, pero para eso, como es obvio, necesita de instrumentos legales y no estar en un limbo de alegalidad.
5 Sin ir más lejos, en Alemania –donde la prostitución es legal– el 95% de las prostituídas son inmigrantes pobres. Los proxenetas son ahora considerados empresarios y las prostituídas siguen siendo mujeres pobres en su mayor parte. Es precisamente en los lugares donde la prostitución es legal donde existe más tráfico de seres humanos. Es precisamente la ley alemana la que Ciudadanos quiere implantar en nuestro país. El mismo partido que quería alquilar nuestros vientres.
R: a) No aporta la fuente de información. b) La mayoría de los trabajadores, son inmigrantes pobres y si siguen siendo pobres (cosa que dudo o en su caso habría que ver la fuente y cuál es el indice de pobreza que aplican en Alemania) es porque evidentemente, no cumplen con la legislación laboral. El salario mínimo en Alemanía es de 1.498,00 EUR por Mes. c) Qué en los países dónde es legal es donde se produce el mayor tráfico de seres humanos, es un disparate. La invitaría a quién ha escrito eso, que vaya a México, República Dominicana, Brasil, Libia, Turquía o otros tantos países. Incluso España, el mayor patio trasero de la prostitución de Europa. d) Desconozco la ley de Ciudadanos. Pero viniendo del naranjita, debe ser una mierda, como cualquier otra ley que se le pase por la cabeza a ese degenerado. Y la comparativa con su otra ley, es una aberración. No se puede comparar la legislación de los derechos de las trabajadoras del sexo con el alquiler de vientres y mucho menos con un alquiler de vientres "altruista". El alquiler de vientres es un atentado contra los derechos humanos de las mujeres. Y no desde una óptica feminista, sino desde una óptica humanista. No hay forma de regular esa aberración porque la mujer se convierte en esclava de un contrato que se extiende en forma ininterrumpida por más de 9 meses. La prostituta no.
6 Abanderar la prostitución asociada a la libertad de las mujeres para prostituirse es, como dice el sociólogo Žižek, confundir la elección con la ilusión de libertad. Vednita Carter, prostituta y ahora activista cuenta “el daño que causa la prostitución en nuestros cuerpos es el propio acto sexual” tras poner el ejemplo de menores camboyanas que tienen sexo por la fuerza con 30 hombres al día
R: a) De nuevo, lo mismo. Por su puesto que nadie puede abanderar la prostitución asociada a la libertad de las mujeres. Son muy pocos los trabajos asociados a la libertad y sí a una falsa ilusión de libertad. b) No obstante el trabajo es un Derecho, no como en Camboya.
7 Las trabajadoras del sexo quizá me puedan decir, y con razón, que me eche a un lado para que sean ellas quienes decidan si este mercado debe seguir existiendo. Llegados a este punto, y teniendo según qué privilegios, no podríamos hablar sobre aborto, gestación subrogada, publicidad machista o directamente sobre la explotación laboral sin más
R: a) Son los colectivos sociales los que deberían tener por lo menos voz y voto en la cuestión referida no al mercado sino al ejercicio de su trabajo. Como lo tiene cualquier negociación colectiva de trabajo conforme a la ley. Y claro que la sociedad debe debatir. Pero de momento, yo he conocido prostitutas que tienen mucha más dignidad y coraje que muchos políticos que legislan.
8 Habrá quien opine que no es tan malo, como habrá quien diga mientras asfalta carreteras a 40º bajo el sol que no es tan malo, que podría ser peor, que por lo menos tiene trabajo. Pero ser esclavos sí es malo, ser prostituidas sí es malo, ser un objeto, una cosa con agujeros para el disfrute de otros, sí es malo
R: a) Es cierto el capitalismo es muy malo y mañana habrá que abolirlo por decreto. Pero la realidad es que existe y en Suecia, según informes de la ONU y aún con la abolición sigue existiendo. Lo que han logrado es que no se vea y que las calles vuelvan a ser pulcras. Tampoco lo han logrado en países como Cuba donde ha habido una Revolución. De Corea del Norte no tengo datos, pero lo investigaré.
9 Ese cantar por los derechos y las libertades de las mujeres ya huele a podrido. Ese bulo de que la mujer es libre y puede hacer con su cuerpo lo que quiera no es más que otra trampa neoliberal. Si las mujeres pudiéramos hacer con nuestro cuerpo lo que quisiéramos nadie tendría que estar legislando sobre ello. En cualquier caso y aunque existieran mujeres que libremente, según su parecer, están ejerciendo este trabajo, ¿no piensan en quienes no lo han elegido libremente?
R: a) Madre mía que largo y reiterativo se me hace el artículo. Es cierto el neoliberalismo huele a podrido, pero la prostitución ha existido en distintas fases históricas y no es producto del neoliberalismo. No, no piensan. Como no piensan otros trabajadores. El sistema capitalista es la reproducción de la alienación del trabajo y como he dicho muy poca gente elige su trabajo y la prostitución se extiende también a otras esferas, incluido el matrimonio y la familia. Y huele a podrido. Una vez un abogado, me dijo: los matrimonios debería constituirse como "sociedades mercantiles", en clara alusión a la separación de bienes. Bueno, por lo menos entre la prostituta y el cliente ese problema no existe, Pero si existe en matrimonios no prostituidos, cuando resultan un fracaso y comienzan a prostituirse.
10 Legalizar la prostitución nos lleva a normalizar una práctica que nos objetiviza y nos esclaviza. Aquí no se trata de culpabilizar ni criminalizar a las prostitutas, sino de terminar con el uso del cuerpo femenino para el disfrute y dominación de los de siempre. Puede haber en mis palabras un tufillo paternalista, pero disto por completo de esa realidad. El uso del cuerpo por parte del hombre no hace más que perpetuar siglos y siglos de sometimiento. El privilegio de unos pocos es el sufrimiento de muchas
R: No hace falta reiterarse una y otra vez sobre los mismos conceptos. Es redundante
11 Por todo esto, lo más importante es decir adiós a los puteros, decir adiós a la prostitución y decir hola a una sociedad feminista libre de explotación sexual, de esclavitud y de compra de nuestros cuerpos. Adiós, puteros
R: Le diría a quién ha escrito este texto que baje a la calle montera de Madrid con el cartel de Adíos puteros y se manifieste ahí mismo. Aunque no se lo recomiendo, porque es muy probable que las chicas le quiten el cartel y se lo partan por la cabeza. Más aconsejable es que baje a la calle y no estigmatice más a las prostitutas. Que baje a la calle como el entrañable compañero Manu Chao, que siempre está con [email protected] de abajo. Y que aprenda, que la mayoría de esas chicas tienen dignidad y son parte del pueblo, y que la mayoría de esos hombres también.
Que baje a la calle. Que hable con esas personas. Que les cuenten como son esas relaciones. Que les cuenten la cantidad de experiencias violentas que han tenido con esos "puteros". Y luego entenderá que siempre habrá algunos descerebrados machistas y violentos, pero la inmensa mayoría NO.
Por lo menos así a mí me lo han contado, luego de 120 horas de conversación con una trabajadora del sexo de Valencia. Le alquile una habitación 4 meses. Y todas las mañanas ella llegaba y yo me levantaba para ir a currar. El desayuno siempre, juntas.
Nunca voy a defender Towanda Rebels #HolaPutero, porque ese video denigra a las prostitutas. las trata como si fueran cualquier cosa. Como una cosa y que el cliente puede hacer lo que quiera. Y eso es faltarle el respeto a la mujer y a la verdad.
Me llaman calle Video que ha hecho Manu Chao con el www.colectivohetaira.org
https://www.youtube.com/watch?v=ZivK8PmxPWQ
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